Ir al contenido principal

Lakasa, Madrid (II)

Ya dije que Lakasa me encanta, tenía que volver...
Todo sigue igual, así que pasamos a lo importante.
La carta sigue siendo sugerente como pocas. Al ser sábado había steak tartar y esas oportunidades no se dejan escapar.
En lo referente a vinos opté por Baumard Vert de l'Or (Vin de Table), un rarísimo y magnífico verdelho de la zona de Anjou, y un siempre excepcional Habla del silencio 2013 (V.T. de Extremadura). Al final de la comida, y como cortesía, se nos sirvió una copita de Anahí 2013 (D.O.Ca. Rioja), un correcto vino dulce.
Vamos con los platos:
-Perdiz en escabeche (buen bocado)
-Buñuelitos de Idiazábal (buenísimos, pero todavía los recordaba mejores)
-Tartar de lubina salvaje (con mostaza y huevas de tobiko, delicioso)
-Corvina con lombarda (espectacular punto y sabor del pescado, la guarnición me ofreció alguna duda, eso sí)
-Steak tartar (César tuvo la deferencia de separarlo por grado de picante, uno de los mejores que he probado nunca, para levantarse y aplaudir)
-Liebre a la royale (uno de esos platos míticos de la casa, intenso y a la vez delicado, una maravilla en sí mismo)
-Los quesos de Antony (la excelencia, el rouelle cendré, el petit mosellan y el roquefort no los podré olvidar)
Quiero detenerme un momento ante esta tabla de quesos, ¡qué barbaridad! En pocos sitios se puede encontrar algo semejante.Agradezco mucho la explicación detallada con soporte tecnológico y la nota para el recuerdo.
Buen café final.
El servicio anduvo muy correcto y la presencia y simpatía de César lo mejora todo.
La cuenta marcó unos 40 € por persona y eso es otra alegría.
Esta casa sí que es una buena visita. Te vas de aquí con la sensación de que hay esperanza, de que hay gente trabajando bien, de que estamos vivos.
César Martín lo ha hecho, lo hace y lo hará. Sus llenos son su éxito y su sustento, pero también son un triunfo de cualquiera al que le guste este mundo.
¡Bravo!




Comentarios

Entradas populares de este blog

Desayuno en Canfranc Estación, a Royal Hideaway Hotel, Canfranc (Huesca)

Un hotel fabuloso en un edificio idílico, eso es este establecimiento. Las habitaciones y la atención están a un nivel muy alto. El resultado es que se disfruta muy especialmente. Probé su buena coctelería , pero quería destacar aquí el desayuno. Un bufé dulce y salado apetecible y cuidado, acompañado además de preparaciones calientes hechas al momento. Entre las opciones, las obvias de cualquier hotel de categoría y algunas otras propias de la zona en la que se encuentra. Buenas impresiones. El precio de la habitación Deluxe Superior con desayuno incluido para dos anduvo por los 250 €. Un lujo que darse alguna vez...

Cielo Dragón, Zaragoza

Viaje de trabajo el pasado diciembre. Restaurante chino auténtico en Zaragoza . O eso dicen de él. Veamos. A primera vista poco le diferencia de cualquier otro restaurante sin interés. Decoración clásica. Manteles de tela mediocre, copas pésimas. La carta mezcla tópicos con platos algo más curiosos . Hay menú, pero opté por probar la carta.No tomé vino. Comí: - Langostinos kung pao (muy sabroso, levemente picante y con puntos especialmente conseguidos) - Dim sum (caseros, de cerdo, gambas y cebolleta, masa fina y relleno delicado, muy agradables) -Tangyuan (bolas de arroz glutinoso rellenas de pasta de sésamo negro, justo era el día del solsticio de invierno y es lo que se toma en ese momento en la zona de la que es originaria la dueña, intenso, poco dulce, lo disfruté) El personal se mostró correcto, pero ayudaron poco en la decisión. Pagué 25 €. Me gustó bastante. Sabores genuinos, intensidad y cocciones adecuadas . Se nota que se preocupan por ser diferentes en las elaboraciones, ...

Lasai, Bilbao

Buscábamos otro buen menú asequible en Bilbao y optamos por el de este restaurante . Local algo escondido, con mucha madera y sensación de comodidad. Mesas desnudas, servilletas de tela y copas excelentes. Asesora David García y se ve claramente. Se ofrece una cocina calmada ("lasai" es "tranquilo" o "calmado") con base en el producto de calidad y con la vista puesta en la temporalidad . Escogimos su menú del día (Hiria, 39 €), pero hay menús más largos y también carta. El fantástico sumiller Ander Fernández nos ayudó a elegir el vino. Optamos por  Sierra de Toloño Nahikun Blanco 2024 (D.O.Ca. Rioja), cremoso y elegante. También probamos Finca Antigua Moscatel naturalmente dulce 2023 (D.O. La Mancha), untuoso y fresco, y  La Bota de Palo Cortado 86 “Bota NO” (D.O. Montilla-Moriles), una maravilla. Comimos: -Crema de ajoblanco y sardina ahumada (ligero y acertado) - Ensalada de verdinas y bogavante (aliñada como un salpicón, esplendorosa, producto, eq...