sábado, 8 de abril de 2017

La Boscana, Bellvís (Lleida)

Para algunos críticos fue una sorpresa que este restaurante recibiera una estrella Michelin, veamos pues...
La finca está algo alejada de todo, pero se llega bien.
La sala es una de las más bonitas que recuerdo. Grandes cristaleras, decoración actual y acertada y mucho espacio. Una antigua cuadra se ha convertido un un espacio de máximo confort.
Mesas muy bien vestidas y copas adecuadas.
Definen su propuesta como cocina catalana contemporánea y parece una etiqueta certera, si es que alguna realmente lo es. Hay carta y varios menús. Escogimos el más corto de ellos, menú de la mama Roser. Al precio, 42 € hay que añadirle 3 € del pan y el IVA, algo que detesto, ¿no se me puede informar del precio real del menú?. En lo enológico se ofrece carta amplia, interesante y ecléctica a precio muy comedido, casi de tienda. Escogí un Château Cap de Faugères 2011 (Castillon-Côtes de Bordeaux A.O.C.), que me maravilló.
Para el aperitivo se invita a pasar a la cocina, iniciativa que aplaudo especialmente.
Comimos:
-Festival de snacks sorpresa (fuet, croqueta, pistachos en tempura, obulato con arroz salvaje y kimchi, cacahuetes miméticos, oliva esferificada, pan con tomate, coppa Joselito y manzana convertida en un refrescante cocktail, algunos bocados con más efecto que sabor, pero también buenos logros como el fuet, los cacahuetes o el cocktail, disfruté)
Se sirvió una copa del correcto Juvé y Camps Reserva de la Familia 2012 (D.O. Cava).
Ya de vuelta a la mesa llegó un buen pan con un mejor aceite de la zona, Umami.
-Capuchino de calçots (muy rico)
-Pulpo con cremoso de patata y emulsión de pimentón de la Vera (gran punto del cefalópodo, no me gustó tanto el puré, esperaba más del conjunto)
-Nuestro canelón (preparación clásica conseguida, un homenaje a todas las madres y abuelas y a la cocina casera en la que está basado todo)
-Bacalao con garbanzos y espinacas (buen producto pero guiso anodino, propongo una revisión)
-Pollo de corral crujiente con cigalas (bajo una ridícula y seca cigala había un pollo muy bien cocinado, la verdad)
Compartimos los postres:
-Diez maneras de comer chocolate Guanaja al 70% de Valrhona (nubes y claros, destaco de entre todas el helado, potente)
-Leche, cacao, avellanas y azúcar (con un suplemento de 3 €, recuerdo mejores versiones de este postre aunque estuvo a buen nivel)
El café es de nivel.
El personal se mostró amable y correcto, pero en este apartado también se debe profundizar.
Pagamos 65 € por persona. Si nos ceñimos exclusivamente a la comida se antoja excesivo.
La sala y el efectismo todavía están por encima de los platos, o esa fue mi impresión. Hay mucho trabajo y buena mano en esa cocina, eso se ve, pero falta perfeccionar los acabados de las preparaciones y falta intensidad en los sabores.
Con todo y con eso, la experiencia fue positiva. En este espacio es fácil disfrutar.

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