Adolfo Colección 1924, Toledo

Tocaba cenar algo antes de una noche toledana y este restaurante parece una buena opción, vamos a ver.
Céntrico y perteneciente a uno de los grandes chefs españoles de siempre. Es un bar para comer bien (gastrobar o como se le quiera llamar), mesas altas con taburetes y decoración actual, un sitio apetecible.
Raciones y platos para compartir en la carta. En cuanto a vinos, pocas referencias pero acierto al escogerlas.
Bebimos el vino embotellado para el restaurante Adolfo Colección (del que no tengo más datos), bastante aceptable, y un mejor La Planta 2010 (D.O. Ribera del Duero), maduro y elegante.
Comimos:
-Brandada de bacalao (buena de verdad, pero no llegó ni de lejos al nivel de una experiencia anterior en este mismo sitio)
-Huevos rotos con setas (agradable y sabroso, pero mucho mejor unos huevos rotos con ciervo que llegaron luego, estos sí excepcionales)
-Risotto manchego (esperaba más)
-Montaditos de morcilla y miel (cortesía de la casa, exquisitos)
Con el buen café, y también a cuenta del establecimiento, llegaron unos dulces de cabello de ángel que, bueno, no estuvieron nada mal.
El personal fue muy amable y simpático. Una cena informal de un grupo de amigos requiere un servicio así. Se preocuparon de que lo pasáramos bien y así fue.
No pagué yo pero entiendo que el precio no superó los 25 €.
Muy gratas impresiones dejó este restaurante, por la comida y por el trato, era justo lo que buscábamos.
Platos clásicos con un toque de vanguardia, amabilidad y alegría, buenos ingredientes.

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