Callizo, Aínsa (Huesca) (II)

Vuelta a Aínsa, vuelta al Callizo.
Esta vez comimos en el interior del local. Mesas algo incómodas para el tipo de comida.
Escogimos el menú más corto, llamado Piedras, que vale 28,50 € más IVA sin bebidas. ¡Poned el impuesto ya! En cuanto a vinos, carta corta centrada en vinos aragoneses y lugares comunes. Me decanté por un Baltasar Gracián Garnacha Viñas Viejas 2011 (D.O.Calatayud), un absoluto seguro.
Comienza el juego:
-Nada (el camarero sirve una jarra vacía sobre un plato, la cuchara está impregnada con un anodino cóctel "nitro" de ginebra y limón, llamémosle provocador)
-Pétalos de rosa (sobre una rosa real se sirve manzana teñida con remolacha, vistoso)
-Mojito "nitro" (conseguido)
-Gusanitos de azulete y fresa (me gustaron en la anterior visita y quizá hayan mejorado)
El pan y el aceite, servidos en ese momento, son muy agradables.
-Olivas sin hueso, huesos de olivas, tomate rosa (varias técnicas, trampantojos y buen resultado para un plato demasiado feo)
-Cupcakes y ceviche del Cinca con leche de tigre y ají amarillo (de los cupcakes, también de trucha, se come hasta el papel y el ceviche sigue a buena altura, gran plato)
-Toscas, trufas, piedras y setas (se da a oler una trufa y luego se comienza con las pequeñas preparaciones, destacaré la tostada, todo bien)
-Latón a la cerveza "estilo cantonés" (el latón es un cerdo de la zona, la lata y el lenguaje hacen el guiño, el bocado es de nivel, ya lo creo)
-Arroz de Alcolea, berros, guisantes y habitas de nuestro huerto con los trigueros y hongos que nos da la primavera (buen punto y sabor)
-Ajoarriero ahumado con hojas y brotes del huerto (la recordaba mejor, lo de la maceta es gracioso, pero algo sucio)
-Cordero del Soto, crema de ajo, setas y ajetes escabechados, patata asada y esquerola (muy bien cordero y patata, demasiado ácidas el resto de guarniciones)
-El cuento de la lechera (creo que basado en un postre de Berasategui, yogur, lavanda, violetas, frutos rojos, la lechera estaba demasiado dura, no es mi postre)
-Buñuelos de chocolate (a modo de petit fours, deliciosos, y vino dulce)
El café, bastante aceptable.
El personal sigue irregular pero parece que la orquesta suena cada vez mejor.
La cuenta marcó unos 40 € por persona, adecuado.
Lo ya dicho, no es original pero me gusta. Puede servir a los neófitos para conocer técnicas y sabores.
Lo mejor sigue ahí, en lo local, en lo cercano. El resto es puro teatro, pero del que te entretiene.
Se ven buenas maneras, como siempre.
Volveré y lo contaré.

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