Cap roig, Sa Mesquida (Islas Baleares)

Nos apetecía un buen arroz marinero para cenar así que nos dirigimos a este restaurante con esa idea. Lo cierto es que está situado en un lugar privilegiado y no es una frase hecha, es inmensamente privilegiado.
Nos asignaron una mesa en la terraza y la luna llena hizo más que todas las decoraciones juntas. El rumor de las olas puso la banda sonora.

Mesas y bancos anclados en el suelo, manteles individuales, servilletas de papel (de las buenas) y copas correctas. Esto no es un restaurante lujoso.

La carta ofrece pescado y marisco, arroces y poco más. En el apartado de vinos alguna pequeña y grata sorpresa pero, en general, lo esperable. Escogí un Agnusdei 2010 (D.O. Rías Baixas) y bueno, fue bastante agradable.

Cenamos:

-Sepia a la plancha (pues eso, sepia a la plancha, pero la mejor que he probado, ¿por qué no sabe siempre así?)

-Arroz caldoso de pescado y marisco (excesivamente caldoso para mi gusto, pero bien ejecutado, en su punto y con buen producto)



-Soufflé (servido en llamas, con Cointreau, lo vi en otra mesa, me apeteció y lo disfruté)


La cuenta ascendió a 37 € por persona.


Servicio acorde al sitio, muy amables.


En definitiva, conseguimos lo que buscábamos, una cena placentera en un paisaje difícil de olvidar.


Sitio sin pretensiones, honesto, en el que se hace una cocina de producto, se vende ubicación y se trata bien al cliente. No quiero nada más.

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