El tratamiento sofisticado al producto marino de una zona privilegiada como es Castellón y el Delta del Ebro es el reclamo de este restaurante . Y me apetece mucho. Alejado de la playa de la localidad, presenta un local oscuro con mucha madera. Agradable pero impersonal. Mesas bien vestidas y buenas copas. Se ofrece un único menú degustación (115 €) al que se le pueden añadir sugerencias. En mi caso, añadí la caixeta. Carta de vinos extensa, pero una raquítica y descuidada oferta de vinos por copa. Bebí Petit Almodí Blanc 2025 (D.O. Terra Alta), fresco y frutal. Comí: -Pan de algas y agua de mar con aceite El Mil del Poaig (maravilloso comienzo) -Gamba blanca y licuado de almendra marcona de Albocàsser (delicado, exquisito) -Bisque blanco de cigalas infusionado con lemongrass (reconfortante) -Ortiguilla de mar (bien frita, potente) -Boquerón de la luz albardado en lechuga de mar (demasiado vinagre) -Mantequilla de anchoas de Vinaròs (majestuosa) - Caixeta al natural (solo a...
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