Ir al contenido principal

Dongiò, Milán (Italia)

Un día habiá que optar por una cocina tradicional regional italiana. Opté por este restaurante de cocina calabresa.

Decorado como una casa clásica, sin ningún lujo.

Mesas con mantel de tela y demasiado próximas entre sí. Sensación de agobio.

La carta ofrece preparaciones de la zona con la pasta como emblema. No hay menú. En lo enológico, bastantes opciones (muchas de ellas desconocidas para mí) ordenadas por regiones y a precios comedidos. Bebimos Terre Nobili Alarico 2021 (Calabria I.G.T.), hecho con nerello cappuccio y nerello mascalese y que resultó fresco y elegante. Para el postre, Il Negrese Malvasia Passito (Colli Piacentini D.O.C.), aromático y moderadamente dulce.

Llega la comida:


-Involtini de carne salada con queso y cebollino (carne muy sabrosa, rico)


-Caciocavallo alla piastra farcito con ‘Nduja (queso relleno del embutido y a la plancha, picante y muy agradable)


-Tagliatelle alla gambero rosso (con un tartar de gamba roja, ajo y algo de cayena, espectacular pasta y gran sabor)


-Maccheroni all’Etrusca (con cebolla, panceta, pecorino y algo de chile, de nuevo la pasta es lo que marca la diferencia)


-Tiramisù di ricotta fresca (exquisito)

El café me pareció excelente. Qué ciudad Milán para esto del café...

El personal se mostró algo irregular.

Pagamos 48 € por persona.

Dejando a un lado las incomodidades del local, los platos y el ambiente casero eran lo que yo iba buscando.

Esa pasta no será fácil de olvidar.

Un pequeño gran acierto.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Nova Devimar, L'Ampolla (Tarragona)

Escogí este restaurante , que en realidad es la sala de degustación de una depuradora de marisco , para una cena informal. La terraza, situada en el propio paseo marítimo de la ciudad, es agradable. La presencia de mosquitos es habitual así que te proveen de repelente. Manteles individuales, servilletas de papel y copas nefastas. Ningún lujo, pero sí distancia entre mesas. La carta, muy amplia y apetecible, ofrece principalmente marisco, pescado y arroces . Al mediodía hay menús degustación. En lo enológico, carta corta, alguna referencia interesante y precios comedidos. Escogí un Rimarts Reserva 24 (D.O. Cava), que me encantó. Cenamos (pido perdón por algunas de las fotos): - Ostra rizada del Delta (buen producto, intensas dentro de su potencial) -Carpaccio de gamba roja (para comerte decenas, muy correcto) - Chapadillo de anguila (acompañado de un ligero alioli, una absoluta maravilla, enormes sabor y textura) - Canyuts o navajas (este marisco es especialmente sa...

Desayuno en Canfranc Estación, a Royal Hideaway Hotel, Canfranc (Huesca)

Un hotel fabuloso en un edificio idílico, eso es este establecimiento. Las habitaciones y la atención están a un nivel muy alto. El resultado es que se disfruta muy especialmente. Probé su buena coctelería , pero quería destacar aquí el desayuno. Un bufé dulce y salado apetecible y cuidado, acompañado además de preparaciones calientes hechas al momento. Entre las opciones, las obvias de cualquier hotel de categoría y algunas otras propias de la zona en la que se encuentra. Buenas impresiones. El precio de la habitación Deluxe Superior con desayuno incluido para dos anduvo por los 250 €. Un lujo que darse alguna vez...

Regma, Santander

Un helado después de cenar en los sitios de costa es ya una tradición. Y en Santander la tradición del helado es Regma . El jaspeado de moka es el más famoso y está exquisito, también el jaspeado escocés, que además lleva whisky. Los conos se coronan con la bola más grande jamás vista y valen 2,20 €. Un regalo. Producto artesano y de calidad en una heladería diferente, con pocos sabores y que ni siquiera los muestra al cliente. Diferente pero mejor. Imprescindible visita.