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Mostrando entradas de junio, 2019

Flor, Huesca

Rápida visita a Huesca. Me hablaron bien de este menú y quería probarlo.
El local está muy bien situado y es correcto, sin apenas decoración.
Mesas demasiado próximas entre sí.
Manteles y servilletas de tela. Copas mediocres.
Se ofrece una única fórmula durante los días de diario, a 20 € con IVA y vino incluidos. Muchas opciones y todas apetecibles. El vino fue Viñas del Vero Chardonnay 2018 (D.O. Somontano), que cumple.
Comí:
-Patatas rotas con foie de pato y huevo trufado (buena armonía entre las partes y cuidada presentación, agradable)
-Chipirones a la plancha con verduritas y jugo de tinta (sobraba alguna cosa, pero el plato es una grata sorpresa en un menú)
-Sinfonía de chocolates (nada especial)
El café es aceptable.
El personal se mostró atento.
Pagamos 22 € por persona.
Pues ciertamente es un gran menú del día. Es cierto que el precio es algo mayor que el de los habituales, pero da bastante más.
Muy buena opción.

Cal Verónica Ortega 2016

Un godello muy especial:
-Cal Verónica Ortega 2016 (D.O. Bierzo), monovarietal de godello con once meses de crianza en ánforas de barro y barricas de roble francés.
Amarillo pajizo brillante y limpio, destellos dorados.
En nariz es pura elegancia. Notas minerales, flores blancas, frutos secos y hasta fruta de hueso.
En boca es muy fresco y salino. Grandes estructura y densidad. Refrenda la nariz. Retrogusto largo y vibrante.
Costó unos 22 €.
Uno de esos vinos blancos complejos que tanto aportan, una maravilla. Un proyecto personal que da vinos singulares y que merece atención.
Con algo de pescado o marisco es excepcional.

El valao 2015

Más mencía:
-El valao 2015 (D.O. Bierzo), monovarietal de mencía con unos ocho meses de crianza en barricas de roble francés.
Color rubí intenso, ribete violáceo.
En nariz es fresco, con fruta roja y negra, ahumados y balsámicos.
En boca muestra estructura y profundidad. Refrenda la nariz y aparece algo de cacao. Retrogusto medio.
Fue un regalo, pero cuesta unos 13 €.
Mucha frescura para un vino que es correcto, pero nunca excelso. Quizá esperaba un poco más.

La goyosa, Huesca

Dos cocineros jóvenes, un local con historia (pues en él se situó el primer Tatau Bistró) y una propuesta sugerente. Había que conocerlo.
El espacio, con pocos cambios, es acogedor. Bonitas ilustraciones en las paredes.
Cenamos en una de las mesas bajas del fondo. También hay opción en mesas altas y barra.
Mesas desnudas, servilletas de papel y copas mejorables.
La carta, toda sin gluten, ofrece cocina de mercado con un toque creativo. En lo enológico carta corta y de poco interés. Bebimos Edra Merlot-Syrah 2017 (V.T. Ribera del Gállego), que es intenso y agradable.
Llega lo sólido:
-Timbal de tartar de dorada y manzana (cuidada presentación mas tímido aliño, muy fresco)
-Dúo de tacos, vegetal y de carne (el de carne, con algo parecido a una cochinita pibil estaba graso pero sabroso, el vegetal es absolutamente anodino)
-Risotto de erizo y gamba roja (algo de exceso de protagonismo de queso, correcto)
-Lomo bajo Danish Crown, patata noisette y ajetes (estupenda y muy bien tratada carn…

Hetta, Barcelona

Me apeteció la propuesta de este restaurante. Era febrero. Veamos.
La planta calle es un mexicano, pero lo que buscábamos está en el sótano.
La decoración es nórdica, industrial o como se prefiera llamar. Me gusta.
Mesas desnudas que parecen no dividirse de las de la cocina. Eso me encanta.
Buenas copas y servilletas de papel.
Se ofrecen unos cuantos productos y unas cuantas maneras de cocinarlo. Tú eliges producto y método. Y es que la idea parece esa, producto de temporada y criterio. Y guiños suecos, claro. En lo enológico la carta es corta y con protagonismo para vinos naturales. Precios severos. Escogí Els Vinyerons Lluerna Blanc 2018 (D.O. Penedès), que resultó tener cierta estructura.
Comimos:
-Ostra sopleteada con tinta de calamar (muy sabrosa y sorprendente)
-Yema de huevo marinada, suero de parmesano y botarga (inmensa preparación, golosidad pura y dura, si es que esa expresión existe)
-Lomo de bacalao ahumado con hierbaluisa encurtida (otra alegría, jugoso y con interesante…

Las firmas 2016

Hoy toca Bierzo:
-Las firmas 2016 (D.O. Bierzo), coupage de mencía con algo de Alicante bouschet y otras uvas blancas con crianza en roble francés.
Cereza de capa media, ribete violáceo.
En nariz es complejo, predominando frutos rojos y leves tostados.
En boca es elegante y fresco. Importante mineralidad. Retrogusto medio.
Costó unos 18 €.
Pues sí, mencía pero más. César Márquez anuncia con este vino proyectos prometedores. Estaremos atentos.
Muy rico.

Paco Meralgo, Barcelona

Demasiado tiempo sin visitar esta maravillosa barra. Veamos que tal va.
Cañas bien tiradas, trato espectacular, espacio acogedor y una carta muy apetecible. Todo sigue igual.
Los sepionets y las tortillitas de camarones son excelentes. Las croquetas Obama también estaban a buena altura.
De aquí uno sale mejor. No es fácil obtener esa sensación de placer inmediato y efímero, pero en esta taberna ocurre.
No es barato, pero...
Para repetir muchas veces.


Sun Taka, Barcelona

Todavía era febrero. Y apetecías japonés. Este fue el elegido.
El local es algo impersonal. Predominan blancos.
Ocupamos un sitio en la diminuta barra. Manteles individuales y servilletas de papel.
Se ofrece cocina japonesa con un toque de autor que incluye guiños a productos catalanes. Hay varios menús del día. Pedimos un menú Sushi (13,50 €) y varios platos de la carta. Para beber optamos por sake y nos lo sirvieron en un decantador de medio litro. Bastante rico.
Comimos:
-Tempura de calçots con kimchi (grandioso aperitivo)
-Kaki (ostra aliñada con huevas de salmón y salsa de ponzu, para comerse docenas, sabrosísimas)
-Nasu dengaku (berenjena frita, anguila, langostinos y miso de albahaca, combinación ganadora, buen plato)
-Sopa de miso (incluida en el menú, correcta)
-Ensalada (incluida en el menú, tristísima, sería mejor no ponerla)
-Guiso de calamares (incluido en el menú, correcto)
-Watarigani no tempura (tempura de cangrejo de caparazón blando con salsa de ajo y jengibre, bien …

Baumard Carte d’Or 2014

Un vino muy especial:
-Baumard Carte d’Or 2014 ( Coteaux du Layon A.O.C.), monovarietal de cheninc blanc afectado de botrytis.
Color pajizo con destellos verdosos.
En nariz es expresivo. Aparecen hierbas frescas, manzana verde, piña y un notable fondo mineral.
En boca es fresco y elegante. Dulzor ligero y con buena acidez y mejor estructura. Refrenda la nariz y aparece bollería. Retrogusto medio.
Costó unos 17 €.
Como decía, muy especial. Un vino diferente y que se hace apto para muchos públicos y ocasiones.
Realmente recomendable.

Krachai, Madrid

Hacía demasiado que no iba a un restaurante tailandés. Había que solucionarlo y este parece buena opción para ello.
Imágenes de aquel país en las paredes y tonos marrones.
Mesas bien vestidas pero demasiado próximas entre sí.
Copas mediocres y útiles occidentales.
Hay varios menús y carta. Optamos por el Degustación (35 €) a fin de probar más cosas. Solicité un cambio y accedieron. En lo enológico, pocas referencias y escaso interés. Elegí Viñaredo 2018 (D.O. Valdeorras), que al menos cumplió.
Comimos:
-Poh pia (como un nem o un rollito, relleno de fideos de arroz y verduras, rico)
-Kiew thod (gamba rebozada, muy sabrosa)
-Kai satay (pollo de corral en salsa de cacahuetes, impresionante)
-Yam wunsen (ensalada de fideos de soja con langostinos y pollo de corral, ningún interés)
-Kanom jeep kung (dumpling de gambas al vapor, muy delicado)
-Pad pak ruam mit (verduras con salsa de ostras, agradable, bien hecho)
-Khao pad khai (arroz salteado con huevo y verduras, se puede repetir, el plat…

Sedella 2014

Hoy vamos a Málaga:
-Sedella 2014 (D.O. Sierras de Málaga), coupage de romé tinta, garnacha y moscatel con unos catorce meses en barricas de roble francés.
Picota brillante de capa media-alta, ribete violáceo.
En nariz es complejo y elegante. Predominan frutos rojos, sotobosque y ahumados.
En boca es puro terciopelo, con gran equilibrio. Sotobosque y especias, además de fruta. Mucho volumen. Retrogusto largo.
Costó unos 16 €.
Me encantó. El paisaje mediterráneo trasladado a un vino, una maravilla. De esas botellas que no quieres que acaben nunca.
Un espectáculo.