Bodega 1900, Barcelona

Albert y Ferran Adrià y los hermanos Iglesias tienen en elBarri su proyecto conjunto. Varias propuestas interesantes en la misma zona y todas ellas diferentes. Esta vez elegí Bodega 1900, una bodega clásica en apariencia pero muchísimo más refinada.
Local bien decorado, muy logrado en su intención de emular el bar de barrio.
Mesas de mármol, pequeñas e incómodas. Servilletas de papel.
La carta incluye elementos clásicos de tapeo y otros de alta cocina o de vanguardia, muy apetecible. Probé, cómo no, su vermut coupage y está bueno. Además de eso, y de entre una carta demasiado corta, pedí una copa de Manzanilla La Goya XL (D.O. Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda), siempre magnífica, y otra de Alba Mosto 2015 (V.T. Cádiz), una grata sorpresa.
Cené:
-Ortiguillas fritas en tempura (espectacular fritura, tremendo sabor, justifican la visita)
-“Sepionets” de playa (increíble producto y perfectamente tratado, majestuoso)
-Mojama casera Bodega 1900 (una delicia, una salazón suave que realza el sabor del pescado y una almendra que eleva el conjunto)
-Caballa ahumada (otro gran éxito de la casa, ahumado en frío, aceite y sal, la bomba)
-“Mollete” de calamares picantes (para comerte decenas, otra vez buena fritura y el kimchi hace el resto)
-Muslitos de codorniz en salsa de soja (un clásico de elBulli, realmente ricos)
-Tarta de queso casera (muy agradable textura pero esperaba más contundencia)
Buen café para acabar.
El personal es muy amable.
Pagué 60 €, creo que es excesivo.
Aplaudo a los Adrià la voluntad de elevar el concepto de bar. No es nada nuevo, pero aquí se hace bien. Se cobra, pero al menos se hace bien.
El mimo por el detalle y el dominio de las técnicas son los ingredientes, junto al producto, claro, del éxito de esta casa. Ojalá vengan más.
Una alegría.


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