La rampa, Donostia (Gipuzkoa)

Escapada a Donosti, mucho habrá que contar por aquí...
Buscaba un sitio de pescados y me acabé decidiendo por éste, en el mismo muelle y al lado del recomendable acuario de la ciudad.
Mesa en la terraza, pequeña e incómoda.
Manteles de papel y copas mejorables.
La carta está basada en productos del mar, pura tradición. En cuanto a vinos, nada interesante. Bebimos Monopole 2011 (D.O.C. Rioja), fresco y aceptable.
Llega lo sólido:
-Gambas a la plancha (de Huelva, frescas, para quitarse el sombrero)
-Almejas a la marinera (excepcionales, si el pan hubiera sido mejor era para mojar un kilo)
-Kokotxas de merluza a la romana (¡sí!, este sabor era el que yo buscaba, un escándalo)
-Chipìrones de anzuelo a la plancha (estando buenísimos he de decir que esperaba un poco más, aun así tremendos)
-Tarta de chocolate (de una pastelería cercana, indigna de esta comida)
El café, malo. Un buen orujo nos alegró el final.
El personal fue amable, distendido y eficaz.
La cuenta ascendió a unos 45 € por persona.
Pues eso, lo que te imaginas. Magnífica materia prima y muy buen trato del pescado. No esperes ni detalles, ni postres, ni cafés, ni creatividad, ni decoración, ni guarniciones...
A lo que se viene es a comer pescado y marisco de calidad máxima y eso sí que lo encuentras. Además, los precios no son del todo prohibitivos.
¡Cómo me gusta el pescado fresco!

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