Hoy toca rareza:
-Niño Perdido Madre Nº 2 Familia Laín (sin D.O., zona de Cariñena), monovarietal de garnacha con crianza oxidativa en toneles sellados desde 1963.
Color caoba limpio y brillante, ribete anaranjado.
En nariz es complejo y característico. Avellanas tostadas, vainilla, fruta de hueso, notas licorosas...
En boca es rico y envolvente. Refrenda nariz. Seco. Retrogusto muy largo.
Formó parte de Contubernio 22, pero vale unos 30 €.
Un vino muy peculiar que proviene de un proyecto realmente especial. Esa prolongada crianza oxidativa ha producido aquí un resultado noble.
Interesante.
Comentarios
Publicar un comentario