El festín de Babette

Hoy llega a este blog una de las mejores películas "gastronómicas" de la historia del cine. La cinta danesa es una obra mayor, arte en estado puro.
En realidad trata de religión y sentido de la vida, pero la comida es utilizada aquí como sinónimo de placer, ese placer que los religiosos quieren evitar, ese placer que los hedonistas queremos vivir.
Tanto guión, basado en un cuento de Isak Dinesen, fotografía como actores están a buen nivel. El resultado no podría ser tan interesante si algo de eso fallara.
La sopa de tortuga o las codornices en sarcófago se acompañan de grandes vinos. De esos grandes vinos cuyo retrogusto es largo y placentero, como el de esta película.
Le ocurre a la obra que es más francesa que danesa, como le ocurre también a la cocina de Babette, pero también se atisba la fría mirada nórdica.
La gratitud, el amor que ha de ser obviado y el arte también tienen su espacio. Trasciende y de qué manera.
Comamos, vivamos, que el tiempo se va...

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