lunes, 28 de febrero de 2011

Mestizaje 2009, grande

Venga, que lo de hoy es un gran vino:
-Mestizaje 2009 (V.T. El Terrerazo), bobal predominante, tempranillo, cabernet sauvignon, syrah y merlot.
Color cereza picota intenso, vivo y ribetes granates. Capa media.
En nariz, fruta roja madura, notas lácticas, cacao, minerales y suave madera. Fresco y muy elegante.
En boca, goloso, ácido y algo astringente. Fruta, especias, frutos secos. Buen recorrido. Invita a beber una y otra copa.
La botella costó unos 10 €, se hace barato.
Tinto joven con corta crianza muy bien hecho, se nota la mano de una gran bodega.
Éste sí que es uno de esos vinos que cuesta encontrar, que están muy buenos, que se pueden pagar sin morir en el intento y que te hacen disfrutar.
¡Vaya vino!

jueves, 24 de febrero de 2011

Vuelve Carolina (Valencia)

La siguiente parada gastronómica en Valencia fue Vuelve Carolina, el otro proyecto de Quique Dacosta.
El local es grande, espacioso y bonito. La madera protagoniza la decoración, muy cuidada.
Mesas desnudas, manteles individuales de plástico y copas correctas. Quizá hay poca separación entre las mismas, aun sabiendo que es un local deliberadamente informal.
La propuesta incluye menús y variadas tapas y raciones más o menos contundentes. La carta de vinos ofrece vinos por copas y botellas bien elegidas a precios no tan moderados como cabe esperar. Me decanté por un blanco bordelés, Château Beaumont les Pierrières 2008, semillón y sauvignon blanc, un vino de los de disfrutar, salino, graso, magnífico.
Degustamos:
-Pan y alioli, aceitunas, patatas fritas (aperitivo mejorable, eso sí, el alioli tapa defectos) -Sashimi de mero con caviar de pez espada al limón maduro (muy logrado, agradable textura, gran plato)-Cremoso de foie gras con lichis y rosas (mi único pero es la pequeña costra que se forma en la superficie del cremoso, el resto delicioso)



-Caldero de arroz Mediterráneo con verduras, pulpo, bogavante y cintas de sepia (fantástico, el caldo era para quitarse el sombrero, punto óptimo y sabor extraordinario)
-Bosque de chocolate (visualmente muy bien, decepcionante en sabor)

La cuenta llegó hasta unos 40 € por persona.
Viernes por la noche, local abarrotado y un servicio que, aunque pone muchas ganas, creo que está sobrepasado por esa situación. Eso sí, amabilidad no falta.
Tuve un pequeño problema, al no especificar en carta que el arroz debe ser para dos (sé que suele ser así), pedí una ración pero se sirvieron y se cobraron dos. Se debería dejar claro.
Me apetecía mucho probar este restaurante, y valió la pena, sin duda. Hay cosas que se pueden mejorar, los precios son comedidos pero quizá pudieran serlo más. Intuyo que debe llenar todos los días, así que eso no cambiará.
Hay mucho trabajo y se hace bien, se combina originalidad y producto, se homenajea a los grandes cocineros (con ausencias) y se da bien de comer.
Defectos hay en todas las casas y en las que se sirve a tanta gente, más.
El arroz justifica, por sí solo, una visita.

Finca La Colina Verdejo 2009, único

Me encuentro ante un vino diferente, un verdejo único y personal. Vamos a ver cómo se comporta:
Finca La Colina Verdejo 2009 (D.O. Rueda), monovarietal de la citada uva.
Bonito color pajizo brillante.
En nariz predominan cítricos, manzana verde, piña y hierba.
Fantástica entrada en boca, correcta acidez, sabroso y algo graso. Final amargo, como debe ser. Muy persistente.
Costó alrededor de 8 €.
Un vino muy bien hecho, diferente, rompe la monotonía de la uva verdejo y la lleva a cotas muy altas. Un placer.

martes, 22 de febrero de 2011

Riff (Valencia)

El restaurante Riff de Valencia es el sueño personal de su dueño Bernd Knöller, pero también es un reconocido templo gastronómico. Las ganas de conocer sus propuestas y el hecho de tener un menú a 29 € nos llevaron hasta allí.
El local es majestuoso desde su entrada, luego un largo pasillo desemboca en una estancia limpia y agradable. Hasta me gustan las cortinas.
Mesas bien preparadas, mantelería de hilo, flores frescas, buenos útiles y copas Lisa Mori.
Hay varios menús, a 29, 59 y 85 € y carta. Nos quedamos con ese Menú express de 29 €. En cuanto a vinos, extensa y variada carta, con pocos vinos de precio modesto, eso sí. Gran cantidad de vinos alemanes, entre los que me decidí por un Nussdorfer Herrenberg 2009 Spätlese trocken, de la zona de Pfalz, un magnífico monovarietal de pinot gris. Con el postre me acompañó una copa de Cristal·lí (D.O. Alicante), muy delicado.
El menú constó de:
-Aperitivo (destacando el pan de aceite y romero y los chips con especias)
-Patatas a la brasa con pulpo (interesantes tonos de asado, gran plato)
-Salchicha casera de jabalí con chirivía (con el recuerdo de una salchicha alemana y con el tono de la caza, excepcional) -Figatells de ciervo lechal (elaborado con el hígado del animal, sabor intenso, quizá demasiado para mí)
-Ensalada de calçots y aceite de aceitunas (nada especial) -Espuma de calabaza con bacon (simple, pero bien hecho)

-Clochinas con lima en lata (juego de tradición y presentación, realmente sabrosos los mejillones)

-Pagre (pargo) asado con algas (pescado en perfecto punto y sabrosa salsa, acertado)

-Crema de vainilla (sabor muy logrado)

-Chocolate (tremendo postre, chocolate y avellana, combinación perfecta)

Un adecuado café y unas pequeñas magdalenas de chocolate cerraron la comida.
La cuenta ascendió a unos 50 € por persona.
El servicio fue muy correcto, especialmente en el apartado enológico.
Debo añadir que no me gusta la idea de servir cinco tapas a la vez, la mesa se llena demasiado y las calientes se enfrían.
Hay que recordar que es un menú económico (dentro de los precios del restaurante) así que, a mi juicio, la idea es buena y supone una gran opción para el comensal. También parece una buena manera de conocer una cocina personal, original y muy bien ejecutada.
Al salir, es interesante pasar por la tienda Bueno para comer, del propio Bernd y Steve Anderson, en el local contiguo al restaurante y en la que hay muchos productos apetecibles.

domingo, 20 de febrero de 2011

Trufa-te 4, en Aínsa (Huesca)



Ayer pude asistir a Trufa-te 4 en la localidad oscense de Aínsa. Se trata de una feria gastronómica en torno a la trufa, buen ejemplo de que las instituciones pueden apoyar a los productores, poner en valor un producto y vertebrar el territorio, todo a la vez. Además, los restaurantes participantes también salen fortalecidos.

La feria estaba muy bien organizada, pero la lluvia estropeó un poco el resultado.

En lo gastronómico, tapas con trufa, mejores y peores, destacaré la Trufa en dos secuencias, del restaurante Callizo, y la Espuma de castañas con ralladura de trufa y buñuelo de chocolate caliente, del restaurante El Portal.

Aplaudo la iniciativa y recomiendo la visita a esta feria itinerante, que ensalza a la trufa, ese producto maravilloso.

jueves, 17 de febrero de 2011

Santi Santamaria


Hoy ha fallecido el gran chef catalán Santi Santamaria. Nunca pude probar una de sus creaciones, no me gustaron algunas de sus declaraciones y tampoco compartimos determinadas opiniones. Pero hoy, al conocer la noticia, he sentido su pérdida. Dicen que era uno de los grandes, así que hoy estamos un poco más solos.

martes, 15 de febrero de 2011

Mercatbar (Valencia)

Será ésta la primera entrada de unas cuantas dedicadas a diferentes experiencias vividas en Valencia, destino de mi última escapada.
Con ganas de un buen aperitivo nos dirigimos a Mercatbar, el todavía nuevo bar de Quique Dacosta. El local es bonito, una gran barra lo protagoniza y cestas llenas de productos decoran las paredes.
Disponen de menú y de una variada carta bien sea para comer, picar algo o tomar un aperitivo.
En lo enológico, bastantes vinos por copas y referencias bien escogidas a precios razonables. Tomé una copa de La Bota de Fino 7, magnífico.
Pudimos probar:
-Navajas plancha, ajo y perejil (enormes navajas irlandesas en su justo punto de plancha, buenísimas)
-Buñuelo de bacalao, perejil y patata (extraordinarios, crujientes y fluidos)


-Fritura de alcachofas con salsa romesco (inolvidable, un plato sin rival, rebozado perfecto y óptima fritura, les gusta hasta a los que no les gustan las alcachofas)
El servicio fue atento y amable. Indicaré la anécdota de que Quique Dacosta apareció por el local, muestra de que sabe muy bien cómo funciona, me gustó verle.
Este aperitivo costó 9 € por persona.
La impresión general fue muy buena, lo que probamos estaba realmente bien hecho, apetece todo lo que ves y el sitio es muy agradable. Un placer.

viernes, 11 de febrero de 2011

miércoles, 9 de febrero de 2011

Comer, beber, amar


"Comer, beber, amar" es una película taiwanesa dirigida por Ang Lee y estrenada en 1994. Como este no es un blog de cine no voy a glosar las virtudes de la película, que son muchas y muy variadas. Me centraré en el protagonismo que en ella tiene la comida, en este caso la gastronomía tradicional china.
Desde el principio de la cinta, la comida se convierte en el eje de la misma, en el elemento que une las piezas.
Para todos los que creemos que el mundo de la gastronomía va mucho más allá del mero hecho de nutrirnos es una película de obligado visionado. Se habla de personas, de lo importante de la vida, de los sentimientos, de comida.
Si no te apetece comer lo que prepara el protagonista, eres un caso digno de estudio. ¡Cómo apetece todo!
Como dice Chu, el cocinero, "vivir día a día es lo mismo que cocinar; sean los que sean los ingredientes, al final el sabor es lo único que cuenta".

sábado, 5 de febrero de 2011

Finca Moncloa 2005, pequeña decepción


Finca Moncloa es un vino elaborado en Cádiz por la prestigiosa bodega González Byass, se trata de uno de los primeros tintos interesantes de esa zona. Vamos con la botella en cuestión (y mi modesta cata):
Finca Moncloa 2005 (Vinos de la Tierra de Cádiz), elaborado con cabernet sauvignon, syrah y algo de merlot y tintilla de Rota.
Color rojo granate, ribete rubí, capa media-alta.
Aroma a frutas rojas maduras, vainilla y otras especias, hierba fresca... Muy elegante en nariz.
En boca tiene una entrada suave, algo dulzón, fruta, balsámicos y marcada astringencia. Le falta algo de acidez. Posgusto corto.
El precio oscila entre los 12 y 15 €.
No da en boca lo que ofrece en nariz, pero se nota que tiene buenas hechuras.
Lo cierto es que esperaba algo más de este vino, pero no se puede decir que no sea un buen caldo.

viernes, 4 de febrero de 2011

Una gran barra


Ésta es una foto que tomé en el bar Bergara de Donostia-San Sebastián (zona de Gros). Como se puede ver, la barra está llena de manjares, pero todavía son mejores los pinchos calientes, que se preparan al momento.
Allí, como en otras partes de la ciudad, se disfruta de la fantástica cocina en miniatura.