Burgerheim, Pamplona

Nos apeteció hamburguesa y optamos por este local.
El local es agradable y muy atractivo para el público joven, por lo visto.
Manteles individuales y servilletas de papel, copas mediocres.
La carta ofrece hamburguesas, ensaladas y alguna ración para compartir. Se elige tipo de carne y pan, además de acompañamientos.Hay algún vino y nos decidimos por el Inurrieta Cuatrocientos Crianza 2016 (D.O. Navarra), que cumplió dadas las circunstancias.
Cenamos:
-Nachos (con carne, pico de gallo, queso y guacamole, nada destacable)
-Hamburguesa de vaca premium Modigliani en pan de cristal (con rúcula, tomate seco, parmesano y mayonesa, carne sabrosa y bien cocinada, me gustó mucho la combinación, patatas fritas algo blandas)
No tomamos postre.
Café mejorable para acabar.
El personal anduvo correcto.
Pagamos unos 23 € por persona.
Lo cierto es que disfrutamos el bocadillo, que es lo importante. Creo que se ven buenas maneras tanto a nivel de materia prima como de cuidado en tratarla.
Algo más interesante para compartir hubiera redondeado la experiencia.

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