Sun Taka, Barcelona

Todavía era febrero. Y apetecías japonés. Este fue el elegido.
El local es algo impersonal. Predominan blancos.
Ocupamos un sitio en la diminuta barra. Manteles individuales y servilletas de papel.
Se ofrece cocina japonesa con un toque de autor que incluye guiños a productos catalanes. Hay varios menús del día. Pedimos un menú Sushi (13,50 €) y varios platos de la carta. Para beber optamos por sake y nos lo sirvieron en un decantador de medio litro. Bastante rico.
Comimos:
-Tempura de calçots con kimchi (grandioso aperitivo)
-Kaki (ostra aliñada con huevas de salmón y salsa de ponzu, para comerse docenas, sabrosísimas)
-Nasu dengaku (berenjena frita, anguila, langostinos y miso de albahaca, combinación ganadora, buen plato)
-Sopa de miso (incluida en el menú, correcta)
-Ensalada (incluida en el menú, tristísima, sería mejor no ponerla)
-Guiso de calamares (incluido en el menú, correcto)
-Watarigani no tempura (tempura de cangrejo de caparazón blando con salsa de ajo y jengibre, bien hecha)
-Toro tataki (ventresca soasada con salsa de mostaza y yuzu, gran producto y adecuado tratamiento, magnífico)
-Sushi moriawase (incluido en el menú, nada especial, aunque para el precio de la fórmula lo veo bien)
-Bizcocho con crema de sésamo negro (incluido en el menú, sin interés)
-Matcha millefeuille (crema de matcha y helado de vainilla, postre de nivel)
El café es agradable.
El personal se mostró atento y amable, especialmente la camarera llamada Kelly.
Pagamos 46 e por persona.
Fue una comida irregular por incluir el menú, pero los platos de carta son muy notables. La técnica y los contrastes japoneses son evidentes pero también hay personalidad y eficacia.
En esa cocina hay talento y se intuye progresión. Adelante.
Recomendable.


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