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Mostrando entradas de abril, 2019

Patrick Lesec Gigondas Romaine 2016

Hoy toca Ródano:
-Patrick Lesec Gigondas Romaine 2016 (Gigondas A.O.C.), coupage de garnacha, syrah y mourvèdre con crianza en hormigón y roble francés.
Picota de capa media, ribete granate.
En nariz es sutil. Monte bajo, frutos rojos, fruta de hueso y pimienta negra.
En boca es muy concentrado. Persisten frutos rojos y pimienta. Retrogusto largo.
Fue un regalo, pero cuesta unos 23 €.
Esperaba más de este vino. Rico y estructurado, pero con una potencia algo descontrolada.
Quizá no era mi día.

Diez-Caballero Crianza 2015

Rioja para hoy:
-Diez-Caballero Crianza 2015 (D.O.Ca. Rioja), monovarietal de tempranillo con 15 meses en barricas de roble americano y francés.
Rojo brillante de capa media.
En nariz es intenso. Presenta notas de frutos rojos, tostados y especias dulces.
En boca es equilibrado y fresco. Buena acidez. Persiste lo expresado en nariz. Retrogusto medio.
Costó unos 9 €.
Bastante bien para su precio. Se nota buena mano en su factura. Estamos ante un vino limpio y elegante.
Tradición bien entendida.

El cuentista 2013

Vamos hoy a por un blanc de noirs:
-El cuentista 2013 (sin D.O., zona de Ribera del Duero), monovarietal de tempranillo con sangrado directo del mosto sin maceración y posterior crianza con lías de verdejo en roble americano durante 9 meses.
Amarillo acerado y ligero.
En nariz es elegante y sorprendente. Notas de fruta de hueso y hasta de fresas no muy maduras, también vainilla.
En boca es sedoso y amplio. Persisten frutas de hueso. Retrogusto medio y placentero.
Costó unos 15 €.
Muy peculiar, y eso esta vez es muy positivo. No esperaba tanto como da, la verdad. Parece una pequeña locura del enólogo, y eso lo hace más maravilloso todavía.
Lo he disfrutado mucho.

Chan Street Food, Madrid

La gastronomía china siempre es una buena idea. Elegí este local para disfrutar de ella.
Espacio agradable, aunque algo frío. El mural de una de las paredes es acertado.
Mesas pequeñas, demasiado próximas entre sí y desnudas.
La carta ofrece diversas preparaciones callejeras del gigante asiático. Para beber aquí se estila cerveza, Tsingtao para ser exactos.
Cené:
-Mankuo roll (rollitos de gambas y mango con hierbas, algo aceitosos pero muy ricos)
-Zhurou ribs (costilla de cerdo frita con pimientas, nunca las he probado mejores, una verdadera delicia)
-Si xi jiao zi (dumpling con cerdo y gambas y el tejado de colores, masa quizá demasiado basta mas buen sabor)
-Xiao long bao (dicen que son los mejores de Madrid, esperaba más caldo, lo cierto es que son muy sabrosos, un placer)
-Tarta de queso con té matcha y dulce de leche (totalmente fallida)
El personal se mostró amable.
Pagué 22 € (con descuento de El tenedor).
Pues bien, no es el restaurante chino que te cambiará la vida, pero enti…

Habla del mar

Un vino curioso, vamos a ello:
-Habla del mar (sin D.O.), según los elaboradores es una mezcla atlántica de viñedos costeros, fermentación y crianza de 8 meses bajo el mar.
Amarillo limpio y brillante, reflejos blanquecinos.
En nariz es elegante. Aparecen notas salinas, florales y frutas como membrillo o níspero.
En boca es fresco y equilibrado. Persisten notas salinas y frutales. Retrogusto medio.
Costó unos 16 €.
La frescura predomina, un vino fácil de beber y que transporta hasta la playa. No se puede esperar gran complejidad, pero lo cierto es que cumple con aquello de recordar lo marino.
Para todos los públicos.

Ramen Kagura, Madrid

Apetecía ramen y elegí este establecimiento.
Impactante cola a la entrada, que esquivé llegando a las 13 h. Intuyo que dan cientos de comidas diarias, a tenor de lo que vi. No reservan, salvo grupos.
El local es sobrio y austero. Al ir solo me ofrecieron un puesto en una barra baja. Incomodísimo.
La carta ofrece ramen en varias versiones y alguna otra especialidad japonesa. Tienen menú diario.
Para beber, Kirin de barril en jarra helada.
Comí:
-Misokatsu (bien empanado, salsa muy sabrosa)
-Karaage (muy rico, correcta fritura, se hace adictivo)
-Tonkotsu miso (impresionante sabor del caldo, buenos fideos y correctas guarniciones, un absoluto placer)
El personal es eficaz.
Pagué 30 €, pero obviamente se puede comer por unos 15 €.
Pues sí, disfruté la comida. Es todo terrible salvo lo que se come, al contrario que en los locales de ver y que te vean.
Todo lo probado tenía una factura muy adecuada, se nota trabajo y técnica.
Sitio perfecto para olvidarte del mundo, centrarte en el plato y s…

61 Dorado

Un vino muy especial:
-61 Dorado (D.O. Rueda), coupage de verdejo y palomino elaborado bajo el sistema de soleras y criaderas con fase biológica y fase oxidativa.
Color dorado limpio y brillante.
En nariz es muy expresivo. Aparecen tostados, especias dulces, frutos secos...
En boca tiene mucha personalidad. Paso afilado. Importantes notas de vainilla, tostados y uvas pasas.
Retrogusto largo.
Costó unos 8 €.
Un vino del sur que no es del sur, un Rueda de antes, un viaje en el tiempo. Todo en él es peculiar, y por tanto recomendable.
Menos mal que todavía podemos probarlo.

La fisna, Madrid

Unos vinos tras el teatro es siempre una buena idea, y para ello escogí este local.
Nos apostamos en la concurrida barra y optamos por Cos Ramí 2017 (Terre Siciliane I.G.P.), muy curioso por sus notas oxidativas, Quinta do Infantado 2015 (Douro D.O.C.), estructurado y complejo, y Pescuda tinto 2015 (sin D.O., zona del Bierzo), fresco y equilibrado. La oferta de vinos por copas de este local hace palidecer a casi todos los demás.
Probamos los champiñones rellenos de chipirones, correctos, y el bull negre de Cal Rovira, excelso.
Copas óptimas y muy buen ambiente.
Desconozco precio, pues no pagué yo, pero lo vi acorde al nivel.
Parece una magnífica opción para compartir vinos y viandas en Lavapiés. Muy recomendable.

Alalá 2015

Albariño para hoy:
-Alalá 2015 (D.O. Rías Baixas), monovarietal de albariño con parte del mosto criado en roble francés y el resto en acero inoxidable.
Amarillo pajizo, reflejo dorado.
En nariz es sugerente. Fruta blanca, hierbas aromáticas y cítricos. También flores blancas y amarillas.
En boca es fresco y equilibrado. Mineral y complejo, refrenda las notas de nariz. Retrogusto medio.
Costó unos 14 €.
Un albariño que puede ser un buen ejemplo de la variedad. Se nota la cuidada elaboración y el tino en la crianza.
Me ha gustado mucho.