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Entradas

Lobito de mar, Madrid

El imperio Dani García se expande y me apetecía conocer el nuevo local capitalino.
Situación noble, local grande, bonito y decorado con motivos marinos actualizados. Me gusta.
Mesas bien vestidas pero algo pequeñas. Intuyo que, a pesar de ser tres, se nos asignó una mesa para dos. Copas adecuadas.
La carta ofrece especialidades marinas con el sur como referente. Pescados enteros en diferentes preparaciones, atún... No hay menú. En lo enológico, carta extensa a precios muy elevados. Escogí Bico do cabo 2018 (D.O. Rías Baixas), fresco y untuoso, y Ménade Sauvignon blanc 2018 (D.O. Rueda), aromático y concentrado.
Comimos:
-Gazpacho de calabaza (aperitivo, anodino)
-Tartar trío de atún (ventresca, descargamento y hueva de hembra apenas aliñados, impresionante oda al producto)
-Salmonetitos fritos (impecable fritura, mucho sabor, una delicia)
-Mejillones a la brasa (realmente especiales, potente ahumado de la brasa, gran intensidad)
-Pollo (gallineta frita troceada de 1,400 kg, excepciona…
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Lagar d’Amprius Garnacha 2015

Teruel también tiene vino:
-Lagar d’Amprius Garnacha 2015 (I.G.P. Bajo Aragón), monovarietal de garnacha fina de baja producción con 12 meses en acero inoxidable y al menos otros 12 en botella.
Rubí de capa media, ribete rosáceo.
En nariz se muestra intenso. Mucha fruta roja, notas lácticas, especias y hasta café.
En boca es fresco y goloso. Fruta roja, tonos amargos y tostados. Retrogusto medio.
Costó unos 10 €.
Bien, pero lo cierto es que esperaba más. Trago algo falto de un equilibrio que cabría esperar. No obstante, generoso en aromas y ligereza.
Se puede disfrutar.

Lustau Puerto Fino

Vamos con el fino:
-Lustau Puerto Fino (D.O. Jerez-Xérès-Sherry), monovarietal de palomino fino envejecido bajo velo de flor en botas de roble americano en el sistema tradicional de soleras y criaderas. Vejez media de 5 años.
Pajizo pálido, reflejos verdosos.
En nariz es ligero y marino. Hay levaduras, salinidad, avellanas y hasta algo de fruta blanca.
En boca es fresco, punzante y sabroso. Interesante flor. Más frutos secos y especias. Retrogusto largo.
Costó unos 10 €.
Un fino de los buenos, de los que te recuerdan el motivo de toda esta pasión. La bodega es un seguro y estos productos lo evidencian.
Qué vengan cientos...

Ás de Mirabrás

Cádiz es siempre mucho:
-Ás de Mirabrás (V.T. de Cádiz), monovarietal de palomino fino de viñas viejas con estancia corta en depósitos de acero inoxidable.
Amarillo claro, reflejo verdoso.
En nariz es tenue y delicado, con flores blancas, fruta blanca, albariza y salinidad.
En boca es jugoso y estructurado. Refrenda nariz. Sabroso. Retrogusto medio.
Costó unos 10 €.
Curiosa puerta de entrada a los vinos del sur, el mosto fermentado del que todo nace. Me hubiera gustado más con algo de flor, pero eso ya sería otro vino.
Para aficionados (e inquietos).

Dos desayunos en Madrid

El primero de los desayunos del viaje fue enMallorca, un establecimiento clásico y pretendidamente noble.
Un pastel milhojas, versión individual de su famosa tarta, un buen café (y un guirlache de cortesía) fue lo que elegí. El pastel, crujiente y sabroso.
Muchas opciones dulces y saladas y buen ambiente. No se encuentra la excelencia de otros sitios, pero cumple.
Costó unos 5 €.
Volví a Mamá Framboise, que hacía demasiado.
Esta vez probé su croissant roll de chocolate, que me gustó mucho. Hojaldre aéreo y fantástica cobertura.
El café, por el contrario, no estuvo a la altura.
He leído que el nivel ha bajado, pero la repostería no lo indicaba.
Costó unos 4 €.
Así pues, dos opciones interesantes para endulzar las mañanas madrileñas, o para coger fuerzas para pasear una ciudad que requiere eso, paseos.

Manoella tinto 2016

De nuevo Portugal:
-Manoella tinto 2016 (Douro D.O.C.), coupage de touriga nacional, touriga franca, tinta roriz y tinta francisca con unos 16 meses en barricas de roble francés.
Picota brillante, ribete purpurado.
En nariz es fresco. Aparecen frutos rojos y negros, cacao, especias y algo de vainilla.
En boca es aterciopelado y concentrado. Refrenda la nariz y hay cierta salinidad. Retrogusto medio y sabroso.
Costó unos 16 €.
Elaboración tradicional para un vino que sabe moderno. Envolvente y con potencial de guarda, se le ve en plena forma.
Portugal no deja de sorprenderme.

Roostiq, Madrid

Hay propuestas curiosas e interesantes, pero la de este establecimiento lo es y mucho. Pizzas, verduras, torreznos y carnes. Veamos. Local muy bonito, con cocina vista, horno presidiendo y mucho dinero invertido. Colores vivos y cierto estilo vintage. Mesas demasiado pequeñas. Manteles individuales de cuero sintético, servilletas de tela y buenas copas. La carta es variada y se centra en producto y pizzas. En lo enológico, no muchas referencias y precios elevados. Escogí La ola del Melillero 2017 (D.O. Sierras de Málaga), que me pareció delicado y equilibrado. Cenamos: -Aperitivo (buena chacina ibérica) -Torreznos Roostiq (asombrosos, crujientes por el lado de la piel y jugosos en el centro, absolutamente imprescindibles) -Alcachofas confitadas al horno de leña (impresionante tratamiento para una buenísima verdura, de las mejores que he probado) -Rotolaccio de portobellos (con pecorino rallado ya en mesa, masa fina y muy bien hecha, relleno intenso, delicioso) -Pizza de guanciale y ce…