Paraninfo Flor, Zaragoza

Viaje de trabajo a la capital aragonesa, gran ocasión pues para probar uno de esos apetitosos menús de la ciudad.
Este restaurante es el último, por ahora, proyecto del premiado cocinero oscense Carmelo Bosque, de hecho, se dejó ver por la estancia.
Sala amplia y acogedora, mucha luz natural.
Mesas correctas, mantelería de tela y copas decentes.
Tres menús, de alrededor de 12, 16 y 33 €. Me quedé con el intermedio. De beber, Borsao Selección 2011 (D.O. Campo de Borja), más que agradable.
Comí:
-Fideos jugosos de verduras y pulpo (realmente buenos, con pimentón y muy buenos puntos de cada ingrediente)
-Manitas de cerdo rebozadas con puré de orejones (buen plato, técnica, textura y sabor)
-Café, cacao y avellanas (un postre que podrías encontrar en cualquier restaurante de alto nivel, absolutamente delicioso)
El servicio fue algo desigual, pero correcto.
Es una lástima que no haya fotos de los platos, las presentaciones están muy logradas. Más teniendo en cuenta que es un menú económico.
Cualidades raras en estos precios, eso ofrece este menú. Se nota que hay muy buena mano en esa cocina, ya lo creo.
Definitivamente, un muy buen menú en un restaurante céntrico. Es lógico que, según me cuentan, suela estar lleno.

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