domingo, 30 de diciembre de 2012

Secastilla 2007

Otro buen vino, de días grandes:
-Secastilla 2007 (D.O. Somontano), garnacha 100%, doce meses en roble francés.
Color cereza brillante con ribete granate, capa media-alta. Bonito.
Aromas especiados (pimienta, laurel) iniciales, luego piedras, flores y fruta negra. Intensidad.
En boca persisten especias y frutas y aparecen tostados, chocolate y café. Muy equilibrado. Retrogusto largo y especialmente placentero.
Fue un regalo pero vale algo más de 20 €, quizá excesivo.
Estamos ante una de las grandes garnachas que se hacen en el mundo, lo diga Parker o no. Un vino que se disfruta de verdad.
El Somontano siempre está pendiente de las vanguardias, pero no descuida lo clásico. Casi con cualquier comida este vino elevará su mesa.



martes, 25 de diciembre de 2012

Canard-Duchêne Cuvée Léonie Brut

Siguen las fiestas, sigue el disfrute:
-Canard-Duchêne Cuvée Léonie Brut, pinot noir, pinot meunier y chardonnay. Método champenoise.
Color dorado pálido, burbuja fina y poco abundante.
Aromas a piña en almíbar, mantequilla fresca y frutas blancas.
Ya en boca se muestra expresivo y elegante. Frutas, también cítricos, y bollería. Retrogusto especialmente sugerente.
Costó unos 15 €, muy adecuado.
¡Qué bueno está el champagne! Eso pienso cada vez que pruebo uno. Si llegar a rozar perfecciones, esta botella me alegró la cena. Muy placentero.
Los buenos champanes tienen precios desagradables, siempre es bonito ver productos como este, que dan más de lo que cuestan.
Esta es la manera...

domingo, 23 de diciembre de 2012

Anna de Codorniu Brut

El primer cava de estas fiestas, el más habitual:
-Anna de Codorniu Brut (D.O. Cava), coupage en el que predomina chardonnay, también viura, parellada, macabeo, pinot noir y xarel-lo. Espumoso.
Color pajizo y brillante con reflejos verdosos. Burbuja abundante y fina.
En nariz, panadería y frutas blancas y verdes. También tonos cítricos.
En boca muestra frescura y elegancia. Cítricos y bollería predominan. Retrogusto medio y muy agradable.
Creo que este año cuesta unos 8 €, buen precio.
Estamos ante uno de esos cavas populares, pero también ante un buen vino. Da más de lo que cuesta y se convierte en uno de esos espumosos que da gusto ver en una mesa.
Imagino que me quedan muchas botellas de estas por abrir y eso me hace feliz...

martes, 18 de diciembre de 2012

El dilema del foie

Publica hoy El País un artículo sobre foie y ética. La reciente sanción a Mugaritz y a su proveedor de este maravilloso producto ha reavivado la polémica.
No es una cuestión sencilla, pero yo pido respeto por los pequeños productores, por los cocineros que ofrecen calidad y por los que queremos comer mejor.
El trato a los animales debe mejorar, así mejorará la sociedad, pero no a cualquier precio. Escribe Aduriz: "Ya he dicho anteriormente que estoy en contra del sufrimiento injustificado ejercido a cualquier ser vivo, pero de idéntica forma también me opongo a una obsesiva humanización de los animales que busca cuestionar todo lo que conocemos y borrar las culturas que dan forma a la diversidad social y cultural." Yo lo suscribo.
Todo mi apoyo a la gente de Mugaritz en este tema. La alimentación es cultura.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Guía Repsol 2013

Ya sabemos que es temporada de guías y premios, hoy toca la Repsol.
Algunos de los nuevos soles hacen justicia, otros sorprenden. Como siempre, todo es arbitrario. En algunos de los galardonados he podido comer y disfrutar.
Su web ha mejorado bastante, pero sigue sin ser lo que uno espera. Eso sí, es mejor que otras.
La usaré y espero que me ayude a conocer un poco más de la gastronomía española.


lunes, 10 de diciembre de 2012

Con la comida no se juega

"Salvados" es un programa tan fresco como necesario. A veces no estoy de acuerdo con su enfoque, otras lo suscribo plenamente.
Ayer habló de la comida, de la que tiramos y no aprovechamos, y puso unas cuantas verdades encima de la mesa.
Un blog como este debe recomendar este tipo de programas. Véanlo.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Ameztoi Txakoli 2011

Vamos con uno de esos vinos que hablan de su territorio:
-Ameztoi Txakoli 2011 (D.O. Getariako Txakolina), uvas hondarribi zuri y hondarribi zuri zerratia.
Color pálido con reflejos verdosos. Burbuja fina y poco abundante.
Aromas frutales predominantes (manzana verde, ciruela), también flores y hierbas. Muy fresco y sugerente.
En boca más contundente de lo habitual en sus paisanos, seco y agradable. Su leve aguja hace el resto. Retrogusto corto.
Costó unos 7 €, quizá demasiado.
El txakoli es un vino que no me apasiona, suele ser demasiado ligero, demasiado tímido. Éste es algo más interesante, me recuerda a Gipuzkoa.
Eso sí, me gusta probar alguno al ir a Donosti y alrededores y siempre me pasa lo mismo, allí me gusta mucho más que en casa.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Yuntero Roble 2010

Un vino al que no le encontraba el momento y por fin:
-Yuntero Roble 2010 (D.O. La Mancha), coupage de tempranillo y merlot envejecido cuatro meses en roble francés.
Color picota con ribete granate. Capa alta. Bonito.
Aromas de fruta en compota y flores, también especias. Elegante.
En boca resulta fresco y sabroso, con cuerpo. Recuerdos de fruta madura y tostados. Equilibrado. Retrogusto no muy largo pero agradable.
Costó 5 €, adecuado.
Lo cierto es que el vino estaba muy bueno, nada de cohetes, pero cumplió.
Manchego para el mundo, fresco y divertido, nada de lo que indica su etiqueta. Te puede alegrar cualquier cena.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Castell de les pinyeres 2007

Un vino de esos sobre los que lees cosas buenas y te apetece probar:
-Castell de les Pinyeres 2007 (D.O. Montsant), mazuelo, garnacha, cabernet sauvignon, merlot y tempranillo. 12 meses en roble francés y americano.
Color cereza oscuro, ribete granate y capa media.
En nariz destacan piedras  y tierra mojadas y caramelo. También tostados y lácteos.
Ya en boca aparecen de nuevo notas minerales, también especias y fruta muy madura.
Costó unos 7 €.
¿Qué debo decir? Seguro que este vino tiene virtudes pero no se las encontré. Una acidez muy marcada y esa mineralidad que lo impregnaba todo no me han dejado disfrutar del trago.
Quizá su momento hubiera pasado ya...

sábado, 1 de diciembre de 2012

Sakura, Zaragoza

Éste, el de la calle León Felipe, es el restaurante japonés al que he ido más veces en mi vida. Durante un tiempo fue un fijo en mis visitas a la capital aragonesa. El menú que describiré ha sido un buen compañero, hacía tiempo que no lo visitaba.
Local espacioso, motivos japoneses y plancha para teppanyaki.
Caminos de mesa y vajilla oriental de porcelana.
La carta ofrece varios menús, suelo quedarme con el del día (8,95 € más IVA) en el que se pueden elegir muchas opciones. No tomé vino.
Comí:
-Sopa de miso (reconstituyente, sabrosa)
-Minirollos (de cerdo y verduras, acertados)
-Ensalada de pepino (con vinagre de arroz y algas, fresca)
-Fideos (hechos en la plancha, deliciosos)
-Sushi variado (aquí llega el patinazo, arroz seco y pescado mejorable)
-Tarta de chocolate (mejorable)
El café tampoco pasará a mis gratos recuerdos.
Pagué 11,55 €.
Estamos ante un menú sencillo, económico y que sirve para quitarse las ganas de comida japonesa. La excelencia no aparece nunca por aquí, obviamente, pero digamos que cumple con dignidad.
Recordaba mejor el sushi, también que había opciones mejores, los platos de plancha hechos a la vista del cliente son lo más destacable.
No sé, si tienes ganas de menú "japo" puede ser una buena idea.

martes, 27 de noviembre de 2012

Pesadilla en la cocina

Hace unos cuantos años cené en Nodo, aquel buen restaurante en el que ejerció Alberto Chicote en Madrid. Disfruté y lo recuerdo con cariño, fue una de mis primeras experiencias con la alta cocina. Ese recuerdo aumentó mis ganas de ver la versión española de "Pesadilla en la cocina".
He esperado varios programas para hablar aquí de él, no quería precipitarme. Me gusta ver programas de cocina en las televisiones generalistas, pero esto es más un reality (guionizado como todos, imagino).
Con todo y con eso el programa tiene su interés, nos habla de lo que esconden algunos negocios de hostelería y eleva a Chicote a la categoría de héroe, algo muy discutible.
Un local que funciona mal no se arregla con un paso fugaz de un cocinero, un lavado de cara y una carta nueva, eso es obvio. Eso sí, que alguien les diga lo que hacen mal puede ser decisivo.
Lo seguiré viendo y hasta lo pasaré bien, pero no esperaré aprender nada de gastronomía. Esas cocinas destacan poco, los que las ocupan menos.
Ya sé que Chicote es uno de los hombres de moda, pero a mí me gustaba más como cocinero.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Michelin 2013

Anoche se conocieron las novedades de la edición española de la Guía Michelin 2013. Se esperaba buena cosecha, pero debió granizar...
De nuevo muchas penas y alguna alegría. Solo los "premiados" sacarán rédito de todo esto, quizá especialmente los que estrenan "macaron". La lista completa deja a 145 restaurantes españoles con una o más estrellas, cantidad que se antoja muy corta para los méritos.
Conservan o estrenan estrella (Culler de pau, La prensa o Dos palillos) muchos locales en los que he sentido placer.
Me alegro de muchas cosas, del reconocimiento a grandes profesionales, del auge de la cocina japonesa en nuestro país y de alguna puesta al día de esas guías. Pero falta mucho para que sea un perfecto mapa gastronómico de este país, mucho...

martes, 20 de noviembre de 2012

Premio Nacional de Gastronomía 2012

Comienza la temporada de premios y reconocimientos gastronómicos (enlazo aquí la lista completa). Hoy ha sido el turno del Premio Nacional de Gastronomía 2012, ¡enhorabuena a los galardonados!

domingo, 18 de noviembre de 2012

Aló, Comidista

Ya he dicho por aquí que me gusta el blog de Mikel López Iturriaga, pero la sección que da título a esta entrada me parece de una frescura inusitada. Trasciende lo gastronómico, y así se debe ver, pero sus consejos también pueden ser de gran ayuda.
Humor del bueno.
Ojalá tuviera yo lectores para poder hacer algo parecido.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Punto MX, Madrid

Comer en el sitio de moda de Madrid puede dar sonadas decepciones, pero no parecía éste el caso. Mexicano, auténtico y de calidad, ésas son las señas de este establecimiento situado en el barrio de Salamanca.
Se accede al comedor bajando unas escaleras, sala limpia, ningún ornamento mexicano que destaque, todo muy acogedor.
Mesas bien preparadas, mantelería de hilo y vasos del citado país.
No hay menú, debes dejarte asesorar, aunque yo venía con alguna idea clara. No tomé vino. Es un placer sentirte bien en un restaurante, pocas veces recuerdo el cariño con el que aquí te reciben.
Comí:
-Guacamole Punto MX (preparado en el tradicional molcajete y a gusto del comensal, uno de los platos más interesantes y con mejor relación calidad-precio que he probado, verdaderamente placentero)
-Totopos con aguachile de pez espada (aperitivo, muy acertado)
-Quesadillas de huitlacoche con epazote en tortilla de maíz morado. Salsa costeña de tomatillo verde y chile de árbol (media ración, sugerente, sabores que te sorprenden, una delicia)
-Tacos de chorizo verde con aguacate, queso. Salsa martajada de chiles toreados (media ración, también muy evocador y curioso, especiado acertadísimamente, exquisito)
-Tuétano a la brasa. Salsa molcajeteada (el plato que quería probar, una verdadera brutalidad, los tacos que tú mismo te haces te trasladan a México, sí, pero también al paraíso)
-Pie de queso con guayaba y helado de yogur (menos interesante que lo salado, correcto)
No suelo añadir las fotos de los petit fours, pero lo hago esta vez para señalar que la trufa de chocolate y chile fue, con mucho, lo más picante del menú. Buen café también.
Unos 35 € fue el montante total, lo veo adecuado.
No soy un gran conocedor de la cocina mexicana, pero hasta los más exigentes críticos coinciden en su autenticidad. Lo cierto es que aquí se come extraordinariamente bien.
Huyan de prejuicios y burdas imitaciones, esto es alta cocina, y mexicana. Déjense aconsejar, prueben lo que apetezca (los insectos son posibilidad) y viajen sin moverse de la mesa. Ésta también es una maravillosa manera de conocer el mundo, estos "platillos" no pasan inadvertidos, el éxito va a quedarse largo tiempo por aquí.

domingo, 11 de noviembre de 2012

La petite Agnès 2011

Un vino joven para jóvenes:
-La petite Agnès 2011 (D.O.Q. Priorat), garnacha con algo de mazuelo y tres meses de roble francés.
Color rojo cereza, ribete violáceo. Bonito.
En nariz se descubren frutos rojos y notas lácticas y minerales. Expresivo.
En boca sobresale la mineralidad. Fresco y goloso, logra alcanzar la profundidad y la elegancia. Retrogusto persistente.
Costó unos 8 €, no está mal.
Vino atrevido, diferente. Obviamente no es apto para paladares clásicos y poco inquietos, pero saca buena nota buscando innovación. Lo recomiendo ampliamente.
¡Ah! Y la etiqueta es preciosa, seguro que a tu novia le gusta.

viernes, 9 de noviembre de 2012

El código del bocata de jamón serrano

Gran artículo de la imprescindible web Naukas sobre las sustancias químicas utilizadas en cocina y cómo leer (y entender) una etiqueta.
La información quita miedos y prejuicios. Tenemos más seguridad alimentaria que nunca.
Lo malo es un que un bocata, que probablemente esté muy malo, cueste ese dinero.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Torta Cañarejal

La probé ayer y pasa a ser uno de esos quesos que guardo en mi memoria.
Leche de oveja, pasta licuada, corteza enmohecida, cuajo vegetal y todas esas características pasan a un segundo plano cuando la pruebas, ¡qué sensaciones!
Intensidad y elegancia, todo en uno. Menos amargo de lo que se espera en una torta y con tonos de esas hierbas aromáticas que comen las ovejas.
Tan dulce como las cosas buenas de esta vida, tan potente como esas alegrías que duran tiempo...
Me costó unos 5 € la de 200 g., merece la pena.
Adrià y muchos más ya sucumbieron hace tiempo a sus encantos, yo también he visto esa luz.
Yo qué sé, sácala de la nevera con tiempo, ábrela con cuidado, por arriba y úntala en un buen pan. A partir de ahí piensa en lo que te haga feliz.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Tapeo por la zona de Retiro, Madrid

Tenía una asignatura pendiente en la capital y era un tapeo por esta noble zona. Veamos.
La primera parada fue el renovado (trasladado recientemente a otro local) Laredo. ¡Qué ganas tenía de venir por aquí!
Sitio bonito, mucha barra, vitrinas con manjares y mesas en la parte de arriba. Diremos que el ambiente es algo "pijo" y no es el mío, pero yo aquí vengo a comer.
Unas cañas bien tiradas, muy bien tiradas, y probaré un par de cosas:
-Tostada de anguila ahumada (espectacular, algo realmente delicioso, creo que le sobra el tomate pese a todo)
-Ensaladilla (equilibrada, con buena materia prima, muy agradable)
Buenas sensaciones, en definitiva.
Algo de irregularidad tras la barra, pero mucha amabilidad. Unos 20 € costó esta primera etapa.
Y luego fui a ver Arzábal, otro al que le tenía ganas...
Más mesas y menos barra, algo más incómodo. Mucho gusto en todo, eso sí.
Mismo ambiente.
Más cañas bien tiradas y mucho donde elegir, se complica la cosa...
Probaré algo, queda poca hambre:
-Gambas al ajillo (media ración, interesantes y conseguidas)
Grandes profesionales, agradable estancia.
Algo menos de 15 € y buen recuerdo.
Así pues, la zona no defraudó, intentaré volver para probar más cosas, deben ser lugares propicios para la alegría.

lunes, 29 de octubre de 2012

18 comidas

Lo más gastronómico de la película es el título, ciertamente, pero, como ocurre muchas veces, las grandes y pequeñas vivencias suceden en torno a una mesa.
Luis Tosar y Esperanza Pedreño sobresalen entre el reparto, siempre a buen nivel. Es una cinta de actores, de diálogos y de silencios.
La frescura radica en la manera de contar las historias, de entrelazarlas. También en narrar cotidianeidad.
Galicia (y algo menos su gastronomía) es también principal protagonista.
Jorge Coira se ha bregado en la televisión, en series de dudoso gusto especialmente, y aquí trata de desligarse de toda comercialidad para hacer un producto de calidad, diferente. Y lo consigue, pero promete más de lo que da.
Al principio no logra despegar, mejora hacia la mitad y el final le hace subir algún entero. Pese a ello, me quedo con la idea y el formato, mucho menos con el resultado final.

domingo, 28 de octubre de 2012

1940, Andorra la Vella (Andorra)

Día de compras en ese maravilloso país que es Andorra. Toca menú del día pues.
Me decidí por este restaurante por su ubicación y porque me transmitía buenas sensaciones.
Sala clásica, espaciosa.
Manteles de tela y copas mediocres.
Menú de 13'75 € con varias opciones y sin bebidas. Para beber Sitial 2011 (D.O. Ribera del Duero), nada interesante.
Comí:
-Risotto de setas y parmesano (faltaba algo de grasa, pero correcto)
-Carpaccio de buey con mostaza (no estaba mal, pero el barroquismo de la presentación con aceitunas negras y tomates cherry rompía el hechizo)
-Selección de quesos (alguno bueno, otros sería mejor no ponerlos)
El café, bueno.
El personal fue amable, especialmente un camarero joven.
La cuenta final fue de unos 17 €.
"Quiero y no puedo", sitio agradable y alguna buena idea, pero falta de criterio.
Seguro que se pueden comer aquí buenos platos, pero esperaba otra cosa. No todo suma, eso aquí no lo saben.
Estamos hablando de un menú del día, tampoco pido excelencia, pero sí un poco más.

sábado, 27 de octubre de 2012

Fogones locales, fogones sociales

Este blog es gastronómico pero no es ciego, ni sordo ni vive en otro mundo. Desde aquí también aplaudo todas las políticas de integración y el emprendimiento social.
Hay otras, pero esta iniciativa me gusta (y que lo recoja un medio también).
La cocina es, en efecto, una salida para muchos...

domingo, 21 de octubre de 2012

Viavélez, Madrid

Muchos grandes restaurantes han creado menús de precio comedido para adaptarse a los tiempos, también éste.
Tenía ganas de venir por aquí.
Se accede a la sala bajando escalera tras atravesar la taberna. Me encanta.
Mesa algo pequeña, mantelería de tela y buenas copas.
Como decía, elijo el menú de 28 € sin bebidas. Para beber se me ofrecen unas copas generosas de Mencía Luna beberide 2009 (D.O. Bierzo), un vino sabroso y muy agradable.
Comí:
-Gazpacho (rico, buen aperitivo)

-Garbanzos con bacalao (guiso clásico bien ejecutado)
-Lasaña de verduras (muy fresca y sorprendente, un plato de los que te recuerdan que estás en un sitio donde se hacen bien las cosas)
-Chipirones encebollados (venga, aquí sí, saquen bombo y platillos, esto es un escándalo, una de esas creaciones en las que todo son aciertos, increíble)
-Vainilla, café, ron y plátano (buen postre, varias técnicas)
El café también estuvo a la altura.
Algo menos de 35 € indicaba la factura, creo que está bien.
Paco Ron es un gran cocinero y este menú lo demuestra. Producto, técnica y talento para una comida que combina imaginación y corrección.
Agradezco mucho estos esfuerzos, la alta gastronomía merece ser disfrutada por todos.
No me importaría comer aquí muchos días...

viernes, 19 de octubre de 2012

Paraninfo Flor, Zaragoza

Viaje de trabajo a la capital aragonesa, gran ocasión pues para probar uno de esos apetitosos menús de la ciudad.
Este restaurante es el último, por ahora, proyecto del premiado cocinero oscense Carmelo Bosque, de hecho, se dejó ver por la estancia.
Sala amplia y acogedora, mucha luz natural.
Mesas correctas, mantelería de tela y copas decentes.
Tres menús, de alrededor de 12, 16 y 33 €. Me quedé con el intermedio. De beber, Borsao Selección 2011 (D.O. Campo de Borja), más que agradable.
Comí:
-Fideos jugosos de verduras y pulpo (realmente buenos, con pimentón y muy buenos puntos de cada ingrediente)
-Manitas de cerdo rebozadas con puré de orejones (buen plato, técnica, textura y sabor)
-Café, cacao y avellanas (un postre que podrías encontrar en cualquier restaurante de alto nivel, absolutamente delicioso)
El servicio fue algo desigual, pero correcto.
Es una lástima que no haya fotos de los platos, las presentaciones están muy logradas. Más teniendo en cuenta que es un menú económico.
Cualidades raras en estos precios, eso ofrece este menú. Se nota que hay muy buena mano en esa cocina, ya lo creo.
Definitivamente, un muy buen menú en un restaurante céntrico. Es lógico que, según me cuentan, suela estar lleno.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Un par de barras madrileñas

Barras para cenas informales era la idea. Cerca de algún concierto interesante, el lugar. Muy rápidamente voy a contar un par de experiencias.
El primer elegido fue un conocido, El cisne azul, el templo setero de la capital.
Es un bar al que nunca entrarías de no saber su fama y capacidad, pero lo degustado rara vez defrauda.
-Trompetas de la muerte (con huevo frito, para romperlo y amalgamar el conjunto, exquisito)
No es barato, las setas y unas cervezas casi rondan los 20 €.
Al día siguiente opté por El barril de Argüelles donde el marisco es protagonista. Como no era día de grandes homenajes me decanté por:
-Mojama (media ración, tremenda, gran producto, con buen aceite para agregar a gusto)
-Tortillitas de camarones (media ración, realmente deliciosas pese a no ser las mejores que he probado, repetiría sin dudarlo hoy mismo)
La teja es cortesía de la casa, se agradece el detalle.
Con un par de cañas bien tiradas, algo más de 20 €.
Y esto es lo que tiene Madrid, muchas buenas barras donde degustar grandes productos repartidas por toda la ciudad. ¡Qué placer!

domingo, 14 de octubre de 2012

Perú sabe

La 2 (que todavía parece una cadena pública) emitió el viernes el maravilloso documental "Perú sabe" en el que se habla de Perú, de cocina, de integración y de la vida. Se debe ver si te interesa cualquiera de estas cosas.

jueves, 11 de octubre de 2012

martes, 9 de octubre de 2012

Diverxo, Madrid

Comer en Diverxo era para mí algo soñado, casi mítico. Saber que iba a hacerse realidad creaba en mí sentimientos encontrados tales como ilusión, esperanza y algo de temor a cómo me sentiría luego o a la posible decepción.
David Muñoz ofrece la que, a mi juicio, es la oferta gastronómica más apetecible de España (o una de ellas). Intentaré no etiquetar su cocina con las manidas "fusión" u "oriental", esto es cocina de autor, la mejor cocina de autor.
Este año David se convierte en pintor y sus platos en lienzos llenos de arte. A eso he venido.
El nuevo local es precioso, tras una zona de entrada con sillones y una barra, se accede a la sala. Pequeña, actual y especialmente agradable.
Mantelería de hilo y maravillosas copas Zweisel 1872.
Se ofrecen cuatro menús, escogí el más corto de ellos, ExpresXO (75 € más IVA, ¿tú tampoco pones el precio final, David?). En lo referente al vino, carta extensa, curiosa, muy conseguida. Tras pedir ayuda al sumiller me quedé con un Ostertag Fronholz Pinot Gris 2005 (Alsace AOC), un vino tremendo, muy expresivo, de otro nivel. Para el último plato salado solicité una armonía perfecta y se sirvió un Oloroso seco Villapanés (D.O. Jerez), profundo, muy bien elegido.
Esto es una fiesta, vamos allá:
-Edamame con salsa XO y espuma de jalapeño (te pone en situación, aquí van a pasar cosas, primera explosión de sabores)
 
-Sopa agria de rabo de toro, anguila ahumada y "fideos de mar" (un absoluto escándalo, textura y sabor magníficos, varias proteínas juntas, el rabo, angulas, los pececitos chinos y la anguila, me gustó hasta el tomate)
-Bocadillo de rabo con angulas (tan bueno que quisieras que el mundo parara, el rabo simula el pan y las angulas completan la excelencia)
En conjunto, increíble. El mejor plato que he comido en mi vida.
-Posticker Shangai de capón, su caldo emulsionado, shiitake y carabinero (otro gran plato, con mucho criterio, el carabinero casi crudo merece todos mis elogios)
-Bund de pintada, piel de leche de coco, cresta de pintada y quisquillas con espuma de cerveza (varios bocados exquisitos, casi no sabría cual elegir, quizá el propio mollete o las cabezas de las quisquillas, el conjunto era perfecto)
-Kimchi de fresitas de Aranjuez con chipirones a la llama (otro plato genial, muchos matices y muchas alegrías concentradas)
-Ventresca de bonito asada con dim sum líquidos de huevo frito y botarga ahumada de atún (complejo y efectivo, pero quizá el plato menos especial del menú)
-Civet de bacalao negro (sí, carne sin carne, caza sin caza, salsa hecha con sangre y huesos de jabalí y puesta al servicio de la textura del pescado, para salir a gritar a la puerta, uno de esos platos que hacen historia, no hay duda)
-Guayaba con tierra de mantequilla, helado y "phoskito" de ruibarbo (me gustan los postres más intensos, pero su frescura y acidez lo hacen delicioso)
El café, a la altura.
Tras esto pedí un gin tonic, muy correcto, y disfruté del trago mientras observaba el trabajo de sala y dejaba pasar la vida.
El servicio lo voy a calificar como óptimo. Se puede ser más académico, pero no más cercano y capaz.
Las fiestas se deben pagar, casi 150 € costó ésta. Por lo sentido, barato.
No seré yo el que entre en vanos debates sobre clasicismo y vanguardia o sobre creatividad bien o mal entendida a la hora de juzgar el trabajo de este genio. Aquí se vive algo único. Podría ser un disco o una película, pero aquí el arte va en platos y te lo comes. ¿Se disfruta más así? Puede ser.
Es la primera vez que visito un restaurante de este nivel y he descubierto varias cosas. Entre otras, que ahí se está muy cerca de la completa felicidad y el recuerdo es superior al precio pagado. Esto provocará, muy probablemente, futuros desengaños.
David estaba ahí, cocinando (y hasta pude saludarle), supervisando cada preparación y creando nuevos mundos. Él es, pues ,un cocinero de verdad.
Describir el placer no es sencillo, muchas pruebas lo corroboran. Poner negro sobre blanco lo experimentado aquí se me antoja imposible, espero haber sabido transmitir mínimamente ideas y alegrías.
Unas cuantas sensaciones se quedan conmigo para siempre...

domingo, 7 de octubre de 2012

Tres caras de la crisis

Jorge Guitián escribe hoy una entrada sobre restaurantes y crisis. Me parece muy interesante leerla así que la dejo por aquí.

viernes, 5 de octubre de 2012

La nueva cara de Noma

No seré yo el que diga que Noma es el mejor restaurante del mundo, pero hay quien así lo considera. Me parece relevante enlazar aquí su nuevo interiorismo. He de decir que me encanta.

domingo, 30 de septiembre de 2012

New York Burger, Madrid

Sí, amigos, me apetecía una hamburguesa de las que están invadiendo Madrid. Ya he probado alguna más, así que esta vez me decanté por este local de la calle Recoletos.
Local de ambientación neoyorquina (¿cómo no?), espacioso y agradable.
Mesas con mantel individual de papel.
La carta propone diversas entradas y muchos tipos de hamburguesa, se elige también el peso de la carne. Para beber, cerveza Brabante (la Oscura es un absoluto escándalo).
Vamos allá:
-Aros de cebolla a la cerveza con salsa BBQ (ligeros e interesantes, me gustan más con la mostaza americana que hay en las mesas)
-Hamburguesa Wall Street con provolone y pimientos asados a la brasa de 250 g. (deliciosa, sin más, quizá hubiera preferido la carne menos hecha pero era lo bastante jugosa)
El personal fue amable y atento.
La cuenta llegó a los 23 €.
Poco hay que añadir, carne de calidad, ambiente informal y alegría. Sí, las hamburguesas también pueden ser para los locos de este mundo gastrónomo.
Muy recomendable.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Miyama, Madrid

Necesitaba urgentemente comida japonesa así que dirigí mis pasos hacia este restaurante de la calle Flor Baja.
Sala típica de restaurante japonés, pido sentarme en la barra. Desde ahí puede ver a los cocineros en acción, eso sí es un lujo.
Servilleta de tela, copa correcta.
Ofrece carta y varios menús, el pescado crudo es protagonista, pero no está solo. No era día de locuras, ya llegarán, así que elegí el Menú Sashimi de 23 €  (uno de sus menús del día).
Bebí una copa de Basa 2011 (D.O. Rueda), fresco y aromático.
Vamos allá:
-Atún con soja clara (sí, amigos, un aperitivo que ya está a otro nivel)
-Sopa de miso (como la de todos los menús japoneses pero en bueno, en muy bueno)
-Tempura (delicada, especialmente interesante el langostino)
-Ensalada de pepino y algas (refrescante)
-Sashimi (muy buen producto y muy buena técnica, todo excepcional, quizá especialmente la caballa)
-Helado de sésamo negro (delicioso)
Tras esto, un buen café.
El personal fue especialmente agradable y capaz.
En fin, un absoluto placer a precio moderado. La calidad de lo servido hace que esta comida sea barata, pagué 27 €.
El hecho de poder ver en directo el arte de los cuchillos y los pescados es un valor añadido a la experiencia. ¡Vaya profesional es ese sushiman!
Me quedé con las ganas de probar más cosas, volveré, todo tenía buena pinta, todo. Recomiendo vivamente este menú en particular, así se deberían hacer las cosas.