Granja Viader, Barcelona

Clásico entre los clásicos barceloneses, esta casa parece una buena idea para desayunar. Veamos.
El local es un precioso viaje en el tiempo. Un mostrador de charcutería, decoración de otra época y mucha curiosidad.
Se puede elegir dulce o salado. Mucha variedad y bastante calidad.
Opté por un chocolate con churros. El chocolate es espectacular, de los más intensos que he probado, pero los churros son del montón.
Costó unos 4 €.
Para otra ocasión dejo la chacina y esa nata montada que apetece de verdad.
Recomiendo la visita.
¡Ah! Y aquí se creó el Cacaolat.

Comentarios