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Malena, Gimenells (Lleida) (III)

De nuevo aquí, esta vez invitado por unos buenos amigos. Septiembre pasado.

Todo en su sitio.

Esta vez Menú Q (85 €).

Para beber escogí el correcto Muscàndia Deliri Floral 2020 (D.O. Penedès). No era día para vinos más singulares.

Vamos allá:

-Homenaje a los alimentos primarios (pan y aceite, inicio emblemático de la casa)

-Xolís del Pallars con pan y tomate, almendruco a las cuatro pimientas  y airbag de Tou dels Til·lers (me quedo con el aperitivo de queso, bien)

-Manualidad de papel de arroz y bacalao a la miel (demasiado sabor a tostado)

-Cereza con queso azul y chocolate blanco (rico)

-Mojito del Segrià (refrescante)

-Bombón de foie gras con caviar de pera (muy bien hecho)

-Langostino al vapor de encina con su jugo, manzana y salicornia (anodino)

-Navaja con judía verde y naranja (delicioso bocado, buenos matices)

-Frutas, flores y hierbas frescas (agradable)

-Ravioli de escalivada, menjar blanc y helado de anchoas (probé en otra visita una elaboración similar, pero ha mejorado, exquisito)

-Atún escabechado con tomate confitado y albahaca (enorme producto, adecuados contrastes)

-Carpaccio de langostinos, pies de cerdo y caracoles (clasicismo presentado de otra manera, criterio y acierto)

-Puerro-coco de bogavante a la soja (plato muy arriesgado y no del todo conseguido)

-Lubina al vapor de encina y caldo concentrado de acelgas (espectaculares punto y sabor, gran plato de pescado)

-"Xisqueta" cocinada a la canela y pimiento, acabada a la brasa (cordero lechal de la zona, lo recordaba mejor)

-Cremoso de mató y pistachos con helado de fresas a la pimienta (bastantes buenas ideas, pequeño placer)


-Crema catalana (nada especial)

-Orelletes y almendras garrapiñadas (dulces locales)

-Chocolate con rosas (buen final)

El servicio se mostró irregular.

Desconozco precio, pero se elevó hasta más de 100 € por por persona. Excesivo.

Me gustaba más el menú corto que este, que pretende más que consigue. Cotas muy altas y valles demasiado pronunciados.

Pese a todo, sigue siendo una buena opción en su entorno.

Observo, y no solo aquí, un aumento de precios que va a complicar la renovación de los públicos de estos restaurantes. Urge repensar esto.

Seguimos.











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