Ir al contenido principal

Chispa Bistró, Madrid

Quiso el azar que muy pocos días más tarde de recibir la deseada Estrella yo tuviera sitio en este restaurante madrileño.

Local pequeño y bonito, con mucha piedra vista y tonos negros. Cocina vista y protagonista de una sala que se ordena en torno a ella.

Mesas desnudas, servilletas de tela y copas maravillosas.

La cocina del jovencísimo Juan D’Onofrio se basa en las brasas, en la temporada y en la delicadeza. Hay opción de carta, pero opté por el Menú Fuego Loco (120 €). En lo enológico, carta larga y muy bien hecha. Me decanté por la armonía de vinos (75 €) tras la encendida recomendación del sumiller Ismael Álvarez. Los iré comentando junto a los platos.

Vamos allá:


-Tomate y chimichurri (agua de tomate y la esencia de la salsa, sabroso)

-Lengua de vaca y trucha (potente, rico)

Para empezar la parte líquida se eligió EvoluciÓn Ismael Gozalo 2020 (V.T. Castilla-León), un curioso monovarietal de verdejo elaborado por el método de solera y criaderas. Singular y sugerente.


-Quisquilla, plátano y palo cortado (sorprendente combinación, matices dulces y salinos)

The Wine Bang Xpertvinum 2021 (sin D.O., Sanlúcar de Barrameda) resultó un acierto con el marisco. Se trata de una suerte de vino de pasto muy mineral y floral.


-Boletus, pistacho y berberechos (seta frita, emulsión del fruto seco y marisco recién abierto, apasionante)

Otro vino diferente, Entre Aldeas Las Travinas 2021(sin D.O., Valencia) completó aquí la experiencia. Fruta blanca y miel.


-Bonito, jamón y pimiento verde (delicioso bocado, de los mejores del menú, atinados contrastes y estupendo juego de texturas)

Puro Rofe Masdache 2022 (D.O. Lanzarote) llegó para sublimar el momento. Intenso y profundo.

-Sepia y bizkaína (salsa contundente y sepia ligera, sofisticado)

La copa de Versacrum La Cayetana criolla blanca 2021 (Mendoza, Argentina) me encantó. Un vino realmente especial.


-Mero y almendras (pescado madurado en cámara para conseguir un resultado inconmensurable, la espuña de almendra, que sabe a polvorón, culmina la preparación, la excelencia)

De nuevo llegó la sorpresa en forma de vino, Poderi Sanguineto Vino Nobile de Montepulciano 2020 (D.O.C.G. Vino Nobile di Montepulciano). Toscana, especias y fruta.


-Molleja de ternera, beurre blanc y anchoa (puro sabor y otro encuentro ganador)

El omnipresente Armando Guerra nos ofrece aquí el Medium Contubernio (Vinos según Cede) (D.O. Jerez-Xérès-Sherry). Avellanado y untuoso. Magnífico.

Comienza el Pichón en 3 vuelcos.


-Tartar de pechuga (canónico, muy bueno)

-Tarlaleta de paté de interiores (finísima)


-Pechuga a la brasa con pera fermentada al vino (fantástico pase, otra vez la gloria, pechugas sedosas y la mejor guarnición posible)


-Pata y ala guisada (goloso)

El syrah de Pax The Bench Vineyard 2019 (Clement Hills, E.E.U.U.) me gustó muchísimo. Jugoso y complejo.


-Apionabo, manzana y almendra (refrescante y muy aromático)

El Petit Caligo Vi de boira 2014 (D.O. Penedés), de uva sobremadura y de uva botritizada, es largo y equilibrado.


-Chocolate, setas y aceituna (gran postre, precioso y placentero)

En este punto se ofrece un divertido cruce entre el Alvear Pedro Ximénez de Añada 2021(D.O. Montilla-Moriles) y el Alvear Pedro Ximénez de Sacristía 1998 (D.O. Montilla-Moriles). Lo disfruté sobremanera. Qué vinos.


El alfajor de dulce de leche y jengibre es exquisito y se sirve junto a un esplendoroso café.

El personal es un ejemplo.

Pagué 195 €.

Este equipo de cocina y sala funciona a la perfección y se nota. Se nota en la manera en la que el chef coordina la cocina y se nota en cada plato que llega a la mesa. Y se nota también en la cuidada selección de vinos.

El menú, que tiene algo de Argentina, algo de España, algo del mundo y mucha creatividad me resulta fascinante.

Todo está fuera de los caminos establecidos y en este restaurante lo han entendido de manera muy evidente.

Una de las grandes comidas de este año que acaba.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Desayuno en Canfranc Estación, a Royal Hideaway Hotel, Canfranc (Huesca)

Un hotel fabuloso en un edificio idílico, eso es este establecimiento. Las habitaciones y la atención están a un nivel muy alto. El resultado es que se disfruta muy especialmente. Probé su buena coctelería , pero quería destacar aquí el desayuno. Un bufé dulce y salado apetecible y cuidado, acompañado además de preparaciones calientes hechas al momento. Entre las opciones, las obvias de cualquier hotel de categoría y algunas otras propias de la zona en la que se encuentra. Buenas impresiones. El precio de la habitación Deluxe Superior con desayuno incluido para dos anduvo por los 250 €. Un lujo que darse alguna vez...

Nova Devimar, L'Ampolla (Tarragona)

Escogí este restaurante , que en realidad es la sala de degustación de una depuradora de marisco , para una cena informal. La terraza, situada en el propio paseo marítimo de la ciudad, es agradable. La presencia de mosquitos es habitual así que te proveen de repelente. Manteles individuales, servilletas de papel y copas nefastas. Ningún lujo, pero sí distancia entre mesas. La carta, muy amplia y apetecible, ofrece principalmente marisco, pescado y arroces . Al mediodía hay menús degustación. En lo enológico, carta corta, alguna referencia interesante y precios comedidos. Escogí un Rimarts Reserva 24 (D.O. Cava), que me encantó. Cenamos (pido perdón por algunas de las fotos): - Ostra rizada del Delta (buen producto, intensas dentro de su potencial) -Carpaccio de gamba roja (para comerte decenas, muy correcto) - Chapadillo de anguila (acompañado de un ligero alioli, una absoluta maravilla, enormes sabor y textura) - Canyuts o navajas (este marisco es especialmente sa...

Regma, Santander

Un helado después de cenar en los sitios de costa es ya una tradición. Y en Santander la tradición del helado es Regma . El jaspeado de moka es el más famoso y está exquisito, también el jaspeado escocés, que además lleva whisky. Los conos se coronan con la bola más grande jamás vista y valen 2,20 €. Un regalo. Producto artesano y de calidad en una heladería diferente, con pocos sabores y que ni siquiera los muestra al cliente. Diferente pero mejor. Imprescindible visita.