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Mostrando entradas de octubre, 2017

Trasteo, Zahara de los Atunes (Cádiz)

Por fin podía conocer Trasteo. La cocina de José Fuentes está en boca de muchos, tenía que probarla.
El local hace honor a su nombre, está lleno de trastos viejos. Me gusta, pero quizá algo de finura le vendría bien.
Mesas con manteles individuales y servilletas de papel. Copas mejorables.
La carta ofrece unas cuantas preparaciones informales, viajeras y muy apetecibles. En lo enológico, pocas referencias y precios algo elevados. Escogí Garum 2015 (V.T. Cádiz), que me gusta mucho. También probé un buen palo cortado.
Cenamos:
-Hummus (aperitivo, muy agradable)
-Ensaladilla de manzana, melva y corazón de atún (platazo, equilibrio y untuosidad, el corazón rallado ya en mesa eleva el conjunto)
-Tacos de atún, aguacate y maíz (magnífico producto, aliño correcto)
-Bocata de chicharrón (una delicia, para comerse diez)
-Txipirones negros en curry verde (otra gran preparación, aunque algo tímida, con sabor y balance)
-Lemon pie, almendras y violetas (espectacular postre, hacía tiempo que uno n…

Ànima de Raimat tinto 2014

Otro catalán:
-Ànima de Raimat tinto 2014 (D.O. Costers del Segre), coupage de cabernet sauvignon, tempranillo y syrah con estancia en barricas de roble.
Rojo picota de capa media, ribete granate.
En nariz aparece mucha fruta roja y negra, también regaliz y chocolate.
En boca persiste lo expresado en nariz y aparecen café y balsámicos. Retrogusto medio.
Fue un regalo, pero cuesta unos 7 €.
Un vino fresco y amable que no despierta gran interés. Decente pero intrascendente.



El faro, Cádiz

Este restaurante es, probablemente, el más señorial de Cádiz. Tradición y buen trato, eso prometen. Allá vamos.
La sala es clásica y pretendidamente noble, no es mi estilo. Importante expositor con pescados.
Mesas bien vestidas. Copas mediocres.
La carta ofrece lo más típico de la gastronomía gaditana. Era lunes así que los pescados pequeños están descartados. En lo referente a vinos, demasiado lugar común y precios elevados. Escogí un Manuel Aragón Sauvignon blanc 2016 (V.T. Cádiz), que no estuvo a la altura.
Comimos:
-Papas aliñás (aperitivo, agradables)
-Ostión de salina de Cádiz al natural (muy sabroso)
-Tortillitas de camarones de salinas (espectaculares, crujientes y deliciosas, en un mundo perfecto comería casi todos los días)
-Daditos de cazón de Conil en adobo (gran nivel, fritura y sabor excelentes)
-Frituritas de queso en salsa PX (correctas, un queso más intenso las mejoraría)
-Pargo a la roteña (pescado impresionante, me hubiera gustado menos presencia de la salsa, buen g…

Planella 2014

Hoy toca catalán:
-Planella 2014 (D.O. Montsant), coupage de cabernet sauvignon, cariñena, garnacha y syrah con doce meses en barrica de roble francés.
Color picota de capa alta, ribete violáceo.
En nariz es bien elegante. Aparecen fruta roja, flores, balsámicos, tostados, cacao...
En boca es fresco y sabroso. A lo manifestado en nariz se une regaliz y pimienta. Muy equilibrado. Retrogusto medio.
Costó unos 10 €.
Tenemos pues un vino más que correcto, un Montsant diferente y que merece la pena descubrir.
Esa barrica tan bien integrada es la clave.

Casa Manteca, Cádiz

Estamos ante uno de los bares más impresionantes que conozco. La vida y la alegría.
Fue una parada rápida pero quería dejar constancia por aquí de mi amor inquebrantable hacia este local.
Si solo puedes picar algo la mejor idea son los chicharrones especiales. Placer eterno.
De beber, manzanilla en rama.
Precios amables y el mejor ambiente.
No hay nada que descubrir sobre su historia y su presente. Hay que ir.
Aquí se vive Cádiz, se entiende la forma de vida y se disfruta. La cultura de bar.
Arte puro.

La Taberna de El Campero, Zahara de los Atunes (Cádiz) (II)

Vuelta a laversión desenfadada del gran templo del atún.
El sitio no ha cambiado.
Mesas de la parte interior algo incómodas.
Manteles individuales de papel. Copas mejorables.
La carta ofrece, entre otras cosas, muchas preparaciones con productos del mar, especialmente atún, y diversión. En lo referente a vinos, poco de interés y precios elevados. Me quedé con un Barbazul tinto 2014 (V.T. Cádiz), que estuvo a la altura.
Cenamos:
-Surtido de crudo (maravilla de nuestro tiempo, sashimi de lomo, tataki y el inconmensurable tartar de cola blanca)
-Ortiguillas de mar fritas (correctas pero no excelsas)
-Miniburger de atún (ventresca y tarantelo para un bocado de buen nivel)
-Punta de solomillo de retinto al PX (buena carne y gran punto, salsa demasiado dulce)
-Chocolate grand cru con nuez de pecán (intenso, creo que el frío no le ayuda)
El café me gustó.
El personal anduvo algo irregular.
Pagamos unos 46 € por persona. Lo veo un poco excesivo.
El entorno es idílico, el local agradable y la …

Las rejas, Tarifa (Cádiz)

Tenía muchas ganas de conocer este restaurante, emblema de la gastronomía de la zona.  No es un sitio lujoso, diré que es un chiringuito algo mejorado. Mesas demasiado próximas entre sí. Manteles y servilletas de papel, copas mediocres. La carta se centra en los productos del mar, de hecho lo primero que hacen es invitarte a la cocina y a la cámara de los pescados. En lo referente a vinos, poco donde elegir. Me quedé con un fresco y expresivo Barbazul blanco 2016 (V.T. Cádiz). Comimos: -Atún en manteca (un clásico de la casa, espectacular sabor) -Pimientos asados (se sirven como guarnición del atún, agradable) -Tortilla de camarones (algo menos crujiente de lo esperado pero potentes y sabrosas) -Croquetas de choco (impresionantes, de las mejores que he probado, textura inolvidable) -Calamares de potera (absoluto placer, carne tersa e interior intenso, gran producto) -Mero a la plancha (de nuevo producto y punto, maravillosa firmeza) -Flan de queso (rico) Café indigno para acabar. El p…

La aguzadera, Valdepeñas (Ciudad Real)

Dicen de este que es uno de los restaurantes de carretera más fiables. Había que comprobarlo.
La parada está bien indicada, se accede con facilidad.
El local es muy amplio, está destinado a eventos.
El salón principal es clásico y cómodo.
Mesas con manteles de otro tiempo, pero bien vestidas.
La carta ofrece especialidades manchegas y algún guiño a la actualidad. También había un menú del día. No tomamos vino.
Comimos:
-Aperitivo (buen queso de la zona y almendras fritas, se agradece al llegar)
-Crema de queso con cebolla confitada (agradable)
En ese momento se sirvió un gran pan con excelente aceite de oliva virgen extra, Valdenvero Coupage.
-Ajoblanco con granizado de airén (algo amargo y muy intenso pero empeorado por la textura terrosa, guarnición anodina)
-Cabrito lechal frito con ajos y vino blanco (el plato que deseaba comer en un sitio así, tradición y honestidad, delicia)
-Tejas (de cortesía, correctas)
El café no estuvo mal.
El personal se mostró atento.
Pagamos 33 € por per…

Lynch Merlot 2013

Un Burdeos:
-Lynch Merlot 2013 (Bordeaux A.O.C.), monovarietal de merlot con crianza en acero inoxidable.
Color cereza de capa alta, ribete violáceo.
En nariz es intenso, con mucha presencia de fruta roja y negra en sazón.
En boca es fresco y ligero, no sin complejidad. Persiste fruta negra. Retrogusto largo.
Costó unos 10 €.
Me gustó mucho este vino. En su precio es una gran opción. Una buena muestra de zona y variedad sin tener que empeñar el piso.
Ligero pero a la vez expresivo, muy bien...

Pum Pum Café, Madrid

Los desayunos en Madrid son cosa seria. Este local viene a sumar en esa liga.
Pan de Madre hizo pan, café de mucha calidad y decoración reciclada (modas...). Eso prometen.
El local es pequeño e incómodo. Pero tiene encanto, es innegable.
La carta ofrece bastantes opciones dulces y saladas.
Me decanté por un matcha latte, realmente delicioso, y la tarta de queso de la casa, que estaba rica pero no era excepcional.
También probé la tarta de zanahoria y valdría la misma crítica.
El café, en cambio, es espectacular. La cafetera La Marzocco da resultados. De verdad, increíble.
Lo cierto es que se puede recomendar con efusividad.

Kirei Las Cortes, Madrid

Grupo Kabuki y precios contenidos, había que conocerlo. Los recuerdos asoman...
Está dentro de un hotel, lo cual no me apasiona. Decoración agradable.
Pedí sitio en la barra, muy baja para ver el trabajo del sushiman. Confortable.
Sin manteles, útiles orientales de usar y tirar y buenas copas.
Se ofrece una carta muy variada centrada en especialidades japonesas, a menudo fusionadas con otras culturas. También hay menús, elegimos el llamado Kirei, o degustación (40 €). En lo enológico encontramos bastantes referencias a precios algo elevados. Escogí un  Dr. Bürklin-Wolf  Riesling Trocken 2015 (Pfalz, Alemania), un vino fantástico para esta comida.
Cenamos:
-Boquerón rebozado (gran aperitivo)
-Wakame kiuri su (la típica ensalada pero mejorada, buen aliño)
-Ostra en tempura con kale (muy buena)
-Miso shiru (realmente deliciosa)
-Dim sum del día (elegantes ambos, mejor el de gambas que el de cerdo)
-Usuzukuri de vieira con sal de chorizo (sigue siendo esplendoroso)
-Usuzukuri de lubina co…