Unas tapas en Haro (La Rioja)


Es imposible pasear por Haro y no sucumbir a sus vinos reiteradamente, pero claro, también hay que comer algo.

En Vinum Vita, y mediante su sistema de dispensador, disfruté de Campeador 2014 (D.O.Ca. Rioja) y de Vallobera Graciano 2018 (D.O.Ca. Rioja).

Me habían recomendado el chorizo del Chamonix, así que esa fue la primera parada. Y bueno, sin más. El Viña Cubillo Crianza 2015 (D.O.Ca. Rioja) mejoró el rato.


En el Pirolo probé su brocheta de sepia y gambas. Correcta. Bebí Rioja Bikaña 2018 (D.O.Ca. Rioja), que es el nombre que se usa solo para servir en la ciudad lo que en el resto del mundo es Viña Alberdi. Curiosidades.

En el Tormo la media ración de presa ibérica curada me encantó. Aquí Señorío de Villarrica Crianza 2018 (D.O.Ca. Rioja) cumplió.


Volví a Chamonix a por su tarta de queso, de la que esperaba más.

Y en el Suizo el café es bastante bueno.

Nada memorable, pero pasé un buen rato por la ciudad jarrera.



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