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Gamberro, Zaragoza (II)



Gamberro cambió de local y todavía no lo conocía. 

Me contaban buenas cosas de la evolución del proyecto y quería comprobarlo (noviembre de 2024).

Local algo raro, con un pasillo largo que acaba en una sala algo fría. Pero se está a gusto.

Mesas desnudas y servilletas de tela.

Buenas copas.

Un único menú, que entonces valía unos 67 €, en el que se muestra la creatividad de Franchesko Vera y Flor García. En lo enológico, carta interesante a precios elevados. Bebimos Loco 2022 (D.O. Méntrida), sedoso y complejo.

Vamos allá:

-Oliva de mejillones en escabeche (se sirve en la mano, bien hecha, sabrosa)


-Tartaleta de crema de brioche y tartar de presa de vaca aliñado con XO (muy fina)


-Croqueta de gambas al ajillo thai, emulsión de miso azul (conseguida)


-Guardia civil 2.0 y gazpacho de jalapeño (fresco y rico)


-Air pizza (gran recuerdo a pizza, bocado excelente)


-Sesos en tempura de maíz nixtamalizado y alioli de perejil (contundente, buena fritura)


-Bocadillo de longaniza a la parrilla y pimiento verde (estupndo)


-Boletus y robellones a la brasa, holandesa trufada y panna cotta de tuétano (excesivamente complejo pero convincente)


-Calabaza, praliné de sus pipas, doenyan y escabeche vegetal (de temporada, curioso)


-Dumpling de marisco, gazpachuelo chili crab (masa delicada y magnífica salsa)


-Lubina, kales de El Navazo salteados y crema de vieira (impresionante cocción del pescado, platazo)

-Filloa clásica sobre civet de ternasco al chilindrón (difícil, con notas de remolacha y sangre)


-Pato, berenjena y curry rojo (asombroso punto de la carne, me encantó)


-Yogur, guayaba y foie (lo dulce empieza con foie, buenos matices)


-Hinojo, chocolate blanco  frutos rojos fermentados (grandísimo postre, sublime tono anisado)


-Tarta de queso de Radiquero y helado de melocotón de Calanda oxidado (otro gran acierto del menú)


-Petit fours (destacaba la berlina de sésamo negro, alto nivel)

Agradable café final.

El personal se mostró amable y capaz.

Pagamos unos 85 € por persona.

Otra vez sensaciones muy positivas, otra vez alegría.

No acierto a comprender la ausencia de distinciones para este restaurante. 

Se observa criterio y se observa técnica. Espectaculares puntos y atinados contrastes.

Y gran precio para lo que se disfruta.

Todo llegará...


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