Arima, Madrid

La madrileña calle Ponzano, o al menos parte de ella, es bastante buena idea. Y este local apunta alto. La idea esta vez solo era un aperitivo rápido y ver el local. Quizá otro día haya más tiempo.
La barra es pequeña y algo incómoda, pero se está a gusto.
Probé la morcilla de Beasaín, impresionante, y su gilda Joxefa 2.0, muy conseguida. Me quedé con ganas de más.
Hay vinos por copas, y cumplen sin alardes.
Pagué unos 12 € por todo.
Me gustó el sitio. Veo interés por el producto y buena mano. La carta apetece mucho.
Queda apuntado.

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