Ir al contenido principal

Entradas

Un poco de Barcelona

Entradas recientes

Niño Perdido Madre Nº 2 Familia Laín

 Hoy toca rareza: - Niño Perdido Madre Nº 2 Familia Laín (sin D.O., zona de Cariñena), monovarietal de garnacha con crianza oxidativa en toneles sellados desde 1963. Color caoba limpio y brillante, ribete anaranjado. En nariz es complejo y característico . Avellanas tostadas, vainilla, fruta de hueso, notas licorosas... En boca es rico y envolvente . Refrenda nariz. Seco. Retrogusto muy largo. Formó parte de Contubernio 22, pero vale unos 30 €. Un vino muy peculiar que proviene de un proyecto realmente especial. Esa prolongada crianza oxidativa ha producido aquí un resultado noble. Interesante.

Rolland Galarreta Soleras Olvidadas Fino

 Hoy fino: - Rolland Galarreta Soleras Olvidadas Fino (D.O. Jerez-Xérès-Sherry), monovarietal de palomino fino con crianza tradicional en botas de roble americano de 500 y 900 l. bajo velo de flor en sistema de soleras y criaderas, hasta alcanzar una vejez media de 8 años. Dorado pálido limpio y brillante, reflejo pajizo. En nariz es complejo e intenso . Notas tostadas, frutos secos, levadura y hierbas aromáticas. En boca es seco y salino . Avellanas, almendras, fruta de hueso, pan y algas. Retrogusto extremadamente largo. Costó unos 26 €. La colección de vinos generosos de Rolland Galarreta es un proyecto que recoge algunos de los mejores viñedos de España. Y sin duda este lo es. Botas de 1822 y grandes mostos de maravillosos cascos bodegueros. El resultado es potente y a la vez delicado. Impresionante.

Emilio Hidalgo Oloroso Gobernador

Más Jerez: - Emilio Hidalgo Oloroso Gobernador (D.O. Jerez-Xérès-Sherry), monovarietal de palomino fino elaborado mediante el sistema de solera y criaderas con una evolución inicial bajo velo de flor y unos 10 años de crianza oxidativa dinámica en botas de roble americano. Color caoba limpio y brillante con reflejo ambariño. En nariz es cálido y complejo . Vainilla, frutos secos, maderas nobles, barniz y fruta de hueso. En boca es amplio y carnoso . Levemente punzante. Notas de nueces, avellanas y especias. Retrogusto muy largo. Costó unos 19 €. Otro ejemplo de elegancia y contundencia venido del sur. Un oloroso de manual pero a la vez con su propio carácter, marcado por ese velo inicial. Magnífico.  

Casa Rubén, Hospital de Tella (Huesca)

Visité este restaurante unas semanas antes de recibir su reconocimiento en forma de estrella Michelin y me alegro por ellos. Situado al pie de la carretera y cerca del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, presenta una sala mínima en un espacio abovedado de piedra muy especial. Mesas bien vestidas y copas adecuadas. Se ofrece un único menú "Sueños" centrado en la creatividad de Rubén Coronas y con bastantes productos del entorno. En lo enológico, carta corta y muchas referencias aragonesas. Bebimos Diaples tinto 2022 (sin D.O., zona de Sobrarbe, Huesca), fresco y frutal, Sed 2024 (sin D.O., zona de Monegros, Huesca), balsámico y equilibrado, y  Oremus Tokaji Aszú 3 Puttonyos 2019 (Tokaj-Hegyalja), siempre maravilloso. Comimos: -Cóctel de zumo de granada y vermut del Somontano (con algo de amargor, agradable) -Nuestra aceituna aliñada (hecha con manteca de cacao, correcta) -Calabacín, trucha del Cinca y sus huevas (una especie de tartar, muy rico) - Tartaleta de emu...

Quince años de blog gastronómico

Quince años suena tremendo... En estos tiempos en los que otros formatos mandan en el mundo gastronómico, me sigo quedando con mi pequeño cuaderno de notas. Y no lo lee nadie (o casi nadie), pero lo tengo yo. Y tengo ganas y tengo ideas para seguir... Supongo que mi vida va a cambiar este año, así que veremos cómo afecta esto a mi relación con la gastronomía y con este blog. Todo se verá. Cambiamos un poco la fachada, pero todo será igual. Comer, beber, amar.

Inti de Oro Argüelles, Madrid

Viaje relámpago a Madrid y necesidad de buscar un menú del día rápido y eficaz . Escribo esta entrada por la calidad de lo encontrado. Hay varios de esta cadena en Madrid, pero no los conocía. Este es nuevo, nos dijeron. Sala en un altillo algo incómodo. Mesas con manteles de tela y copas mediocres. Menú de 16,50 € con muchos clásicos de la gastronomía peruana . No tomé vino ni vi carta. Comí: - Ceviche (muy rico, picante y con todos los matices bien definidos) -Arroz con mariscos (lo escogí por la encendida recomendación de la camarera y estaba buen, gran fondo) -Suspiro limeño (demasiado dulce) Café mejorable, cortesía de la casa. Personal muy amable. Pagamos eso, 16,50 €. En tiempos de cuentas infladas y sorpresas desagradables, fue un placer encontrar esta propuesta sencilla y bien diseñada. Ojalá muchos menús del día así. Impresionante.