viernes, 31 de octubre de 2014

El XOw



En un blog donde se idolatra abiertamente a David Muñoz, y donde gusta el cine, no podía faltar el corto que Attic Films ha producido para él. El realizador es Marc Ortiz.
Sublime.

martes, 28 de octubre de 2014

Desayuno en Mamá Framboise, Madrid

No conocía todavía una de las pastelerías de moda en Madrid, y eso no puede ser...
Local muy bonito, ideal para las chicas más trendys...
Todo muy apetecible, incluso lo salado, la verdad. No fue fácil pero opté por el carrot cake individual. Una absoluta delicia, ni más ni menos.
El café también me gustó.
La tartaleta costó 3, 80 €, no es barato pero lo vale.
Poco que añadir, es verdad todo lo bueno que he leído sobre este sitio.
Id, no lo dudéis...

domingo, 26 de octubre de 2014

Feltman's, Madrid

Pongamos que vuelves al hotel a eso de la 1 de la mañana y tienes un poco de hambre. La duda era un bocadillito de jamón ibérico dudoso en cualquier local o sacrificarme por este blog y probar una de estas salchichas. Me decanté por escribir esta entrada.
Dicen que son los mejores hot dog de Madrid. Lo dicen ellos, claro. El nombre homenajea al supuesto inventor del famoso bocadillo.
Probé el básico, a 2,45 €, y con una buena mostaza.
Está rico, bastante rico. A esas horas creo que es de lo mejor que se puede comer por ese precio. Parece una buena idea.
Ir contra tus prejuicios suele ser satisfactorio.


viernes, 24 de octubre de 2014

Otra de mercados madrileños

Los mercados gourmet, o como se les quiera llamar, madrileños son una buena opción para cenar pronto, por ejemplo.
Buen concierto en Libertad 8, cena en San Antón pues.
De Raza Nostra probé la hamburguesa con pulpo y pimentón. Me gustó bastante, aunque yo quizá le quitaría algo del invasivo pimentón.
Y también comí un lorito (o raor, galán, papagayo, pampano, roso, pinta, pez navaja...) que estaba delicioso. Bien frito, su escasa carne se convierte en un placer.
Los vinos no merecen mención.
Esta improvisada cena costó unos 15 €.
Y los mercados también pueden ser una buena idea para el aperitivo.
Para eso fui a conocer el remodelado San Ildefonso.
En Va de gambas probé eso, las gambas. De Huelva y muy buenas.
El vino fue el ubicuo por aquello de la mercadotecnia El novio perfecto 2013 (D.O. Valencia) que bueno, me pareció fresco y agradable.
Unos 8 € costó el aperitivo.
También fui a conocer el maravilloso Platea.
Solo por entrar en Gold Gourmet ya vale la pena, pero es que el interiorismo me encantó.
No comí nada, aunque una caña de Estrella (yo en Madrid espero otras marcas, la verdad) mal tirada y cara me dejó mala impresión.
Mercados, me siguen apeteciendo...

lunes, 20 de octubre de 2014

La malkerida 2012

Vamos con un vino "moderno":
-La malkerida 2012 (sin D.O., elaborado en el interior de Valencia), monovarietal de bobal sin madera.
Color rojo picota, ribete granate. Limpio y brillante. Capa alta.
Nariz muy seductora en la que destacan fruta negra madura, herbáceos y balsámicos.
En boca se muestra fresco. Aparecen hierba y fruta roja, también café. Retrogusto medio y sabroso.
Costó unos 6 €, muy adecuado.
Me gustó mucho este vino a pesar de que creo que ya le sobraba botella. Se nota el mimo que le ponen los dueños de la bodega para hacer un vino diferente con esa uva mal querida que es la bobal.
El vino ha de llegar al público joven sí o sí, quizá estas iniciativas sean la manera.
Habrá que quererlo bien...

domingo, 19 de octubre de 2014

Kabuki Wellington, Madrid

Señoras y señores, bienvenidos a un templo. Vamos allá.
Estuve en el Kabuki original, el de Presidente Carmona, y guardo un magnífico recuerdo. Todavía saboreo aquel tartar de ventresca de atún rojo con angulas y caviar en las noches más oscuras...
Tenía muchas ganas de conocer este oasis de cocina japonesa creativa, de fusión bien entendida.
Local en el interior de un gran hotel, muy bonito y con espacios bien diferenciados. Piedra y madera se unen en una decoración sencilla y noble a la vez. Sin duda estamos en un comedor de alto nivel.
Reservé en la barra, que es especialmente cómoda. Eso sí, no se ve del todo el trabajo de los sushimen. Útiles japoneses y espléndidas copas.
No estaba Ricardo Sanz, pero Agustín Murata hizo que no me importara. Me puse en sus manos, aunque marqué un tope en el precio.
En el apartado enológico la carta ofrece gran variedad, los precios son elevados. Opté por una degustación personalizada marcando también un límite económico. El sumiller me entendió perfectamente, arriesgó y acertó. Pude probar Fino Classic Rey Fernando de Castilla (D.O. Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda), muy buen generoso, Casas del bosque Sauvignon blanc 2012 (Valle de Casablanca, Chile), uno de los vinos blancos más expresivos y estructurados que recuerdo, Nama Sake Sohomare Junmai Nama-Genshu (sake estacional importado específicamente para el restaurante), tan amplio y fresco que me ha cambiado la percepción de esta bebida, y Malvasía Bermejo (D.O. Lanzarote), un vino dulce especialmente elegante. Lo líquido fue un placer.
Empieza el espectáculo:
-Atún con soja (magnífico comienzo)
-Fruta fresca (para limpiar y preparar el paladar, piña fantástica)
-Ostras aliñadas (muy sabrosas)
-Usuzukuri de San Pedro a la bilbaína (uno de esos platos que se te quedan para siempre en la memoria)
-Usuzukuri de vieiras con sal de chorizo (sorprendente, un acierto)
-Usuzukuri de mero con papa canaria y mojos rojo y verde (menos interesante que los anteriores pero igualmente delicioso)
-Usuzukuri de ventresca de atún con pan con tomate (pese a que el pan con tomate no suele gustarme esta combinación es evidentemente ganadora)
-Atún con huevos rotos (el plato goloso del menú y de la vida, sería capaz de comerme varios kilos de esta preparación)
-Nigiris de mero con tocino ibérico, de dorada y de atún soasado (magníficos todos, quizá me quedaría con el de mero por su sutileza)
-Nigiris de hamburguesa de wagyu, de pez mantequilla con trufa y de huevo frito de codorniz con trufa (al mismo altísimo nivel de los anteriores, tengo que destacar el ya mítico de pez mantequilla, creado por Ricardo e imitado en muchos lugares, una maravilla)
-Nigiri tostado de steak tartar (con el arroz tostado en mantequilla y la carne muy bien aderezada, otro de esos platos que recuerdas para siempre)
-Chocolate en siete texturas (de Oriol Balaguer, es verdad que es más un pastel que un postre, pero también es verdad que es uno de los mejores postres que he comido en un restaurante)
Para acabar, un buen café.
El personal estuvo especialmente amable y diligente, es una alegría ver que ese trato todavía es posible.
La cuenta ascendió a 130 €. ¿Mucho? Es mucho dinero, pero la experiencia fue muy especial.
Sentarse en esa barra es mucho más que comer, es vivir algo único. Desde el arroz de los nigiris hasta cualquiera de las preparaciones más complejas, y pasando por el corte del pescado, todo es inmaculado. Cocina muy limpia, muy directa, muy creativa. Ricardo Sanz huye de la ortodoxia para llegar a la alegría.
Este entorno lujoso se merece algo diferente. Y lo es, pero también es divertido. Quizá sea revolucionario, hablo de esas revoluciones contenidas que tanto gustan al poder, este restaurante en este marco. Disfrutemos.
Me gusta desde donde parte, me gusta hacia donde va...

viernes, 17 de octubre de 2014

Gran Reserva 904 1995

También parte de una gran comida, ese vino que yo siempre he llamado "Rioja Alta":
-Gran Reserva 904 (D.O.Ca. Rioja), coupage de tempranillo con algo de mazuelo y graciano. Unos cuatro años en barrica.
Color amarronado con ribete teja. Limpio. Capa baja.
Poco expresivo en nariz al principio (descorchado media hora antes), predominando cuero y tabaco. Fruta roja, chocolate y especias después.
En boca se muestra bastante justo también. Marcada acidez, balsámicos y especiados. Esperaba más fruta. Retrogusto corto.
Fue un regalo y además no es sencillo calcular el precio de vinos de estas añadas.
Creo que, estando bueno, no era la mejor botella posible de este vino. Desconozco su conservación.
Lo disfruté, pero no es el tipo de vino que yo prefiero. Lo imaginaba más amplio, más vivo.
Clásico entre clásicos, lo cual no siempre es maravilloso.



lunes, 13 de octubre de 2014

Blecua 2007

Hay gente que viene a tu casa a comer muy bien armado, veamos:
-Blecua 2007 (D.O. Somontano), coupage de garnacha, tempranillo, cabernet sauvignon y merlot. Veinte meses en barrica de roble francés.
Color picota oscuro, ribete violáceo. Capa alta.
En nariz es una maravilla. Lo primero fue cuero, café, tabaco... Más tarde llegó la fruta negra madura, los balsámicos, los minerales, la hierba... Calidad.
En boca despliega su elegancia. Mucha fruta, especias, algún lácteo, notas herbáceas... Muy equilibrado. Retrogusto medio y placentero.
Fue un regalo. Ronda los 60 €. Estos precios son severos, no se puede negar, pero la selección se paga.
Estamos ante un vino mayor, estructurado, muy redondo.
¿Vale su precio? Es difícil decirlo, yo prefiero cuatro buenos vinos de 15 €, pero si quieres probar un vino tan bien hecho se ha de pagar un precio así.
¿Qué más decir? La verdad es que está buenísimo.

domingo, 12 de octubre de 2014

The lunchbox

Toca hablar hoy de una película india, "The lunchbox" o "Amor a la carta", en la que la comida teje una curiosa historia de amor.
Lo que nos cuenta está bien, no puedo negarlo. Tiene muy buenos momentos, pero a veces aparece demasiado almíbar para mi gusto. Evidentemente es una cinta para mayorías, con lo bueno y malo que ello conlleva.
Me gusta el guión y la dirección, también el reparto. Hay cierta originalidad, buen tino y mucha honestidad.
Se le compara con "Comer, beber, amar" y eso sí que no, la taiwanesa son palabras mayores.
La comida india apetece, lo ideal sería verla dándose un buen festín. Esas amas de casa cocinan maravillosamente, me encantaría recibir una de esas fiambreras...
El lema del film es "a veces el tren equivocado te lleva a la estación correcta" y le doy la razón en el fondo. Eso sí, en la película el tren parece correcto, la estación algo menos.

lunes, 6 de octubre de 2014

La barra, Málaga

Viaje a Málaga, Feria, amigos...
Lo de menos es la comida, está claro, pero de algo hay que alimentarse.
Raciones de rosada, langostinos, arroces y demás sospechosos habituales de la zona fueron desfilando por las mesas. Ya he conseguido olvidar el gusto del ubicuo Cartojal...
La única cena digna de mención fue en este local. Aviso de que va a haber muchos menos detalles de lo habitual porque, repito, esto no era lo más importante.
Ambiente informal. Se comunica con un japonés del mismo grupo que me hubiera gustado probar.
El Rioja de la casa era dantesco, así que decidí probar un vino de la zona, Botani Garnacha 2011 (D.O. Sierras de Málaga), que fue una agradable sorpresa. Debo añadir que en la carta había interesantes propuestas.
Contaré alguna de las cosas que probamos:
-Chipirones salteados con arroz negro socarrat (nada nuevo, correcto)
-Flamenquín de secreto y jamón ibérico a los tres quesos (muy bien hecho)
-Taco de presa ibérica de bellota (carne de calidad bien tratada)
-Fideos negros tostados con chipirones y alioli de azafrán (peor que el arroz)
Tomamos café y eso no mejoró la cena.
El personal estaba totalmente sobrepasado. Son días malos.
No sé el precio exacto, la carta me dejó la sensación de precios algo abultados. Hubo más platos en la mesa, he hablado de lo probado.
Cocina impersonal, algún buen producto y poco destacable. Eso sí, quizá en un día normal hubiera sido diferente...