jueves, 28 de abril de 2016

El chef del mar


Ya no lo emiten, lo sé, pero no puedo permitir que este blog deje de recomendar este programa. Quizá de lo mejor que se ha hecho en España sobre gastronomía, o sin el quizá...
Se puede seguir viendo en la web de RTVE así que está vigente.
Ángel León es un genio y queda claro tras ver la serie. Además de eso es un cocinero inquieto y preocupado por la sostenibilidad del medio marino. Y un divulgador, y un pescador, y un amigo, y un...
Ya el Canal Cocina nos acercó a su universo, pero aquí llega más lejos.
Se aprende y se disfruta.
Lo cierto es que hay que ver esta serie. Inexcusablemente.

martes, 26 de abril de 2016

Domaine la Soumade Rasteau 2014

Ay, Francia:
-Domaine la Soumade Rasteau 2014 (Rasteau A.O.C.), coupage de garnacha, syrah y mourvèdre (monastrell) con 18 meses en depósitos de acero.
Bonito color cereza de capa media, ribete violáceo.
En nariz es bien expresivo, aparecen fruta negra, frutos rojos y negros en sazón, pimienta y regaliz. También mineralidad. Complejo y agradable.
En boca es armonioso, predominan guindas en licor y fruta madura. Amplio y denso. Elegante. Retrogusto largo y placentero.
Costó unos 14 € maravillosamente invertidos.
Un vino de verdad, de los que disfruto hasta el final e incluso siento que se acaben. No está nada lejos de ser el que yo bebería todo el tiempo.
Todo equilibrio, todo intensidad.
Buscad cariño y conversación y acompañadla de este vino. Sublime.

domingo, 24 de abril de 2016

Philadelphia Mousse Trufa


Hace demasiado tiempo que no hablo de productos y me apetece. He decidido hablar de uno que compré con cierta reticencia pero que me ha convencido.
Me gusta muy poco el queso de untar emblema de la casa pero esta nueva textura me atrajo. La publicidad produjo su efecto. Y sí, la textura es el acierto, ¡pero el sabor también!
He probado el de trufa, que era el que me llamaba la atención, y resulta. La combinación de trufa de verano, setas y saborizantes da en el clavo.
Este mousse de queso vale la pena.
Algo menos de 2 € vale la tarrina, lo veo adecuado.
Parece que se convertirá en un habitual de mi nevera.

martes, 19 de abril de 2016

Cíes 2013

Un albariño peculiar:
-Cíes 2013 (D.O. Rías Baixas), monovarietal de albariño con dos meses en barricas de roble francés.
Color amarillo dorado, ribete verdoso.
En nariz predominan flores blancas, cítricos y abundante mineralidad. Intenso.
En boca se muestra fresco y amplio. Persisten cítricos con cierto amargor (piel de lima) y también la salinidad. Retrogusto largo.
Costó unos correctos 13 €.
Es un buen vino, no se puede dudar, pero no es el que a mí más me transmite.
Un vino atlántico de antes y ahora, limpio y equilibrado, del que yo esperaba más diferencia.
Probadlo, merece la oportunidad...

jueves, 14 de abril de 2016

Farándula, Zaragoza

Un restaurante en un teatro, que además propone actuaciones en vivo, y en el que me dicen que se come bien, casi nada... Tengo que probarlo, veamos su menú del día.
La sala es amplia y luminosa. Detalles divertidos.
Caminos de mesa y servilletas de papel. Copas mediocres.
El menú (15,75 €) apetece, hay mucho donde elegir. Incluye vino, el fantástico Borsao Garnacha 2014. Es difícil mejorar ese vino en su rango de precios.
Comimos:
-Patacón con salsa de curry (curioso comienzo, muy agradable)
-Ensalada de langostinos kataifi, setas escabechadas y romesco (buena fritura y correcto aliño de la parte verde)
-Taco de atún a la plancha lacado con caramelo de soja, salmorejo, crema de marmitako y pepino a la plancha (me sobraba salmorejo y pepino y me faltaba marmitako, buen punto del pescado)
-Leche, cacao, avellanas y azúcar (muy rico pero el nombre hace que esperes más presencia de la avellana, propongo modificarlo)
El café, cobrado aparte, es mejorable.
El personal se mostró amable.
Pues sí, comí bien. Un menú cuidado y con cierto criterio, lo que buscaba.
El día a día también es para disfrutarlo, aquí lo saben y lo provocan. El buen gusto no solo es dinero, también es capacidad.
Habrá que volver...

lunes, 11 de abril de 2016

El Molar 2014

¡Garnacha murciana!:
-El Molar 2014 (D.O. Jumilla), monovarietal de garnacha con doce meses en fudres.
Bonito color picota, ribete granate.
En nariz destacan aromas de fruta roja bien madura, balsámicos, hierba, cacao y regaliz. Rico y complejo.
En boca aparece sabroso y equilibrado. Persiste lo anunciado en nariz y también pimienta. Goloso. Retrogusto largo y amable.
Costó unos adecuados 12 €.
Este vino es una rareza y como tal ya interesante. Además es un buen vino, uno de esos que disfrutas de principio a fin, de los que te hacen sentir dolor cuando se acaba la botella.
Muy bueno.


jueves, 7 de abril de 2016

Jerez & el misterio del Palo Cortado

Lo que bebemos en un vaso de Jerez no es tan solo la fruta y su fermento, es también el peculiar sabor de un sitio en el que los dioses han sido invitados y han encontrado su hogar: Jerez, en el Sur de España, donde el vino se lleva haciendo desde hace 3.000 años, es un lugar de historias, leyendas, y, sobre todo, misterios. Y entre todos los misterios, el de un vino mágico: el Palo Cortado.
Estamos ante un buen documental, empecemos por ahí, pero además estamos ante un importante acercamiento a los vinos de Xerez y a la pasión que llevan aparejada.
He dicho alguna vez en el blog que si los tuviéramos lejos les daríamos importancia, pero están aquí al lado. Su magia es inigualable, y dentro de ella el Palo Cortado es más misterioso todavía.
Conversaciones, historias y algo de divulgación completan la obra. El resultado es notable.
Servíos una copa y disfrutad la cinta.

miércoles, 6 de abril de 2016

Atlantik Corner, Madrid

Me cuesta mucho elegir un restaurante para disfrutar solo, más todavía para hacerlo acompañado. Por eso me molesta especialmente que las cosas salgan como no espero. Esta va a ser la crónica de un despropósito y voy a ser duro aunque, igual que en El Quijote se salvó algún libro, aquí algún plato se librará de la quema.
Llegué a este establecimiento atraído por su propuesta portuguesa, o atlántica en general, y sus buenas críticas.
Espacio amplio y agradable, aunque algo frío.
Mesas de mármol o madera desnudas y servilletas de tela tosca. Copas mediocres y agua del grifo.
Carta apetecible centrada en platos portugueses (también gallegos, canarios...) y con ciertas dosis de actualización. En el apartado enológico mucho vino portugués y de zonas limítrofes.
Aquí empezaron los problemas, varios de los platos demandados no llegaron a la mesa, bien por olvido, bien por ausencia de materia prima. Nos apetecía una botella de blanco y pedí una referencia que se había agotado y la que sí estaba era de una añada diferente a la que constaba en carta. Al final fue un interesante Quinta de Cidrô Sauvignon blanc 2014 (Vinho Regional Duriense).  Con el tinto por copas fue todavía más difícil, lo intenté con varias opciones pero tuve que conformarme con el único del que disponían, por cierto fuera de carta, un anodino Insólito Reserva 2013 (Vinho Regional Alentejano). El desconocimiento del jefe de sala complicó mucho la comanda.
Finalmente comimos:
-Lubina marinada con olivada verde, cebolla rosa, aguacates y cilantro (correcto pero muy tímido en sabores y aliños)
-Alcachofa al carbón con colas de cigala crujiente y piri piri (agradable plato aunque faltaba un elemento de conexión entre ambos productos principales pues la salsa no lo era)
-Bacalhau à brás de mi abuela (el clásico, bien hecho)
-Secreto ibérico a la brasa con piña caramelizada y ensalada de hierbas frescas (fantástica carne en cuanto a punto y sabor, de nuevo plato deslavazado, las guarniciones nada tienen que ver con el principal)
-Calamar de anzuelo con cebollita confitada y jugo de su asado (arruinado por un calamar mal limpiado en su interior, el resto me gustó)
-Torrija (muy rica, gran postre empañado por el helado derretido que le acompañaba)
El café, cortesía de la casa, no mejoró la impresión general.
El personal fue el principal motivo de mi disgusto. Al ya mencionado desconocimiento del jefe de sala se unieron la escasez de recursos personales y la nula cualificación de los mismos. La camarera que se ocupaba de nuestra mesa era muy voluntariosa y simpática, pero desconocía idioma y profesión. Un compañero, al notar nuestra molestia, corrió a echarle la culpa del servicio pésimo pero ella no tenía ninguna. Sí la tiene la selección de personal y el poco compañerismo. La leve disculpa del jefe de sala no sirvió de nada, no recuerdo un restaurante de este pretendido nivel en el que me haya sentido peor en este aspecto.
Pagamos unos obviamente excesivos 39 € por persona.
El fracaso de mi experiencia no estuvo tanto en la comida, aunque dista mucho de ser lo imaginado, sino en lo que la rodea. Errores de todo tipo, olvidos e incomprensibles actitudes estropearon lo que iba a ser un momento de disfrute.
La cocina deja entrever cierto saber hacer, pero necesita pulir preparaciones y atreverse con sabores más marcados e intensos. Eso y que la sala y la dirección del restaurante no destrocen su trabajo.
Esta mala experiencia ya forma parte de mis recuerdos, qué pena no haber elegido otro restaurante en el que seguro que las cosas hubieran sido bien diferentes.



domingo, 3 de abril de 2016

Beronia Cosecha de familia 2009

Es maravilloso que te regalen vino:
-Beronia Cosecha de familia 2009 (D.O.Ca. Rioja), coupage de tempranillo, mazuelo y graciano con 20 meses en barricas de roble francés y americano y  al menos 18 meses en botella.
Color rojo picota de capa alta, ribete teja.
En nariz aparecen fruta madura, balsámicos y cacao. Muy complejo e intenso.
Amplio y envolvente en boca, persisten las notas apuntadas en nariz. Retrogusto largo.
Como digo fue un regalo, tengo entendido que es una venta privada de la bodega.
Un Rioja clásico, con lo bueno y lo malo que ello conlleva. Eso sí, estamos ante un buen producto, ya quisieran muchos conseguir el equilibrio de este vino.
No todas las familias son iguales.