Ir al contenido principal

Tampu, Madrid

Me apetecía mucho comida peruana así que escogimos este restaurante, uno de los más interesantes de Madrid en esa gastronomía.
La experiencia empezó muy mal, no habían apuntado la reserva, pero tras unos titubeos se nos asignó una mesa. Buena reacción.
El local es bonito, predomina la madera y tiene algún toque del país andino pero lo veo algo impersonal.
Mesas demasiado próximas entre sí y desnudas. Copas mejorables.
La carta ofrece especialidades peruanas actualizadas y renovadas, no hay menú degustación. En lo concerniente a vinos encontramos pocas referencias y escaso interés. Escogí un Veiga Serantes 2015 (D.O. Rías Baixas) que no pasó de correcto.
Comimos:
-Leche de tigre con albahaca y piel de corvina frita (fantástico aperitivo, ácido e intenso)
-Jalea pop (fritura con tres salsas, oliva peruana, chalaca y ají amarilllo, fantástico punto, solo pediría trozos más generosos de pescado)
-Sanguchitos de chicharrón (con camote dulce y salsa criolla, una explosión de sabor, grandísima versión de este bocadillo)
-Tequeños (de pollo a la cerveza negra con una miel de maracuyá y rocoto, muy sabrosos y con una textura magnífica)
-Ceviche clásico (como mandan los cánones, exquisito, quizá el mejor que he probado, fuera de serie)
-Causa de txangurro (bien, pero esperaba más, falta de la contundencia del resto de platos)
-Suspiro a la limeña rabiosa (con maracuyá, ají, merengue y chía, muchos y muy acertados matices, gran postre)
-Helado de lúcuma (potente pero demasiado solo en el plato)
El café no estuvo a la altura.
El personal se mostró amable pero desigual en capacidad.
Pagamos a gusto unos 40 € por persona.
Conseguimos lo que fuimos a buscar, cocina peruana puesta al día, sabores bien marcados y acertadas combinaciones. Hubo sombras, sí, pero predominaron las luces.
Miguel Valdiviezo tiene las claves para conseguirlo, puliendo formas y algún fondo puede profundizar algo más en esa potencia que uno espera en este tipo de proyectos.
Ese ceviche es siempre una buena idea.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Desayuno en Canfranc Estación, a Royal Hideaway Hotel, Canfranc (Huesca)

Un hotel fabuloso en un edificio idílico, eso es este establecimiento. Las habitaciones y la atención están a un nivel muy alto. El resultado es que se disfruta muy especialmente. Probé su buena coctelería , pero quería destacar aquí el desayuno. Un bufé dulce y salado apetecible y cuidado, acompañado además de preparaciones calientes hechas al momento. Entre las opciones, las obvias de cualquier hotel de categoría y algunas otras propias de la zona en la que se encuentra. Buenas impresiones. El precio de la habitación Deluxe Superior con desayuno incluido para dos anduvo por los 250 €. Un lujo que darse alguna vez...

Vinas Mora Kaamen 2021

Por primera vez, Croacia: - Vinas Mora Kaamen 2021 (Primošten, Croacia), monovarietal de babić en el que una cuarta parte del vino se cría en barricas de roble usadas de 500 litros y finalmente se embotella sin filtrar ni clarificar, y solo con una mínima dosis de sulfuroso.  Cereza de capa media, ribete rosáceo. En nariz es frutal y herbáceo . Fresas, frambuesas y hierbas frescas. En boca es ligero y equilibrado . Mucha fruta roja, algo de albahaca y cierta mineralidad. Buena acidez. Retrogusto medio. Costó unos 30 €. Gran carga frutal, acidez controlada y mucha personalidad.  Un vino natural que sí ofrece lo que uno espera: frescura, sencillez y modernidad. Ahora bien, este lo hace dando un magnífico sabor. Ya lo creo.

Lasai, Bilbao

Buscábamos otro buen menú asequible en Bilbao y optamos por el de este restaurante . Local algo escondido, con mucha madera y sensación de comodidad. Mesas desnudas, servilletas de tela y copas excelentes. Asesora David García y se ve claramente. Se ofrece una cocina calmada ("lasai" es "tranquilo" o "calmado") con base en el producto de calidad y con la vista puesta en la temporalidad . Escogimos su menú del día (Hiria, 39 €), pero hay menús más largos y también carta. El fantástico sumiller Ander Fernández nos ayudó a elegir el vino. Optamos por  Sierra de Toloño Nahikun Blanco 2024 (D.O.Ca. Rioja), cremoso y elegante. También probamos Finca Antigua Moscatel naturalmente dulce 2023 (D.O. La Mancha), untuoso y fresco, y  La Bota de Palo Cortado 86 “Bota NO” (D.O. Montilla-Moriles), una maravilla. Comimos: -Crema de ajoblanco y sardina ahumada (ligero y acertado) - Ensalada de verdinas y bogavante (aliñada como un salpicón, esplendorosa, producto, eq...