La Taberna de El Campero, Zahara de los Atunes (Cádiz) (II)

Vuelta a la versión desenfadada del gran templo del atún.
El sitio no ha cambiado.
Mesas de la parte interior algo incómodas.
Manteles individuales de papel. Copas mejorables.
La carta ofrece, entre otras cosas, muchas preparaciones con productos del mar, especialmente atún, y diversión. En lo referente a vinos, poco de interés y precios elevados. Me quedé con un Barbazul tinto 2014 (V.T. Cádiz), que estuvo a la altura.
Cenamos:
-Surtido de crudo (maravilla de nuestro tiempo, sashimi de lomo, tataki y el inconmensurable tartar de cola blanca)
-Ortiguillas de mar fritas (correctas pero no excelsas)
-Miniburger de atún (ventresca y tarantelo para un bocado de buen nivel)
-Punta de solomillo de retinto al PX (buena carne y gran punto, salsa demasiado dulce)
-Chocolate grand cru con nuez de pecán (intenso, creo que el frío no le ayuda)
El café me gustó.
El personal anduvo algo irregular.
Pagamos unos 46 € por persona. Lo veo un poco excesivo.
El entorno es idílico, el local agradable y la carta apetece como pocas. En fin, para quedarse a vivir. Luego ocurre que en los platos y en la cuenta hay alguna imperfección, claro... Pero bueno, supongo que esto pasa demasiado.
El atún de almadraba es la verdad y aquí también lo saben.
Se disfruta mucho, no hay duda.



Comentarios