Hermanos Teresa, Zaragoza (II)

Hacía demasiado que no venía por este ilustrado bar. Pocos cambios.
Esta vez optamos por:
-Chipirón relleno en tempura con salmorejo (impecable fritura y buena armonía, sabor muy casero y pulido, excepcional)
-Flor de calabacín rellena de queso con confitura de tomate (la confitura sobresale en un gran conjunto)
Para beber esta vez fue un vino blanco que no me satisfizo. Este apartado debería mejorarse.
El personal es muy atento.
Sigue sin ser barato, pero lo veo adecuado a su calidad.
Imprescindible zaragozano.

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