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Mostrando entradas de diciembre, 2018

Xinqiao, Zaragoza

La búsqueda de la cocina china auténtica siempre es objetivo, allá vamos...
Local grande, con decoración oriental y algo descuidado. Frío.
Mesas con manteles de tela.
La carta es amplísima, y con concesiones occidentales, y la explicación imposible. Parece haber bastantes platos de pescado, pero quizá sea por encargo. Hay algún menú económico. Bebí Tsingtao, que me parece demasiado ligera, pero aquí apetece.
Comí:
-Wan tun frito de gambas (bastante rico, bien frito)
-Dim sum de cerdo (planchadas por debajo, realmente buenas)
-Ternera salteada (aunque está rebozada y frita, picante y muy agradable, pimientos y cebolla demasiado crudos)
No tomé postre ni café.
Pagué 23 €.
Lo que pude probar me gustó, la verdad. Tanto espacio como trato no me satisficieron, pero creo que lo esperaba.
Observo más autenticidad que en otros restaurantes, pero tampoco toda la que pretendía.
Se puede probar, sin duda...

Malena, Gimenells (Lleida)

Restaurante ubicado en un pequeño pueblo de la provincia de Lleida, en una antigua vaquería.
Sala pequeña, con respeto al entorno.
Mesas bien vestidas, copas correctas.
Se ofrece cocina de autor con cierta referencia a la cocina clásica de la zona. Hay carta y dos menús. Elegimos el llamado "De la pizarra" (40 € más IVA). En lo enológico, carta no muy larga y con protagonismo de vinos catalanes. Escogí Biu de Sort Negre 2016 (D.O. Costers del Segre), un sabroso vino de altura.
Comimos:
-Homenaje a los alimentos primarios (un muy buen pan hecho en casa, al que luego se añadió otro de granada, aceite Olicatessen y sal de Naval (Huesca), agradable comienzo)
-Almendras tiernas a las cuatro pimientas (trampantojo con mejor sabor que técnica)
-Xolís del Pallars con pan con tomate (conseguido)
-Bastoncitos de pipas (bien hechos)
-Navaja, judías verdes y aire de mandarina (muy adecuada combinación)
-Foie, boletus y Oporto (una de las armonías más evidentes y que aquí se hace de mane…

Vidonia 2016

Canarias:
-Vidonia 2016 (D.O. Valle de La Orotava), monovarietal de listán blanco con unos diez meses en barricas de roble francés.
Amarillo dorado limpio y brillante.
En nariz aparecen flores blancas, especias dulces y anisados. Muy elegante.
En boca se muestra fresco, con un cierto tono tostado y salino que se suma a esas flores. Retrogusto medio.
Fue un regalo, pero cuesta unos 23 €.
Un blanco con mucha personalidad, un verdadero placer. Esta bodega da muchas alegrías y doy cuenta de ellas.
Muy recomendable.

Château Fourcas Dupré 2015

Hoy toca Francia:
Château Fourcas Dupré 2015 (Listrac-Médoc A.O.C.), coupage de cabernet sauvignon y merlot con algo de petit verdot con unos doce meses en barrica.
Picota intenso de capa media, ribete violáceo.
En nariz es expresivo. Fruta roja y negra, minerales, tostados, maderas...
En boca es fresco y jugoso. Vivo. Mucha fruta y especias. Retrogusto medio.
Costó unos 10 €.
Pues lo cierto es que el vino me ha sorprendido gratamente, y quizá algo de botella le vaya bien incluso... Bastante interesante.

Cortezada 2015

Esos tintos atalánticos:
-Cortezada 2015 (D.O. Ribeira Sacra), monovarietal de mencía con unos diez meses de crianza en barricas usadas de roble francés.
Picota de capa media, ribete granate.
En nariz es amable, con notas de flores y frutos rojos y negros y relevantes notas minerales.
En boca es sabroso y la mineralidad preside el trago. Retrogusto medio.
Fue un regalo, pero cuesta unos 15 €.
Un vino muy agradable, especial y con carácter. Su territorio se ve bien representado.
Mucho respeto.

Tatau Bistró, Huesca (VI)

Otra vez en este gran restaurante...
Esta vez nos apostamos en la barra, que realmente es un espectáculo.
Optamos por carta y probar diferentes cosas. En lo enológico escogí Manga del brujo 2014 (D.O. Calatayud), que me gustó mucho. También probamos una copa del expresivo Louis Latour 2017 (Chablis A.O.C.) y otra del gran Lajas Finca El peñiscal 2014 (D.O. Calatayud).
Cenamos:
-Ensaladilla rusa (mejor que nunca, untuosa y deliciosa)
-Sardinas en escabeche (pescado frito y con un escabeche muy ligero y equilibrado, un gran plato)
-Steak tartar (también en su mejor momento, espléndido)
-Ragout de rovellones, navajas y albóndigas (un mar y montaña impresionante, es en estos platos donde Tonino Valiente demuestra su talento)
-Cochinillo meloso y crujiente (otro clásico, en este caso creo recordar versiones mayores)
-Torrija con pasión y vainilla (siempre excelente)
El café estuvo a la altura.
El personal se mostró muy amable y capaz.
Pagamos 49 € por persona.
Se confirmó lo que intuía, es…

Le planteur Rouge 2016

Nos vamos a Francia:
-Le planteur Rouge 2016 (La Clape A.O.C.), coupage de syrah, garnacha y mourvèdre (monastrell) con unos 13 meses en roble francés.
Cereza de capa media, ribete granate.
Nariz elegante. Fruta roja y negra en sazón, especias dulces y cierto tono salino.
En boca es amplio y fácil de beber. Persisten fruta roja y especias, también hierbas aromáticas. Retrogusto medio.
Costó unos 12 €.
Un vino bastante equilibrado y que resulta muy agradable en boca. El sur de Francia da mucho y aquí hay otro ejemplo.

Manzanilla pasada Pastora (saca de 2017)

Y volvemos al sur:
-Manzanilla pasada Pastora (saca de 2017) (D.O. Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda), monovarietal de palomino fino con una crianza de nueve años siguiendo el sistema tradicional de criaderas y soleras.
Amarillo dorado limpio y brillante.
Nariz muy compleja y elegante. Aparecen notas de ebanistería, frutos secos, minerales, levaduras...
En boca es amplia y fina. Predominan frutos secos y yodados. Final amargoso. Retrogusto larguísimo.
Costó unos 14 € la media botella.
La manzanilla es el vino más singular que conozco, y aquí hay otra grandiosa expresión de la misma. De las mejores.
Qué maravilla.


El pícaro 2015

Un Toro comercial:
-El pícaro 2015 (D.O. Toro), monovarietal de tinta de Toro con unos tres meses en depósitos de hormigón.
Cereza de capa alta, ribete violáceo.
En nariz es intenso. Aparecen fruta roja y negra y mineralidad.
En boca es goloso. La fruta domina el trago. Retrogusto medio.
Costó unos 5 €.
Un vino fresco que vale más de lo que cuesta. Más o menos lo que busca su clientela. Un buen producto.

Xalet suís, Lleida

Tenía cierta curiosidad por conocer este clásico restaurante ilerdense.
Sala pequeña, con decoración extemporánea y aire noble.
Manteles de tela y copas correctas.
La carta ofrece una cocina ecléctica con el producto como centro. En lo enológico, carta corta y muy basada en vinos catalanes. Escogí Mas d'en Gil Vi de Vila Bellmunt 2015 (D.O.Q. Priorat), que me gustó mucho.
Comimos:
-Gambas al ajillo (buen marisco y buen trato, un placer)
-Raviolis de bogavante con trufa y parmesano (emplataron las dos medias raciones, sobraba dulzor pero estaba rico)
-La fondue bourguignonne de filete de ternera (llega la carne cruda, muy buenos longaniza de la zona y solomillo de ternera, y se hace en aceite caliente, magníficas patatas fritas)
-Helado de turrón de Agramunt (también emplatado individualmente, nada especial)
-Tiramisú (le falta contundencia)
El café no pasará a mis mejores recuerdos.
Un solo camarero sirve con profesionalidad toda la sala.
Pagamos unos 58 € por persona. Se antoja e…

La salvación 2016

Un godello:
-La salvación 2016 (D.O. Bierzo), monovarietal de godello con unos doce meses en barrica de roble francés.
Amarillo dorado limpio y brillante.
En nariz es intenso y complejo. Aparece fruta blanca en sazón, cierto tono tostado y hierba fresca.
En boca es sabroso y untuoso. Refrenda lo expresado en nariz y aparecen unas maravillosas notas salinas. Retrogusto largo.
Costó unos 19 €.
César Márquez entrega aquí un vino muy interesante. Expresivo y rico, que de eso se trata. Lo he disfrutado mucho.

El fundamentalista 2015

Manchuela me atrae:
-El fundamentalista 2015 (D.O. Manchuela), coupage de bobal y monastrell con un año de crianza en barricas de roble usadas.
Color picota de capa media, ribete violáceo.
En nariz es fresco y aromático. Mucha fruta roja y también sotobosque, cuero y especias.
En boca es ligero a la par que sabroso. De nuevo fruta y algo de especias. Invita a beber. Retrogusto medio.
Costó unos 10 €.
Un vino diferente, bien hecho, de los que apetecen casi siempre. Un trago más complejo de lo que parece y, lo que es más importante, muy placentero.