Dos cócteles en Madrid

Otra vez la noche madrileña, capaz de lo mejor y de lo peor. Pero aquí solo hablaré de lo mejor.
Por fin pude entrar en Salmón Gurú. Las colas me habían alejado, pero esta vez no eran terribles.
El sitio me encanta, transgresor y divertido. Los sillones, eso sí, no son especialmente cómodos.
Probé un Old School Funny y me maravilló. Ginebra, Campari, Martini Rubino, amontillado y oporto tawny reposado un año en barricas usadas para jereces. La locura. Quizá el mejor cóctel que he probado nunca.
Me gusta el detalle de servir agua y el de poner patatas fritas. Diferencias que suman.
12 €, sí, pero excelencia.
Volví a Del Diego y a su Tom Collins.
Creo que esta vez estaba algo más dulce de lo que lo recordaba.
10 €.
Esta casa sigue siendo un sitio seguro, gran servicio, buen ambiente y clasicismo bien entendido.
Nada mejor que un cóctel después de cenar. Y en Madrid más.

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