Ir al contenido principal

Ferreruela, Lleida

El concepto del restaurante es producto de cercanía y cocina tradicional de la provincia de Lleida con toques actuales. Me apetecía probarlo.
El local es muy acogedor. Refrenda (o anuncia) lo que quiere reflejar la cocina. Madera, mobiliario clásico y piedra. Buen gusto.
Mantel y servilletas de tela. Buenas copas.
La carta es muy apetecible y responde, obviamente a la idea del restaurante. En cuanto a vinos, más de lo mismo, destaca el protagonismo local y el criterio en la selección. Precios correctos. Escogí un Alto Siós 2013 (D.O. Costers del Segre), y me gustó mucho. También probé el (solo correcto) dulce Jorge Ordóñez nº2 Victoria 2015 (D.O. Málaga).
Comimos:
-Empanadillas de pollo rustido y gambas (con el jugo reducido para mojar, muy ricas)
-Canelón de pollo ecológico de La Torre d'Erbul con bechamel trufada (esplendoroso, la tradición del territorio plasmada en un plato)
-Cocochas de bacalao a la brasa con patata manchada (buen punto de las cocochas, correcta guarnición de patata con butifarra negra)
-Mollejas de ternera a la brasa con verduras (sabrosas, las verduras están bien cocinadas pero creo que no es lo más adecuado para el plato)
-Babá al Llimonetti con jengibre (esperaba más pero, pese a eso, resultó fresco y agradable)
-Milhojas de crema catalana (algo anodino)
El café , servido junto a unas almendras garrapiñadas, cumplió.
El precio ascendió a 50 € por persona. Quizá excesivo.
La verdad es que la impresión fue buena. Todo lo que llegó a la mesa estaba bueno, en líneas generales. Hay detalles a cuidar y a mejorar, eso sí. La cuenta final los exige.
Ahora bien, la idea global me parece acertada y se ve buena mano en esa cocina.
Buena opción en Lleida.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Desayuno en Canfranc Estación, a Royal Hideaway Hotel, Canfranc (Huesca)

Un hotel fabuloso en un edificio idílico, eso es este establecimiento. Las habitaciones y la atención están a un nivel muy alto. El resultado es que se disfruta muy especialmente. Probé su buena coctelería , pero quería destacar aquí el desayuno. Un bufé dulce y salado apetecible y cuidado, acompañado además de preparaciones calientes hechas al momento. Entre las opciones, las obvias de cualquier hotel de categoría y algunas otras propias de la zona en la que se encuentra. Buenas impresiones. El precio de la habitación Deluxe Superior con desayuno incluido para dos anduvo por los 250 €. Un lujo que darse alguna vez...

Aimia, Lleida (III)

De nuevo en este restaurante que me gusta mucho. Ningún cambio en la estancia. El menú Aimia cuesta ahora 40 € sin vino y esa era la idea. Además de eso, hay un menú degustación (65 €) y carta. Añadimos los caracoles, pues uno de mis acompañantes es En lo referente a vinos, carta corta, correcta y de precios contenidos. Bebimos  Villa Wolf Gewürztraminer 2021 (Pfalz), que cumple siempre. Comimos: - Croqueta de sobrasada de Xesc Reina y bacalao (buena textura, muy rica) -Crema de calçots y caviar de trucha (demasiado líquida, pero sabrosa y conseguida) -Cazuelita de mejillones con coco thai (cocidos en exceso, pero con una salsa exquisita) -Caracoles al relámpago (no es lo mío, pero los matices están muy bien integrados) - Calamar asado con alcachofas y salsa de fino, ajos negros y jamón (espectacular producto, de los mejores calamares que recuerdo y en un conjunto magnífico) - Nuestro tiramisú (satisfactoria versión, cremoso y valiente) Mejorable café final. El personal se mos...

Cielo Dragón, Zaragoza

Viaje de trabajo el pasado diciembre. Restaurante chino auténtico en Zaragoza . O eso dicen de él. Veamos. A primera vista poco le diferencia de cualquier otro restaurante sin interés. Decoración clásica. Manteles de tela mediocre, copas pésimas. La carta mezcla tópicos con platos algo más curiosos . Hay menú, pero opté por probar la carta.No tomé vino. Comí: - Langostinos kung pao (muy sabroso, levemente picante y con puntos especialmente conseguidos) - Dim sum (caseros, de cerdo, gambas y cebolleta, masa fina y relleno delicado, muy agradables) -Tangyuan (bolas de arroz glutinoso rellenas de pasta de sésamo negro, justo era el día del solsticio de invierno y es lo que se toma en ese momento en la zona de la que es originaria la dueña, intenso, poco dulce, lo disfruté) El personal se mostró correcto, pero ayudaron poco en la decisión. Pagué 25 €. Me gustó bastante. Sabores genuinos, intensidad y cocciones adecuadas . Se nota que se preocupan por ser diferentes en las elaboraciones, ...