miércoles, 29 de marzo de 2017

Veramonte Sauvignon Blanc 2015

Un chileno:
-Veramonte Sauvignon Blanc 2015 (Valle de Casablanca, Chile), monovarietal de sauvignon blanc parte del cual permanece seis meses en barrica y el resto en acero.
Color amarillo verdoso, limpio.
Nariz bien expresiva, con recuerdos de lima, pera, manzana y piña, también de hierbas frescas.
En boca es equilibrado, persisten frutas y muestra buena acidez. Retrogusto largo.
Fue un regalo, pero creo que anda por los 10 €.
Un buen vino, la verdad. Chile ofrece blancos muy interesantes y aquí tenemos un buen ejemplo de ello.
Esa fruta te alegra el trago.

domingo, 26 de marzo de 2017

Baltasar Gracián Expresión 2007


Un aragonés:
-Baltasar Gracián Expresión 2007 (D.O. Calatayud), coupage de garnacha, syrah y tempranillo con estancia en barrica de roble francés.
Color rojo rubí, ribete granate. Capa media.
En nariz se muestra intenso, con mucha fruta negra, balsámicos, torrefactos y especias.
En boca se muestra estructurado, con fruta y ligero amargor. Retrogusto medio. Creo que está ya en cierto declive.
Costó unos 12 €.
Esperaba otra cosa, la verdad. Bien, pero...
Si tienes una botella no esperes ni un minuto a abrirla.

martes, 21 de marzo de 2017

Yakitoro, Madrid (II)

Volví a Yakitoro, tenía ganas...
Nada ha cambiado en lo referente al local.
Se nos asignó una mesa (me gustan mucho esas mesas) algo incómoda por la proximidad a otra. Sin manteles, servilletas de papel y copas correctas.
La carta ha variado en algunos aspectos pero sigue con las brochetas como eje conductor y sigue apetecible. En lo enológico, pocas pero agradables propuestas a precios adecuados. Elegí un Maritávora Colheita Branco 2014 (Douro D.O.C.) y me gustó mucho.
Comimos:
-Chipirones con salsa de cebollas dulces (buen producto, rico)
-Setas shitakes frescas, salsa de ajo cocido y virutas de bonito seco ahumado (deliciosas, plato muy conseguido)
-Secreto de cerdo ibérico a la brasa con vinagreta de mostaza dulce (quizá demasiado hecho y demasiado dulce)
-Patatas fritas en tempura con salsa de sésamo tostado (siguen siendo una pequeña y mundana exquisitez)
-Dados de berenjenas en tempura con miso rojo y pimentón (inmaculada fritura y la salsa que permanecía en mi recuerdo, de lo mejor de la comida)
-Ceviche de zamburiñas, limas y ají amarillo (buena textura pero algo descompensado)
-Pato confitado y crujiente con espinacas y naranja (sabroso y en buen punto, otro acierto)
-Tataki de atún con ajoblanco (el gran plato de Chicote y que probé en su mítico NODO, ahora en esta versión, debe pedirse, sigue siendo un platazo)
-Frutas variadas de la estación con helado de cereza (fresco, nada especial)
-Cookie de dos chocolates y helado de vainilla (muy buena galleta, demasiado sencillo)
El café estuvo a buena altura.
El personal anduvo especialmente amable y diligente. Pedí rapidez pues teníamos prisa y la respuesta fue óptima. Agradezco mucho ese trabajo, consiguió una sensación final mucho más placentera.
En lo negativo diré que vi menos cuidado en presentaciones y menos valentía en los aliños, en lo positivo todo lo demás. Que esta propuesta tenga este refrendo es un triunfo de Alberto Chicote y también de todos los que queremos que la sociedad amplíe sus miras.
Nunca será mi opción favorita en Madrid pero siempre será una buena idea.
Adelante.

jueves, 16 de marzo de 2017

Llopart Original 1887 Gran Reserva Brut Nature 2009

Hoy toca cava:
-Llopart Original 1887 Gran Reserva Brut Nature 2009 (D.O. Cava), coupage de monastrell, xarel·lo y macabeo elaborado por el método tradicional y con sesenta meses en rima en las cavas.
Color oro viejo, reflejos cristalinos. Burbuja fina.
En nariz es bien intenso. Mantequilla, fruta blanca en sazón, cítricos...
En boca es amplio y complejo. Fruta y madera, potencia y acidez. Retrogusto medio.
Costó unos 30 €.
Un gran cava, es evidente. Esa etiqueta original promete calidad y aquí está.
Muy recomendable.

lunes, 13 de marzo de 2017

Desayuno en La Primera, Madrid

Tenía ganas de conocer el nuevo restaurante de Paco Quirós (Cañadío) en Madrid y el desayuno parece buen momento para ello.
El sitio es precioso, la verdad. Muy buen gusto.
Las opciones de desayuno son variadas y muy interesantes. Opté por la opción denominada La Pr1mera (5,10 €).
La tortilla de patata con bonito es de las mejores que he probado, un absoluto placer. A ella se añaden un bol de buena fruta fresca y un gran café. No sé qué más se puede pedir.
En esta casa saben hacer las cosas y aquí hay otra buena muestra de ello. Ya tengo ganas de probar esa cocina con más detenimiento.

sábado, 11 de marzo de 2017

Recreo, Madrid

Es una de las aperturas del momento en Madrid, buen momento para conocer esta taberna.
Local pequeño y poco confortable. Decoración exigua, aquí eso no trata de ser relevante.
Mesas desnudas, servilletas de papel y copas correctas.
La carta ofrece una cocina ecléctica y apetecible, no hay menú. En lo enológico muy pocas pero interesantes referencias. Escogí un expresivo y sorprendente José Arístegui Godello 2015 (D.O. Valdeorras).
Cenamos:
-Aceitunas y encurtidos caseros (no probé las aceitunas, agradables los encurtidos)
-Mejillón tigre, curry amarillo, hinojo (buenísima versión de este plato tradicional, incluso animaría a aumentar la proporción de curry, la ensalada de hinojo es otro acierto)
-Arroz meloso, pollo de corral, colmenillas, picada (la vedette de la noche, gran punto e inconmensurable sabor)
-Salmonete, néctar de verduras, rábanos (fantástico pescado, el resto no me satisfizo especialmente, lo veo deslavazado)
-Berenjena, jamón ibérico, migas de pimentón, berros (rico, pero esperaba más dadas las alabanzas recibidas por este plato, la verdad)
-Torta de aceite, limón, miel y romero (sencillo y afortunado, me gustó)
Una fantástica trufa precedió al buen café final.
El personal fue amable y atento pero se deben cuidar los tiempos de espera.
Pagamos 29 € por persona.
No seré yo, entre otras cosas porque no puedo, el que pinche la burbuja que se ha creado alrededor del trabajo de Pablo Montero y Alejandro Díaz, pero no colmaron mis expectativas. Todo bien, sí, pero nada me despertó esas emociones que lo cambian todo.
Se notan la experiencia en grandes casas y el talento, es indudable, pero necesito algo más para que este sea el sitio de mi recreo.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Rayos Uva 2015

Curioso Rioja:
-Rayos Uva 2015 (D.O.Ca. Rioja), coupage de garnacha, graciano y tempranillo con unos cinco meses de crianza sobre lías, primero en acero y luego en fudres usados.
Rojo picota con ribete violáceo, capa alta.
En nariz presenta fruta roja madura bien marcada, también violetas y recuerdos minerales. Intensidad.
En boca se muestra sabroso y fresco. Predomina la fruta roja y negra, también aparecen flores y especias dulces. Retrogusto largo.
Costó unos amables 8 €.
Olivier Rivière ya me gustaba, ahora más. Un vino informal y sencillo que da mucho más de lo que cuesta y de lo que parece. Para disfrutarlo en cualquier plan.

domingo, 5 de marzo de 2017

Tampu, Madrid

Me apetecía mucho comida peruana así que escogimos este restaurante, uno de los más interesantes de Madrid en esa gastronomía.
La experiencia empezó muy mal, no habían apuntado la reserva, pero tras unos titubeos se nos asignó una mesa. Buena reacción.
El local es bonito, predomina la madera y tiene algún toque del país andino pero lo veo algo impersonal.
Mesas demasiado próximas entre sí y desnudas. Copas mejorables.
La carta ofrece especialidades peruanas actualizadas y renovadas, no hay menú degustación. En lo concerniente a vinos encontramos pocas referencias y escaso interés. Escogí un Veiga Serantes 2015 (D.O. Rías Baixas) que no pasó de correcto.
Comimos:
-Leche de tigre con albahaca y piel de corvina frita (fantástico aperitivo, ácido e intenso)
-Jalea pop (fritura con tres salsas, oliva peruana, chalaca y ají amarilllo, fantástico punto, solo pediría trozos más generosos de pescado)
-Sanguchitos de chicharrón (con camote dulce y salsa criolla, una explosión de sabor, grandísima versión de este bocadillo)
-Tequeños (de pollo a la cerveza negra con una miel de maracuyá y rocoto, muy sabrosos y con una textura magnífica)
-Ceviche clásico (como mandan los cánones, exquisito, quizá el mejor que he probado, fuera de serie)
-Causa de txangurro (bien, pero esperaba más, falta de la contundencia del resto de platos)
-Suspiro a la limeña rabiosa (con maracuyá, ají, merengue y chía, muchos y muy acertados matices, gran postre)
-Helado de lúcuma (potente pero demasiado solo en el plato)
El café no estuvo a la altura.
El personal se mostró amable pero desigual en capacidad.
Pagamos a gusto unos 40 € por persona.
Conseguimos lo que fuimos a buscar, cocina peruana puesta al día, sabores bien marcados y acertadas combinaciones. Hubo sombras, sí, pero predominaron las luces.
Miguel Valdiviezo tiene las claves para conseguirlo, puliendo formas y algún fondo puede profundizar algo más en esa potencia que uno espera en este tipo de proyectos.
Ese ceviche es siempre una buena idea.