lunes, 18 de agosto de 2014

La mitad del cielo

Reconozco que incluir un comentario de esta película en un blog gastronómico está algo cogido con pinzas, pero bueno...
Cierto es que la comida es un protagonista constante de la cinta, se utiliza de forma vehicular y con buen tino. Al principio es esencia del territorio, luego vía de escape, más tarde se convierte en señal de progreso social y de desvergüenza política.
No seré yo el que le vea a esta obra esas grandes bondades que le asocian algunos críticos, pero es una aguda descripción de los desmanes de la España franquista y de parte de la sociedad de la época.
Angela Molina y Fernando Fernán Gómez entregan aquí buenos registros, como casi siempre.
Me gusta la fábula que cuenta y como la cuenta, ese viaje de pueblo a ciudad que tantos hicieron y que a tantos puede representar.
Manuel Gutiérrez Aragón deja aquí una de sus obras más logradas, aunque a mí no me convence del todo.
Una película de mujeres fuertes, de alimentos de cuerpo y alma y de falta de ética individual. Huele mejor que sabe.

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