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Kirei Las Cortes, Madrid

Grupo Kabuki y precios contenidos, había que conocerlo. Los recuerdos asoman...
Está dentro de un hotel, lo cual no me apasiona. Decoración agradable.
Pedí sitio en la barra, muy baja para ver el trabajo del sushiman. Confortable.
Sin manteles, útiles orientales de usar y tirar y buenas copas.
Se ofrece una carta muy variada centrada en especialidades japonesas, a menudo fusionadas con otras culturas. También hay menús, elegimos el llamado Kirei, o degustación (40 €). En lo enológico encontramos bastantes referencias a precios algo elevados. Escogí un  Dr. Bürklin-Wolf  Riesling Trocken 2015 (Pfalz, Alemania), un vino fantástico para esta comida.
Cenamos:
-Boquerón rebozado (gran aperitivo)
-Wakame kiuri su (la típica ensalada pero mejorada, buen aliño)
-Ostra en tempura con kale (muy buena)
-Miso shiru (realmente deliciosa)
-Dim sum del día (elegantes ambos, mejor el de gambas que el de cerdo)
-Usuzukuri de vieira con sal de chorizo (sigue siendo esplendoroso)
-Usuzukuri de lubina con mojo y papa canaria (otro éxito asegurado)
-Nigiri de anguila (grandioso, un bocado increíble)
-Nigiri de hamburguesa de wagyu (más sabroso todavía de lo que lo recordaba)
-Temaki de atún picante con huevo (absolutamente exquisito, aunque el alga debe estar algo más crujiente)
-Perrito Kirei (salchicha de wagyu muy bien acompañada, quizá chirría en este menú pero está rico)
El sushiman, muy amablemente, no permitió que nos fuéramos sin probar su nigiri preferido. Lo agradezco mucho. Destacaré su saber hacer, un profesional joven y con mucho futuro.
-Nigiri de ventresca de atún con azúcar moscovado (para levantarse y aplaudir)
-Cremoso de chocolate blanco, jengibre y lima (postre de nivel, muy equilibrado)
El café, bastante bueno.
El personal se mostró especialmente atento y diligente.
Pagamos 54 € por persona.
Fantástica opción para conocer la cocina de Ricardo Sanz en el centro de Madrid y a un precio más suave. Todo está menos pulido, sí, pero mantiene el discurso.
Ya deseo volver a este formato ganador.
Larga vida.

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