domingo, 30 de octubre de 2016

La Mundana de Sants, Barcelona

Con la idea de una cena informal me acerqué a esta vermutería gastronómica, veamos.
Local estrecho y algo incómodo pero decorado con mimo.
Había pedido barra pero me tuve que conformar con en el espacio de la repisa contra la misma. Las camareras reconocieron el error y tuvieron varias atenciones conmigo. Así sí.
Copas correctas.
La carta es amplia y variada y está dividida en picoteo y emplatado. Cocina de mercado muy apetecible. Pocos vinos por copas entre los que elegí un Valtea 2015 (D.O. Rías Baixas), nada especial, y un Sierra de Cantabria Crianza 2012 (D.O.Ca. Rioja), correcto.
Cené:
-Ostra ahumada al momento (exquisita)
-Patatas bravas (increíblemente rica, el plato emblema de la casa por méritos propios, con pimentón de Espelette)
-Milhojas de txangurro (platazo, con raíz de loto frita y vegetales, gran acierto)
-Buen de rabo de toro, higo, oliva, yogur e hinojo crudo (muy agradable, de los mejores que he comido últimamente, el hinojo crudo eleva el conjunto)
-Pincho moruno reposado con hummus y cúrcuma (muy buena carne por punto y sabor, algo tosco el hummus)
-Andalusian cheesecake (por ser receta granadina, anodina)
Acabé con un magnífico café y un orujo cortesía de la casa.
El personal se mostró muy atento.
Pagué con gusto 37 €.
Alain Guiard lo consigue. Si viviera cerca iría muchas veces. Cocina llena de criterio e imaginación que resulta divertida y placentera para el comensal. Nada más y nada menos.
Salí encantado.
¡Ah! Y bien de precio, claro...

viernes, 28 de octubre de 2016

Salinas 1237 2005

Hoy toca gama alta:
-Salinas 1237 2005 (D.O. Alicante), coupage de garnacha tintorera, cabernet sauvignon y monastrell con 21 meses de crianza sobre lías en roble francés.
Color picota, ribete granate. Capa muy alta.
En nariz aparecen frutos del bosque, chocolate, café, especias, minerales... Intenso.
En boca se muestra complejo y equilibrado. Aparecen de nuevo las mismas notas que en nariz. Retrogusto largo.
Fue un regalo pero creo que cuesta unos 60 €. Excesivo.
Muy bueno pero no excelente. A ese precio uno espera algo más, o al menos a mí me ocurre así.
La botella, enorme, anuncia pretensiones que el líquido no alcanza.

viernes, 21 de octubre de 2016

Louis 1856, Barcelona

Ya conocía la Fábrica Moritz, pero su oferta gastronómica se ha renovado mucho de la mano de Jordi Vilà. Me apetece mucho conocer este restaurante retromoderno (homenaje a Philippe Regol), esta alta brasserie.
El local es maravilloso, en los bajos de la fábrica, con la piedra vista y diseño de Jean Nouvel.
Las mesas están muy bien separadas. Manteles individuales y servilletas de lino (¿por qué no mantel entero?) y fabulosas copas.
La idea es recuperar recetas francesas de principios del XX, con cierta vanguardia, y también recordar el viaje de Louis Moritz desde Alemania a Barcelona en 1856. ¡Ah! Y darle protagonismo a la sala, que eso me encanta. La carta es variada y ofrece muchas opciones para compartir. En cuanto a vinos hay una carta no muy larga pero además se puede pedir todo lo que se sirve en el bistrot de vinos. Ahora bien, sería bueno una carta que recogiera todas las opciones. Escogí una copa del curioso Alvar de Dios Aciano 2014 (D.O. Toro), otra del fantástico L'Infernal Fons Clar 2013 (D.O.C. Priorat) y acabé con un muy buen dulce, Ca'Rugate La Perlara (Recioto di Soave DOCG).
Comí:
-Gougère de parmesano (rico)
-La anchoa de Jordi (realmente es pimiento, uno esperaría otra cosa, no sé...)
-Teja de macadamia con polvo de tomate y escabeche (agradable)
-Pâté en croûte de pato y su foie (servido con una ensalada y un chutney, exquisitez donde las haya, iría cada semana a probarlo)
-Agnolotti de cerdo ibérico asado en atadillo con queso parmesano, crema de ricotta trufada y consomé de rabo de buey (plato inolvidable por sus partes y por el todo, la pasta es espectacular, la crema increíble y el consomé de otro mundo, nunca un guiso de rabo de toro me supo tan bueno como ese tazón)
-Calamar relleno de calamar y papada de cerdo, salsa de curry verde de albahaca, verduras verdes, arroz basmati y ensalada de mango verde, cítricos y menta (otro acierto, muy equilibrado, quizá un punto de picante en la salsa redondearía el conjunto)
-Naranja mecánica rellena de cítricos, flor de azahar y crema de almendras (conseguido, muy fresco y sabroso)
El magnífico café, y una magdalena de la casa, cerraron la comida.
El personal se mostró amable y eficaz.
Pagué 70 € muy a gusto. Se puede comer por menos pues las raciones son grandes.
Solo puedo decir que me fascinó, muy buen gusto en todos los ámbitos.. Mucho trabajo en cocina y en sala para poder sacar este nivel a las mesas. Me quito el sombrero.
Encontré lo que buscaba y un poco más, perfecto pues.
Un proyecto tan sólido como los muros que lo sostienen.

lunes, 17 de octubre de 2016

Elena Santonja


Hoy ha muerto Elena Santonja, la pionera patria en esto que ahora llamamos divulgación gastronómica en televisión. Supongo que la primera vez que vi cocinar a alguien en la tele fue a ella, algún leve recuerdo tengo de la imagen y la maravillosa sintonía de "Con las manos en la masa".
El mundo de la gastronomía se despide hoy de ella, yo no quería ser menos.
La gastronomía es cultura, como ella mostraba.

domingo, 16 de octubre de 2016

El Marciano 2015

Una garnacha diferente:
-El Marciano 2015 (V.T. Castilla y León), monovarietal de garnacha de Gredos sin crianza.
Limpísimo color rojo picota, ribete violáceo.
En nariz presenta frutas rojas muy maduras, especias y cacao. También recuerdos minerales.
En boca es fresco y sabroso. Persiste lo expresado en nariz. Buena acidez, muy equilibrado. Retrogusto largo.
Costó unos correctos 10 €.
Tenía ganas de probar un vino de Alfredo Maestro y no me defraudó. Un vino especial, uno de esos que llaman "de autor" pero apto para todos los públicos.
Frescura y personalidad bien entendidas.

viernes, 14 de octubre de 2016

Unos cuantos mercados barceloneses

Visitar mercados es tan obligatorio como placentero. Y Barcelona tiene gran variedad de ellos...
El remodelado Mercat del Ninot fue el primero que vi en este viaje. Ha quedado precioso y vi muchas barras de degustación, especialmente en las pescaderías.
Un lujo.
El Mercat de Sant Antoni sigue de obras, en el provisional observé demasiados puestos cerrados (quizá por la hora). A ver si pronto se puede inaugurar el nuevo.
El Mercat de Sant Josep, o La Boquería, es maravilloso, siempre lo ha sido y siempre lo será. Ahora bien, las hordas de turistas y los precios desorbitados empeoran la visita.
El espectacular producto fresco, ese pescado, alimenta cuerpo y alma, eso sí.
El Mercat de Santa Caterina es, además de bonito en lo arquitectónico, otra interesante evidencia de que los mercados son vida.
Calidad y variedad.
En fin, que alegran la vista. Eso sí, ¡hay que controlar los precios! Los más turísticos son impagables, y puedo entenderlo pero lo detesto.
Ojalá pudiera hacer mi compra diaria en cualquiera de ellos.


domingo, 9 de octubre de 2016

Ultreia Saint Jacques 2012

Un Raúl Pérez:
-Ultreia Saint Jacques 2012 (D.O. Bierzo), monovarietal de mencía con 9-10 meses en tinas y barricas de roble francés.
Bonito color cereza, ribete granate. Capa media-alta.
En nariz destaca fruta roja y negra bien maduras, también minerales, pimienta negra, balsámicos y tostados. Elegante.
En boca persisten las mismas sensaciones. Muy buena acidez. Carnoso. Muy fácil de beber. Retrogusto largo y muy agradable.
Costó unos fantásticos 10 €.
Un gran vino a buen precio, lo que busco. Raúl lo logra casi siempre, aquí también. Me quito el sombrero ante el saber hacer de algunos.
Probadlo.

lunes, 3 de octubre de 2016

Granja Viader, Barcelona

Clásico entre los clásicos barceloneses, esta casa parece una buena idea para desayunar. Veamos.
El local es un precioso viaje en el tiempo. Un mostrador de charcutería, decoración de otra época y mucha curiosidad.
Se puede elegir dulce o salado. Mucha variedad y bastante calidad.
Opté por un chocolate con churros. El chocolate es espectacular, de los más intensos que he probado, pero los churros son del montón.
Costó unos 4 €.
Para otra ocasión dejo la chacina y esa nata montada que apetece de verdad.
Recomiendo la visita.
¡Ah! Y aquí se creó el Cacaolat.