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Rodero, Pamplona

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Otra vez pintxos en Pamplona

Vuelta a pamplona, que ya era hora... Repetí experiencias y descubrí sitios nuevos. Vamos allá. En  Iruñazarra su No me comas la oreja es clave, pero esta vez la encontré algo aceitosa. En Sarría probamos su famoso escombro, un bocadillo de jamón y chorizo ibéricos planchado, y está muy bueno. El Gaucho sigue siendo referente. Su erizo y su huevo trufado están ricos, aunque quizá recordaba mayor finura. Cerrado por reformas Baserriberri, tuvimos que ir a Haziaberri a probar sus delicias. El bulldog es maravilloso, pero a los calamares les faltaba gracia. En La vieja Iruña   todo apetece mucho, pero optamos por una tarta de queso que no cumplió con las expectativas. Aunque no sea un pintxo lo incluyo aquí. Desayunamos en Fika y la sensación fue positiva. Estupendo café y correcta tarta. El pimiento relleno de marisco de Gatza me encantó. De hecho, este bar es el gran descubrimiento del viaje. En El mercao probamos el tubertxerri y el de camarones. Buenas presentaciones...

Château de Manissy Génération Alpha 2021

Otra oportunidad a los vinos naturales: - Château de Manissy Génération Alpha 2021 (Lirac A.O.C.), monovarietal de cinsault vinificado con levaduras autóctonas y sin adición de sulfitos. Crianza en depósitos de acero inoxidable. Cereza de capa media, ribete rosáceo. En nariz es fragante y frutal . Fresa, frambuesa y frutos secos. En boca es fresco y ligero . Frutos rojos y negros. Retrogusto medio. Costó unos 14 €. Se busca un tinto fácil, directo y muy amable, pero ese no es mi perfil. Correcto, pero sin más...  

Lillas Pastia, Huesca (VIII)

  Lillas Pastia siempre apetece. Y aquí estamos otra vez... Ya en mi anterior visita conocí el nuevo local. Sin cambios desde entonces. El menú Carmen vale ahora 75 €. De la carta de vinos, extensa y de precios elevados, opté por Alto Moncayo Veratón 2022 (D.O. Campo de Borja), estructurado y muy sabroso. Comimos: -Aperitivo (cremoso de queso humado, buñuelo de papada y merengue de boletus, muy acertados) -Salmorrejo aragonés (en un crujiente de torteta, fantástico) -Mantequilla trufada (rica) - Cebolla en texturas, parmesano y trufa (grandioso pase con la cebolla como hilo conductor, destaco el crujiente de parmesano) -Tomate curado relleno de su tartar y helado de raifort (sabor concentrado y nítido, interesante) -Endivia confitada con holandesa de anchoas y jamón de pato (algo deslavazado, no está equilibrado pese a que las partes están buenas) - Nuestro arroz de trufa Tuber Melanosporum (uno de mis arroces favoritos del mundo, me encantó esta vez) - Rape a la brasa con ori...

Sindicat La Figuera 2024

 Hoy vamos a Catalunya: - Sindicat La Figuera 2024 (D.O. Montsant), monovarietal de garnacha tinta con 8 meses de crianza en cuba de cemento. Picota de capa media, ribete violeta. En nariz es frutal y mediterráneo . Fresas maduras, garriga y hierbas silvestres. En boca es ligero y fresco . Más fresas, granada, violetas y un leve tono salino. Retrogusto medio. Costó unos 10 €. No es mi perfil de vino, pero puede ser interesante si se busca fluidez, frescura y disfrute rápido. Que era el caso concreto. El hormigón le aporta carácter. Agradable.

Un poco más de Zaragoza

Muchos días de trabajo en Zaragoza, así que hay que comer... Vamos allá. El Cervino es un clásico de la ciudad. Probé oreja y rabas, pero no me parecieron nada interesante. En Kung Fu Noodle   todo está bastante bien. Los fideos hechos a mano en el momento son excepcionales y lo mejoran todo. El Ñaño es un ecuatoriano de reciente apertura. Me gustó el ceviche y me encantaron los camarones reventados . A ver la progresión... En Wences14 opté por el pastrami y hubo decepción. Necesita revisión. Tantuña es un restaurante palestino que ofrece todo lo que uno espera y además lo hace bien. El falafel es una delicia, por ejemplo. Y hasta aquí un repaso multicultural, con sitios para comer por algo más de 20 € y en el que hay alguna buena idea. Zaragoza cambia. A mejor.

Goralai, Zaragoza (II)

Conocí Goralai en otra ubicación y hace muchos años. Había que volver. Local céntrico muy grande pero sin luz natural. Agradable. Mesas bien vestidas. Se ofrecen varios menús. Escogí el Goralai , su menú básico (36 € en días laborables). No tomé vino. Comí: -Aperitivo (paté de atún y romesco, algo soso) - Hummus, congrio y tortiglioni relleno de su propia carne (descomunal, una versión maravillosa del plato típico de Calatayud, da sentido a todo) -Trucha del Pirineo en tres cocciones con zanahoria, hinojo y emulsión de yema tostada (en tartar, a la plancha y en unos buñuelos muy ricos, correcto) -Café y brandy (en diferentes texturas, más técnica que sabor) Buen café final. Pagué unos 37 €. Un menú muy interesante con puntos realmente altos. Su recreación de los garbanzos con congrio seco quedará en mi memoria. Creo que es una opción altamente recomendable para comer en la zona y para hacerlo, además, a un precio adecuado.