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Mostrando entradas de mayo, 2019

Tatau Bistró, Huesca (VII)

Otra vez aquí, era febrero pero nunca es tarde para contarlo...
De nuevo en la barra.
Carta y compartir. En cuanto a vinos, opté por El hombre bala 2016 (D.O. Vinos de Madrid), muy fresco y elegante.
Cenamos:
-Patatas bravas (por fin las presentan en todas sus versiones, y es una maravilla, quizá sobresalen las bravas tradicionales)
-Foie gras mi-cuit (otro fijo de la casa, siempre a grandísima altura)
-Lengua de ternera con espardeñas (otro de esos mares y montaña que borda Tonino, mucho equilibrio y mucho sabor, lo que esperaba)
-Salmonete, huevo pochado y guiso de morro de cerdo (una versión mejorada de un plato que me fascinó, simplemente espectacular)
-Lomo de corzo con setas (muy buen punto de la carne y mejor fondo, correcto)
-Tatin de manzana (preciosa presentación para un postre inconmensurable, gran caramelizado para un conjunto mayúsculo)
Buen café final.
El personal anduvo amable aunque algo irregular.
Pagamos unos 60 € por persona.
Poco tengo ya que añadir a lo que pienso…

Parcé Frères Cuvée Zoé 2016

Un vino que traje de Toulouse:
-Parcé Frères Cuvée Zoé 2016 ( Côtes de Roussillon Villages A.O.C.), coupage de garnacha y cariñena con crianza en barrica no especificada.
Cereza de capa media-alta, ribete violáceo.
En nariz es delicado. Predominan frutos rojos y negros, especias y sotobosque.
En boca es suave y fresco. Refrenda la nariz. Mucha fruta. Retrogusto medio.
Costó unos 8 €.
No es que te cambie la vida, pero lo he disfrutado bastante. Me lo recomendaron en la tienda de vinos Nicolas, en Toulouse, y ha cubierto mis expectativas.
Agradable.

Street food

La comida callejera de nueve ciudades asiáticas en un documental bien hecho. Pocas cosas más sugerentes. Pero no me ha cautivado.
Los creadores de la serie se han centrado en las personas, en sus historias vitales llenas de superación y respeto a la profesión. Y eso me gusta, pero se hace muy repetitivo.
Esperaba algo más didáctico, aunque realmente se puede aprender.
El paraíso de la comida callejera queda reflejado, pero a su manera.

Hospices de Strasbourg Riesling 2016

¡Alsacia!:
-Hospices de Strasbourg Riesling 2016 (Alsace A.O.C.), monovarietal de riesling con crianza no especificada.
Color amarillo brillante, reflejos dorados.
En nariz es delicado, con presencia de flores blancas y cítricos.
En boca es seco y fresco. Sobresalen cítricos y fruta de hueso. Estructurado. Retrogusto medio.
Fue un regalo, pero cuesta unos 10 €.
Un vino del que no esperaba mucho mas cumplió.
Representativo de zona y variedad.

Sers Temple 2016

Hoy toca Somontano:
-Sers Temple 2016 (D.O. Somontano), coupage de cabernet sauvignon y merlot con unos 7 meses en barricas de roble americano.
Color cereza de capa media-alta, ribete granatoso.
En nariz es intenso y agradable. Aparecen fruta roja y negra, tostados, especias, tonos metálicos y hierba.
En boca es suave y carnoso. Refrenda la nariz, con protagonismo para tostados y especias. Voluminoso. Retrogusto largo.
Costó unos 10 €.
En el Somontano se están haciendo muy buenas cosas, y aquí hay otro ejemplo. Un vino importante, de los que mejoran una comida.
Buenos vientos.

Frontonio Telescópico Carignan 2015

Hoy vamos a Aragón:
-Frontonio Telescópico Carignan 2015 (I.G.P Valdejalón), monovarietal de cariñena con unos 6-8 meses de crianza en barricas usadas de roble francés.
Rubí de capa media, ribete granatoso.
En nariz es muy expresivo. Presenta mucha ruta roja en sazón, hierbas aromáticas, especias y balsámicos.
En boca es fresco y aterciopelado, predominando fruta roja, ahumados y especias, especialmente pimienta. Retrogusto medio.
Costó unos 16 €.
Un fantástico vino, sin duda. La cariñena es una uva compleja, y aquí entrega una nota diferente.
Una alegría.

Swagat, Madrid

Me prodigo menos de lo que debería en restaurantes de cocina india. Escogí este establecimiento para atenuar mi culpa.
El local es agradable, aunque algo frío. Mucho colorido y ambiente de aquel país.
Mesas bien vestidas y cómodas.
La carta es amplia y ofrece una muestra de cocina de varias regiones indias. Para beber se ofrecen algunos vinos sin mucho interés, pero opté por Kingfisher y Cobra, las ligerísimas cervezas autóctonas.
Comí:
-Aperitivo (buenas salsas, de yogur, de chiles y de mango)
-Samosas (de patata y guisantes, sabrosas y bien hechas)
-Onion bhaji (cebolla frita con harina de garbanzos especiada, lo esperaba en forma de buñuelos, correcto)
-Cheese naan (una delicia, intenso sabor y buena textura)
-Lamb ghost Madrás (cordero en un un curry de verduras muy picante, pero muy picante, que me satisfizo)
-Kulfi (helado de pistachos, bastante curioso y rico)
Café para olvidar.
Al terminar se ofrecen semillas de hinojo y anís para mejorar la digestión.
El personal fue demasiad…