Mercado de la Esperanza, Santander

El mercado es una visita imprescindible en la capital cántabra.
La planta baja es un verdadero espectáculo de pescados y mariscos de la zona. En pocos mercados nacionales se puede ver algo así.
Machotes, besugos, salmonetes, bogavantes, percebes... ¡Qué variedad! ¡Qué calidad!
La planta de arriba (con entrada exterior, que es fácil no verla) está dedicada al resto de productos. Carne, chacinas, quesos, orujo, legumbres, sobaos (espectaculares los de Casa Ibáñez), conservas... Mucho donde elegir.
El continente tiene interés (arquitectura en hierro decimonónica), pero el contenido también.
No os lo perdáis.

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