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Lillas Pastia, Huesca

Algo que celebrar, sitio especial...
Templo de la gastronomía aragonesa y emblema de su cocinero, Carmelo Bosque.
Situado en un bonito edificio modernista, este restaurante une vanguardia y producto. La sala es grande, espaciosa. Se separan espacios para conseguir privacidad. La próxima reforma puede venirle bien para mejorar algunos aspectos.
Mantelería de tela y copas Riedel.
La idea era el menú Carmen (35 € más IVA) en el que se elige el plato principal. También hay menú degustación (55 más IVA) y carta. El menú elegido incluye bodega así que no vi la carta de vinos, de otra visita recuerdo mucho vino aragonés y buenos precios. Bebimos Viñas del Vero blanco 2012 (D.O. Somontano), fresco, aromático, delicioso, y Enate Cabernet sauvignon-Merlot 2009 (D.O. Somontano), siempre cumplidor.
Llegan las sorpresas:
-Grisinis y mantequilla (buenos, ya en la mesa al llegar)
-Crudités de verduras con tierra de aceituna negra (impacto inicial al presentarse en una maceta, ya en boca aparece una gota de salsa con recuerdos mexicanos muy interesante, tierra deliciosa y punto impecable de las verduras)
-Crema de cebolla, huevo de codorniz y queso (la crema, que falta en la foto, asombrosa y el trocito de vieira también, ¿por qué no más cantidad?)
-Ensalada de patata, pimiento, arenque y aceituna negra (técnica y sabor, varios trampantojos interesantes, destacaban el pescado y las patatas crujientes, buen plato)
-Arroz de trufa (una absoluta pasada, con una royal de foie, cremoso, exquisito, un plato que se debe conocer)
-Pechuga de pato Pekín lacado, naranja y pak choi (otro acierto, carne con un punto inmejorable y salsa de levantarse y aplaudir)
-Pastel tibio de avellanas, helado de leche merengada (bien, pero sin emociones, nada comparable al famoso "conguito" de este mismo restaurante)
Correctos petit fours y buen café para acabar.
El personal estuvo amable y profesional.
El precio final rondó los 40 € por comensal.
Cocina contemporánea, local y a la vez del mundo, de producto y la vez de técnica, buena al fin y al cabo. Este menú es la opción más económica para acercarse a un chef que está en buen momento, dan ganas de conocerlo más detenidamente.
Agradezco el esfuerzo de incluir platos como ese arroz en un menú de estos precios, otras cosas son mejorables, ciertamente,  pero el resultado global es muy satisfactorio.
Seguro que nos volvemos a encontrar...


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