domingo, 29 de enero de 2017

Sala de despiece, Madrid (II)

Obtuve una muy buena impresión tras la primera visita, así que volví a este local con ilusión. Solo será un aperitivo, pero valdrá para calibrar el estado de forma.
Ningún cambio digno de mención, pasamos a lo importante.
Esta vez pedimos cañas, muy bien tiradas. Las patatas fritas son increíbles, eso hay que destacarlo de nuevo.
Probamos:
-Chipirones encebollados (con piñones y arándanos, un plato atrevido y muy bien resuelto, para comerte varios)
-Langostinos de Sanlúcar con especias mexicanas (en un punto maravilloso y con un sabor y una textura inolvidables, para levantarse y aplaudir)
Pagamos, compartiendo lo comentado entre tres, 10 € por persona. Correcto.
El personal sigue siendo muy amable y capaz.
Pues bien, continúa siendo especial e interesante. El gusto por la mejor materia prima y el tino con fuegos y cortes elevan la nota final.
Éxito asegurado.

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