La bella Carcassonne bien merece una visita por lo menos, si se puede comer en ella todavía puede ser más satisfactoria esa estancia. Escogí este restaurante por su fama y prestigio y por su menú del día, ¡cuánto agradezco que exista! Al pie de la muralla y en una especie de chalé con jardín, la sala es diáfana, muy actual y extremadamente acogedora. De esos sitios donde te sientes bien, especialmente bien . Mesas perfectas y copas muy adecuadas. Ofrece varios menús, pero la idea era comer a buen precio, el menú à faire cuesta 35 € incluyendo una copa de un correcto vino blanco, Domaine Bousquet 2012 (IGP Cité de Carcassonne). La carta de vinos tenía precios muy severos. Como agua con gas Cryo , el futuro, sostenible y de altísima calidad. Llega la comida: - Aperitivo (espectacular, bizcocho de salchichón ibérico y queso comté, macaron de foie gras, patata con pimentón y trucha y croqueta de pescado, ¡tremendos!) -Mantequilla y sal (placer terrenal acompañando a un muy ...
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