domingo, 28 de septiembre de 2014

Pan Thins 8 cereales

Me apetecía hablar hoy de un producto que se ha ganado un sitio fijo en mi despensa, el pan de sándwich Thins.
En esta vida en la que no hay tiempo para cocinar este tipo de inventos se agradecen especialmente.
El pan, que además es bastante ligero, no necesita cocinado y es realmente sabroso. Yo suelo usarlo con salmón ahumado, cabeza de cerdo, brotes, mostaza...
El paquete de 8 cuesta alrededor de 1,80 €, me parece bien.
Lo dicho, una buena idea.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Callizo, Aínsa (Huesca) (II)

Vuelta a Aínsa, vuelta al Callizo.
Esta vez comimos en el interior del local. Mesas algo incómodas para el tipo de comida.
Escogimos el menú más corto, llamado Piedras, que vale 28,50 € más IVA sin bebidas. ¡Poned el impuesto ya! En cuanto a vinos, carta corta centrada en vinos aragoneses y lugares comunes. Me decanté por un Baltasar Gracián Garnacha Viñas Viejas 2011 (D.O.Calatayud), un absoluto seguro.
Comienza el juego:
-Nada (el camarero sirve una jarra vacía sobre un plato, la cuchara está impregnada con un anodino cóctel "nitro" de ginebra y limón, llamémosle provocador)
-Pétalos de rosa (sobre una rosa real se sirve manzana teñida con remolacha, vistoso)
-Mojito "nitro" (conseguido)
-Gusanitos de azulete y fresa (me gustaron en la anterior visita y quizá hayan mejorado)
El pan y el aceite, servidos en ese momento, son muy agradables.
-Olivas sin hueso, huesos de olivas, tomate rosa (varias técnicas, trampantojos y buen resultado para un plato demasiado feo)
-Cupcakes y ceviche del Cinca con leche de tigre y ají amarillo (de los cupcakes, también de trucha, se come hasta el papel y el ceviche sigue a buena altura, gran plato)
-Toscas, trufas, piedras y setas (se da a oler una trufa y luego se comienza con las pequeñas preparaciones, destacaré la tostada, todo bien)
-Latón a la cerveza "estilo cantonés" (el latón es un cerdo de la zona, la lata y el lenguaje hacen el guiño, el bocado es de nivel, ya lo creo)
-Arroz de Alcolea, berros, guisantes y habitas de nuestro huerto con los trigueros y hongos que nos da la primavera (buen punto y sabor)
-Ajoarriero ahumado con hojas y brotes del huerto (la recordaba mejor, lo de la maceta es gracioso, pero algo sucio)
-Cordero del Soto, crema de ajo, setas y ajetes escabechados, patata asada y esquerola (muy bien cordero y patata, demasiado ácidas el resto de guarniciones)
-El cuento de la lechera (creo que basado en un postre de Berasategui, yogur, lavanda, violetas, frutos rojos, la lechera estaba demasiado dura, no es mi postre)
-Buñuelos de chocolate (a modo de petit fours, deliciosos, y vino dulce)
El café, bastante aceptable.
El personal sigue irregular pero parece que la orquesta suena cada vez mejor.
La cuenta marcó unos 40 € por persona, adecuado.
Lo ya dicho, no es original pero me gusta. Puede servir a los neófitos para conocer técnicas y sabores.
Lo mejor sigue ahí, en lo local, en lo cercano. El resto es puro teatro, pero del que te entretiene.
Se ven buenas maneras, como siempre.
Volveré y lo contaré.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Rocambolesc, Girona

No me podía ir de Girona sin conocer la heladería de Jordi Roca, una alegría para la vista y para el gusto. Si fuera niño creo que pediría ahí asilo nutricional.
La oferta es corta, sí, pero consigue enamorar.
Me decanté por el helado caliente, de coco además. La bola de helado se plancha entre dos panes dulces a modo de sándwich. Dentro puedes introducir alguno de los crujientes, yo elegí habas de cacao granuladas, galletas de chocolate y avellanas caramelizadas.
Decir que estaba bueno sería hacerlo de menos. Grandioso.
Costó unos 4 €, casi lo mismo que los helados malos.
Probé también el de mango en tarrina, maravilloso.
No sé, es de esos sitios a los que hay que ir...
Se supone que va a ser una franquicia, ojalá pongan una en cada esquina de España.

martes, 16 de septiembre de 2014

Mimolet, Girona

Comida tras parada técnica y turística en la bella Girona, veamos.
Restaurante céntrico y acogedor. Madera y buen gusto.
Manteles individuales de piel, copas mejorables.
Escogimos el menú Mimolet de 25 €. Incluía una copa de un vino que no se presentó pero del que no podría hablar bien.
Tras unas patatas fritas llega lo importante:
-Embutidos de la zona de Rupià (buenos, especialmente esa especie de butifarra con verduras de la que desconozco el nombre)
-Esqueixada de bacalao con judías y verduras (correcto)
-Tartar de salmón (muy acertado, vedette inesperada)
-Croqueta de rostit (algo seca)
-Buñuelo de pescado con romesco (mucho mejor, salsa muy agradable)
-Arroz con costra y mejillones (me esperaba otra cosa, falto de sabor)
-Tarta de almendra (muy decepcionante)
El café final tampoco pasa a mi lista de imprescindibles.
El personal se mostró amable.
Sin sorpresas en el precio final.
No esperaba mucho pero ese patinazo en el plato principal bajó mucho la nota. El resto me gustó, desde el local hasta la disposición. Quizá el negocio merezca una oportunidad.
Algún retoque en este menú podrían llevarle al éxito...

martes, 2 de septiembre de 2014

Cal Campaner, Roses (Girona)

Descubrir Cal Campaner fue una gran alegría hace ahora casi cinco años, lo conté entonces.
El sitio sigue igual, quizá ahora parezca más restaurante que entonces. O quizá sea mi percepción.
Lo importante es esa plancha, ese saber hacer y ese producto.
Manteles de papel que parece tela y copas mejorables.
La carta es lo que ofrece el mar y poco más. Y eso es mucho.
En lo referente a vinos ha habido mucha mejoría. Me quedé con un L'equilibrista Xarel·lo 2012 (D.O. Catalunya), que es un vino magnífico, especialmente expresivo.
Cenamos:
-Anchoas (caseras, realmente buenas)
-Sepias (maravilloso bocado, y eso que algunas ya eran un poco grandes)
-Canyuts (esas navajas del Delta del Ebro que ya he contado por aquí que me encantan, sabrosísimas)
-Gambas (rojas como la buena política, no hay palabras para describirlas, probablemente las mejores que haya comido)
-Tarta de queso y frutos rojos (esperaba más, no sé por qué)
El personal se mostró correcto. Quizá un poco más de amabilidad...
El precio fue de 33 € por persona, adecuado.
En estos platos siempre hay grandes alegrías.
Como parece obligada la comparación con Rafa's diré que las anchoas me gustaron menos y las gambas más que allí. Quede claro que no me suelen gustar estas rivalidades y que la plancha y la conversación de Rafa me apetecen más todavía.
Estamos ante uno de esos sitios que merecen ser eternos, al que quiero volver una y otra vez. Cal Campaner es también un estilo de vida, que dure...