Torta Cañarejal

La probé ayer y pasa a ser uno de esos quesos que guardo en mi memoria.
Leche de oveja, pasta licuada, corteza enmohecida, cuajo vegetal y todas esas características pasan a un segundo plano cuando la pruebas, ¡qué sensaciones!
Intensidad y elegancia, todo en uno. Menos amargo de lo que se espera en una torta y con tonos de esas hierbas aromáticas que comen las ovejas.
Tan dulce como las cosas buenas de esta vida, tan potente como esas alegrías que duran tiempo...
Me costó unos 5 € la de 200 g., merece la pena.
Adrià y muchos más ya sucumbieron hace tiempo a sus encantos, yo también he visto esa luz.
Yo qué sé, sácala de la nevera con tiempo, ábrela con cuidado, por arriba y úntala en un buen pan. A partir de ahí piensa en lo que te haga feliz.

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