Este nuevo restaurante de Huesca ya era una asignatura pendiente para mí, pero hace unos días pude conocerlo.
Gente joven con ganas. Veamos.
Sala agradable, con tonos verdes y madera. Ese local todavía puede dar más de sí quitando barra y escalones.
Mesas bien vestidas. Copas correctas.
La propuesta de la casa habla de creatividad, de historia y de esencia. Por la noche se ofrece únicamente el menú Nuei (37 €), pero al mediodía hay menú ejecutivo y menú degustación. En lo enológico, carta corta y bien hecha. Me decanté por Bideona Las Parcelas 2021 (D.O.Ca. Rioja), complejo y concentrado.
Cenamos:
-Ensaladilla rusa de anguila (en un pani puri, demasiado fría)
-Nuestra ensalada César (en una hoja de cogollo, con pollo, sin más)
-Parpatana de atún Balfegó (excepcional)
-Remolacha-trucha-hinojo (demasiado protagonismo para la remolacha, necesita equilibrio o cambiar la raíz por otro producto menos invasivo)
-Berenjena-queso Radiquero-nuez pecana (magnífico bocado que únicamente precisa de más pecanas, una maravilla)
-Corvina-maíz-bogavante (buen punto del pescado, matices atinados)
-Careta cerdo-cabeza pulpo-acelga (en una especie de guiso, meloso y sabroso)
-Fruta pasión-cardamomo-coco (rico)
No tomamos café.
Pagamos 53 € por persona.
Christian Mor y Eneko Silva tratan de trasladar al comensal sus ideas por medio de un menú que, con sus altibajos, me parece interesante en su precio.
La revisión de algunos platos y la exploración de ingredientes de cercanía llevarán este espacio al lugar al que quieren.
Ojalá podamos verlo.
Comentarios
Publicar un comentario