Maite, Zaragoza

En marzo elegí este restaurante del centro de Zaragoza para una celebración familiar. Veamos.

Sala pequeña y sin luz exterior. Algo demodé pero agradable.

Mesas bien vestidas y copas extraordinarias.

La cocina de Rodri Agüero es de temporada, fresca y con rasgos de autor. Se ofrece carta y menú degustación (58 €). Hicimos este último. En materia enológica, carta no muy larga pero bien seleccionada. Opté por Unexpected Pago de Aylés 2016 (D.O. Aylés), aterciopelado y frutal. Se nos invitó a una copa de Chapillon Secret Reserva Brut Nature (D.O. Cava), sorprendente.

Comimos:


-Quenelle de berenjena (una especie de ensaladilla de berenjena, correcta)

-Gyoza de cangrejo (rica)


-Gamba roja con pico de gallo, maíz y cilantro (gran producto y buenos matices)


-Samosa de puerro y queso (fallido por la incomodidad de las hebras de la verdura)


-Migas de brioche, setas y huevo (goloso, bien hecho)


-Pargo con tomate y miso (espectacular punto del pescado, bonita presentación)


-Magret de pato, naranja y brócoli (pieza muy bien cocinada, jugosa y con atinados matices)


-Mango lassi (en sorbete, fantástico)


-Chocolate y maracuyá (técnica y sabor)


-Petit-fours (buen final)

Café de calidad.

El personal se mostró amable y eficaz. Destacaré la profesionalidad del sumiller Karim Koulel.

Pagamos 69 € por persona.

Sensaciones positivas en este menú, pese a algún altibajo. Vi criterio, conocimiento y un equilibrio que no siempre se encuentra. 

Y bastante detalle, lo cual siempre se agradece.

A tener en cuenta.

Comentarios