El restaurante más antiguo de Bilbao también es uno de los más recomendados cuando se pregunta por un buen menú a precio contenido. Veamos.
Situado en un edificio histórico, presenta una bonita pared de azulejos en el piso de abajo. Comimos en el de arriba, más actual.
Caminos de mesa, servilletas de tela y buenas copas.
Se ofrece carta de clásicos de la zona y algún menú. Escogimos el llamado "de Bilbao de toda la vida" (50€) que repasa la gastronomía del local y de la ciudad. En cuanto a vinos, carta bastante interesante a precios correctos. Bebimos Pujanza Blanco 2024 (D.O.Ca. Rioja), cremoso y vibrante, Matas Altas tinto 2024 (D.O. Jumilla), elegante y mineral, y Clos Uroulat 2021 (Jurançon A.O.C.), un dulce agradable.
Comimos:
-Ensaladilla rusa (nada especial)
-Grillos (el aperitivo más viejo de la ciudad, correcto)
-Sopita de tomate (bien aliñada)
-Empanada de anchoas del Cantábrico al momento (una delicia)
-Tomate de Tudela al estilo de Los fueros (buen producto)
-Buñuelos de bacalao (muy potentes, me encantaron)
-Gamba blanca de Huelva a la plancha (ricas)
-Merluza frita con mayonesa de pimiento asado (la excelencia en el rebozado, un bocado realmente prodigioso)
-Costilla de Txerri con duxelle de champiñón trufada (materia prima de calidad muy bien tratada, estupenda textura)
-Tostada de pan brioche empapada en leche (anodina)
Correcto café.
El personal se mostró especialmente amable y capaz.
Pagamos unos 78 € por persona.
La impresión final fue altamente positiva. Los típicos platos mantienen la esencia pero también se puede apreciar en ellos cierto aire de modernidad.
Qué alegría supone poder disfrutar de la gastronomía en un icono de la ciudad...
Recomendable.
Comentarios
Publicar un comentario