Hace tiempo que me apetecía visitar este hotel, disfrutar de la compañía de mi pareja en sus espectaculares instalaciones, y por fin llegó el día.
Como éste es un blog gastronómico no hablaré del resto de cuestiones, sólo de la comida.
El hotel dispone de varias opciones gastronómicas, restaurante de carta, buffet libre y un bar más informal. Esta vez elegí la informalidad para la cena, tenía poca hambre.

Pedí una hamburguesa en el bar del hotel al desafiante precio de 17'50 €, y tengo que decir que estaba buenísima, mucho mejor de lo que yo esperaba, buena carne, salsas de calidad aparte, patatas correctas, todo muy bien.
A la mañana siguiente llegó el desayuno, incluido en el precio total, ¡qué barbaridad!
En ese buffet hay de todo, bollería variada, jamón y chacinas, quesos, salmón ahumado, diversos platos preparados, cereales, dulces, cava, vino, zumos... Imposible de enumerar.
Para acabar, un gran café Illy.
Te deja sin habla, sabes que va a ser especial, pero te sorprende gratamente. Muy recomendable.
Comentarios
Publicar un comentario