Ir al contenido principal

Carballeira, Lleida

Llevaba un tiempo sin ir a una de esas marisquerías de toda la vida, de las de salas nobles y clientela con ínfulas. No es mi ambiente pero me gusta vivirlo de vez en cuando.
El restaurante está situado a unos pocos metros del núcleo urbano de Lleida.
Sala amplia, con mucha madera y algo anclada en otros tiempos.
Mesa cómoda y bien vestida, copas correctas. En cada una tenemos una botella pequeña y sin abrir del buen aceite de oliva virgen extra Baró de Maials (D.O.P. Les Garrigues), detalle que aplaudo.
La carta se centra en pescados y mariscos y cocina clásica. Hay también dos menús, a 45 y 60 € sin vino. Elegimos el primero de ellos.
La carta de vinos no es muy larga y los precios son elevados. Escogí el complejo e interesante blanco Auzells 2014 (D.O. Costers del Segre).
Vamos allá:
-Perdiz con alcachofas (y salsa de pimienta verde, muy bueno pero como aperitivo no lo veo...)
-Salpicón de langostinos de Sant Carles (delicado y con gran protagonismo de los espectaculares langostinos)
-Crema de mariscos (potente y deliciosa, yo le añadiría un topping que permitiera cambiar textura y sabor en la degustación)
-Calamares a la plancha (buenos pero algo bajos de intensidad, textura agradable)
-Ravioli de setas y marisco (quizá lo mejor del menú, relleno elegante  y buen equilibrio, platazo)
-Rape en tempura con sésamo caramelizado (increíble pieza tratada con tino, cocción nacarada, con adecuados contrastes, aunque yo reduciría el dulce...)
-Deconstrucción de tatin de manzana con helado de vainilla (obviando el barroco emplatado es un exquisito postre, sorprendente trufa y muy buenos matices)
Buen café acompañado de almendras garrapiñadas y medio financier para acabar.
El personal se mostró amable.
Pagamos unos excesivos 60 € por persona.
Lo cierto es que manejan gran producto y saben como hacerlo, que es lo más importante. Una actualización de conceptos elevaría el resultado final, eso sí.
Precios poco amistosos, barroquismo y ese evidente anacronismo son los "vicios de marisquería" de este local, desde aquí les invito a superarlos aunque a su clientela no deben incomodarle.
Con todo y con eso me quedo con lo bueno, se come bien...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Nova Devimar, L'Ampolla (Tarragona)

Escogí este restaurante , que en realidad es la sala de degustación de una depuradora de marisco , para una cena informal. La terraza, situada en el propio paseo marítimo de la ciudad, es agradable. La presencia de mosquitos es habitual así que te proveen de repelente. Manteles individuales, servilletas de papel y copas nefastas. Ningún lujo, pero sí distancia entre mesas. La carta, muy amplia y apetecible, ofrece principalmente marisco, pescado y arroces . Al mediodía hay menús degustación. En lo enológico, carta corta, alguna referencia interesante y precios comedidos. Escogí un Rimarts Reserva 24 (D.O. Cava), que me encantó. Cenamos (pido perdón por algunas de las fotos): - Ostra rizada del Delta (buen producto, intensas dentro de su potencial) -Carpaccio de gamba roja (para comerte decenas, muy correcto) - Chapadillo de anguila (acompañado de un ligero alioli, una absoluta maravilla, enormes sabor y textura) - Canyuts o navajas (este marisco es especialmente sa...

Desayuno en Canfranc Estación, a Royal Hideaway Hotel, Canfranc (Huesca)

Un hotel fabuloso en un edificio idílico, eso es este establecimiento. Las habitaciones y la atención están a un nivel muy alto. El resultado es que se disfruta muy especialmente. Probé su buena coctelería , pero quería destacar aquí el desayuno. Un bufé dulce y salado apetecible y cuidado, acompañado además de preparaciones calientes hechas al momento. Entre las opciones, las obvias de cualquier hotel de categoría y algunas otras propias de la zona en la que se encuentra. Buenas impresiones. El precio de la habitación Deluxe Superior con desayuno incluido para dos anduvo por los 250 €. Un lujo que darse alguna vez...

Regma, Santander

Un helado después de cenar en los sitios de costa es ya una tradición. Y en Santander la tradición del helado es Regma . El jaspeado de moka es el más famoso y está exquisito, también el jaspeado escocés, que además lleva whisky. Los conos se coronan con la bola más grande jamás vista y valen 2,20 €. Un regalo. Producto artesano y de calidad en una heladería diferente, con pocos sabores y que ni siquiera los muestra al cliente. Diferente pero mejor. Imprescindible visita.